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El fin de la pesadilla: dos goles de David Trezeguet y el regreso de River Plate a Primera

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El regreso de River a Primera División (0:58)

Un 23 de junio, pero de 2012, River derrotó a Almirante Brown como local en la última fecha y materializó la vuelta. (0:58)

"363 noches soñando con este día", rezaba una bandera colgada en el Monumental, agitándose más fuerte que nunca porque la pesadilla había llegado a su fin. Sí, después de casi un año, del descenso, y del duro camino recorrido por la B Nacional, River Plate volvía a la Primera División del fútbol argentino.

El 23 de junio de 2012, hace hoy 10 años, el Millonario le ganaba 2 a 0 a Almirante Brown, salía campeón del certamen y dejaba atrás seguramente el peor momento de su rica historia deportiva.

La Promoción, los sufridos partidos ante el Belgrano de Ricardo Zielinski que sentenciaron al equipo al descenso, la frustración, el enojo, la tristeza, comenzaban a cicatrizar luego de un año complicado, donde nada iba a resultar fácil para el Millonario dentro de uno de los torneos más difíciles de la Argentina.

Pero pese a los tropiezos y las dudas el conjunto de Matías Almeyda había llegado a la última fecha del torneo primero, dependiendo de sí mismo. Debía vencer a Almirante Brown para ser campeón. Almeyda formó parte del plantel que descendió como jugador, pero enseguida el presidente Daniel Alberto Passarella le dio el buzo de DT para que el Pelado comenzará la reconstrucción. Menuda tarea para un entrenador debutante: hacerlo en el ascenso, con la obligación de regresar a Primera y dirigiendo a River.

Se sumaron jugadores importantes, hinchas del club y de jerarquía que decidieron regresar para darle una mano al equipo en un momento tan difícil: Cavenaghi y el Chori Domínguez pegaron la vuelta, y para el segundo semestre del torneo llegó David Trezeguet, un refuerzo internacional, campeón del mundo con Francia en 1998, quien con sus goles fue clave para el regreso de River a Primera.

Pese a los altibajos del equipo, la presión, la adaptación a una categoría impensada para River, el conjunto de Núñez siempre estuvo en zona de ascenso, peleando el primer lugar.

Tuvo partidos para la ilusión, como las goleadas por 7 a 1 ante Atlanta, por 4-1 a Gimnasia en Jujuy, y por 4 a 1 a Guillermo Brown, en Puerto Madryn, evidenciando su alto poder de fuego.

Y algunos partidos que sembraron dudas, como la derrota a una fecha del final ante Patronato, donde pudo quedar a un paso del ascenso. Sin embargo, sus competidores directos, como Instituto o Rosario Central, no aprovecharon esa derrota y allanaron el camino.

Así River llegó a la última fecha con la ilusión de ganar en el Monumental y de volver a poner las cosas en su lugar. Enfrente estaba el Almirante Brown de Blas Armando Giunta, hombre identificado con Boca, que no iba a hacerle las cosas fáciles pese a que su equipo ya no peleba por nada.

"Yo quiero que se queden en la B, para el torneo de ascenso sería fabuloso, porque River le da mucha repercusión", decía Giunta para agregar, por si hiciera falta, más leña al fuego.

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El regreso de River a Primera División

Un 23 de junio, pero de 2012, River derrotó a Almirante Brown como local en la última fecha y materializó la vuelta.

Ya con el ascenso consumado, post partido, señaló: "Nosotros jugamos mal y perdimos a pesar del muy mal desempeño del juez de línea, que se equivocó en los goles. Espero que año que viene no vuelvan a descender".

Esa tarde en Núñez, River formó con: Daniel Vega; Luciano Vella, Jonatan Maidana, Leandro González Pirez, Ramiro Funes Mori; Ezequiel Cirigliano, Leonardo Ponzio, César González; Alejandro Domínguez, David Trezeguet y Fernando Cavenaghi.

Almirante salió con: César Monasterio; Federico León, Hernán Ortíz, Jesús Nievas, Ezequiel Garré; Iván Centurión, Sergio Meza Sánchez, Daniel Olmedo, Diego Cisterna; Jose Luis García; y Daniel Vega.

El partido se abrió en el complemento, luego de una primera mitad donde los nervios dominaron a los jugadores millonarios. El Mirasol salió a defenderse, a quitarle espacios al local, y buscó con Trapito Vega generar alguna ocasión en el arco de Vega.

Pero en el complemento el DT metió mano en el equipo y enseguida todo cambió. Salieron el Maestrico González y Cavenaghi, y entraron Lucas Ocampos y Rogelio Funes Mori.

Y a los 4 minutos llegó el gol de Trezeguet, un golazo que dejó sin chances a Monasterio, pero el tanto que debió ser anulado ya que, en la jugada previa, Funes Mori estaba al menos un metro adelantado. De todos modos, Alejandro Toia y el juez de línea convalidaron la conquista.

Ese tanto hizo delirar al Monumental, y calmó un poco las aguas, ya que mientras River no ganara, los escenarios que se presentaban eran complejos: por ejemplo, jugar un desempate contra Instituto para definir el ascenso o la Promoción.

Pero luego del gol de Trezeguet llegaron buenas noticias de Córdoba, ya que Ferro empezaba a ganarle a Instituto y todo parecía encaminarse hacia la tarde perfecta.

Sobre el final llegarían más emociones: Monasterio le atajó un penal a Trezeguet, pero luego el francés metió el segundo, a los 43 minutos, para sellar la historia.

River salió campeón con 73 puntos y ascendió; Quilmes luego de vencer por 2 a 0 a Guillermo Brown de Puerto Madryn, y aprovechando la caída de Instituto amte Ferro, fue segundo y también sacó pasaje a Primera. Los cordobeses y Central (cayó contra Desamparados de San Juan) fueron a la Promoción.

"Realmente vivimos un año muy duro. El consejo que les daba a los jugadores era que no salieran a comer afuera, que se cuidaran... Era un año para estar metido con todo en River, en estar pensando en la gente. Porque todo el mundo hablaba de River. Si ganábamos 1-0 era porque jugábamos mal, y si ganábamos por goleada no jugabas contra nadie", decía Almeyda, recordando esos días atípicos y sufridos.

"Confié siempre en este plantel, en la unión que teníamos. Recibimos críticas, son parte de este ambiente, no soy rencoroso, pero las críticas a veces te fortalecen. Este grupo quedará en la memoria de riverplatense, después de un año que fue el más duro en la historia del club", agregaba.

La campaña de los dirigidos por Matias Almeyda en las 38 fechas del campeonato fue de 20 triunfos, 13 empates y 5 derrotas (contra Aldosivi, Atlético Tucumán, Boca Unidos, Atlanta y Patronato). Marcó 66 goles y recibió 28.

Los números poco importaban. River ya estaba en Primera, donde siempre debió estar. La pesadilla había terminado. Comenzaría una nueva etapa llena de éxitos, para muchos la mejor del club con la llegada del Muñeco Gallardo. Pero esa es otra parte de la historia.