Pizarro le echa el ojo a un nuevo récord durante su última campaña en la Bundesliga

Los ojos de Claudio Pizarro se iluminan, y sonríe un poco cuando recuerda su primer gol en la primera división de Alemania. Después de todo, han pasado más de 20 años desde que el delantero descubrió cómo se siente marcar un gol en la Bundesliga.

En aquel entonces, el Weserstadion de Bremen todavía tenía una pista de atletismo alrededor de la cancha. Un Pizarro con cara de niño jugó sus primeros 90 minutos en suelo alemán, con un aspecto muy diferente a su look barbudo de 2019.

Pero aun con más de dos décadas de fútbol profesional en su haber, algunas cosas no han cambiado para el delantero peruano.

"La sensación de convertir un gol no ha cambiado en absoluto", dijo Pizarro en una entrevista exclusiva con DW, "Mi primer gol en Alemania fue muy especial, pero creo que todos los goles son importantes, sobre todo ahora que necesito tres más para llegar a los 200".

Entusiasmo juvenil

Pizarro, de 41 años, está a sólo tres goles de sumar 200 en la Bundesliga, pero habla de fútbol y se pone objetivos con la misma pasión que cuando estaba empezando. Aún puedes sentir su entusiasmo juvenil por el fútbol.

"Confío en que podré quebrar la marca de los 200 goles", comentó. "Estoy trabajando en ello y espero encontrar el fondo de la red durante las próximas semanas".

Aunque tres goles podrían sonar como una tarea sencilla para un hombre del calibre de Pizarro --promedia más de 14 goles por temporada-- el peruano ha jugado un total de apenas 67 minutos en ocho partidos de liga esta campaña.

Pizarro le pasará la batuta al joven delantero de Bremen, Josh Sargent.

Pero un delantero de semejante nivel y ambición no puede terminar su carrera sin alcanzar su objetivo, ¿verdad?

"¿Estás esperando que diga que me quedaré un año más?", bromea el peruano. "No, no lo creo. Es muy poco probable. Ya tomé la decisión. Tendría que suceder algo increíble para cambiarla".

Pasando la batuta

Bremen ha recurrido al jugador de 19 años, Josh Sargent, para que lidere el ataque esta campaña, y el joven estadounidense está comenzando a florecer. Para poner las cosas en perspectiva, Pizarro ya tenía siete goles a su nombre en la Bundesliga cuando nació su sucesor. Sin embargo, Pizarro entiende que el club tiene que pensar en el futuro.

"Yo estoy saliendo y él apenas está arrancando", dijo Pizarro.

"Trato de ayudarlo con mi experiencia. Trato de guiarlo para que no cometa los mismos errores que cometí yo. De esa manera puede aprovechar más el tiempo para desarrollarse de la mejor manera posible", agregó Pizarro.

Aunque Pizarro está dispuesto a compartir su vasta experiencia con la próxima generación, se resiste a dar lo que pareciera ser el siguiente paso natural en la carrera de un hombre con su currículo: dirigir.

"Sería un entrenador muy intenso", dice Pizarro. "Cuando decido hacer algo, lo hago lo mejor posible. Para ser exitoso siendo entrenador, tienes que invertir mucho tiempo y eso es algo que estoy intentando evitar por el momento".

Aprendiendo de los grandes

Pizarro tuvo cuatro ciclos en Bremen, pero fue en Bayern Munich donde ganó todo. Fue parte del equipo que ganó el triplete en 2013, ganando la Bundesliga, la Champions League y la Copa de Alemania durante una temporada de extraordinario éxito.

El internacional peruano sumó 87 goles de liga en dos temporadas con Bayern. También pasó dos temporadas bajo la dirección de Pep Guardiola, un entrenador conocido por su intensidad.

"Cuando los jugadores entienden lo que Pep Guardiola quiere, el fútbol se hace más fácil para todo el equipo", dice Pizarro. "Pero él es intenso. Pep se centra en cada detalle y eso es lo que marca la diferencia. Cuando hablamos de fútbol de primer nivel, esos pequeños detalles son los que marcan la diferencia entre ganar o perder".

La carrera de Pizarro en la Bundesliga ha estado cargada de momentos destacados y de récords. El veterano ha ganado el título de la Bundesliga seis veces con Bayern y encabeza la lista de goles de todos los tiempos de Bremen con 109 goles de liga. Y aunque su carrera está llegando a su fin, él está decidido a hacer que cada partido valga la pena.