La segunda nominación de Luis Díaz al Balón de Oro lo dejó 24 entre los 30 elegidos. Ese privilegio de competir con los mejores del mundo mereció una posición más cercana a un top 15.
Su cierre de temporada con Colombia en el Mundial afectó su buen debut en Bayern Munich. En el campeón alemán su rendimiento fue impecable. Hizo parte del tridente ofensivo más poderoso de Europa junto Harry Kane y Michael Olise de 108 goles.
Su ensamble a ese ataque triturador fue natural. Predominó en su posición natural de extremo izquierdo con algunos movimientos hacia el interior cuando el inglés se retrasó a favor del colectivo.
“Lucho" hizo 26 goles, aportó 23 asistencias en 51 partidos. Fue campeón de Supercopa, Copa de Alemania y Bundesliga. En UEFA Champions League desequilibró en partidos definitivos con doblete al campeón PSG en los grupos, otros dos tantos a Real Madrid en cuartos de final y un golazo de nuevo a los franceses en París en las semifinales.
A su primer Mundial llegó con lo justo. Arrancó con gol y asistencia en la victoria de Colombia 3-1 a Uzbekistán en el estadio Azteca. Su rendimiento decayó en cada encuentro. Reincidió en fueras de juego constantes, se desesperó por anotar y su despedida en los octavos ante Suiza fue discreta.
Esas últimas tres semanas de competencia en la temporada complicaron una ubicación por la que trabajó con paciencia y compromiso en Alemania. Terminó 24 por debajo de Vinicius, o Lautaro Martínez, sin tanto brillo en UEFA Champions League.
Mereció subir unos cuántos puestos. Un premio más justo a su constancia con Bayern, en el que se convirtió en indispensable.
