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Cómo Tom Brady se convirtió en la primera superestrella global de la NFL

Tom Brady se convirtió en la primera superestrella global de la NFL. ESPN

Han pasado 20 años desde que Tom Brady comenzó su carrera en la NFL y acumuló todos los trofeos y elogios imaginables. En el camino, se convirtió además en la primera superestrella de la liga a nivel global. Tal cual lo hicieron Babe Ruth y Michael Jordan antes que él, Brady contribuyó a elevar el perfil de un deporte que se encontraba mayormente confinado a Norteamérica, y lo hizo popular en lugares inesperados.

Brady es el primer embajador de una liga que busca expandir sus horizontes. Sus viajes a Brasil, Japón, Ghana y otros lugares han sido acompañados por legiones de fanáticos locales. Durante su viaje en 2017 a China, una nube de fotógrafos se amontonaban para verlo lanzar pases sobre la Gran Muralla.

La afición que ha cultivado Brady a nivel internacional es apasionada, y aporta otro argumento para evaluar el impacto que el actual quarterback de Tampa Bay Buccaneers ha tenido en su deporte. En reconocimiento a esto, echamos un vistazo a la popularidad de Brady a nivel internacional, y con ayuda de periodistas de ESPN en varios países, hablamos con fans alrededor del planeta sobre el rol que ha jugado no solamente en su amor por el fútbol americano, sino también en sus vidas.

Algo recurrente a la hora de hablar con estos fans: “GOAT” (el mejor de todos los tiempos, por sus siglas en inglés) se entiende en cualquier idioma o cultura.

Brasil: El 'esposo de Gisele' inspira imitadores

Si bien ya era una figura popular entre la comunidad de fans del fútbol americano en Brasil, Tom Brady se convirtió en un fenómeno cultural en ese país cuando se casó con la modelo y activista brasileña, Gisele Bundchen en 2009. En ese entonces, los medios brasileños se referían casi exclusivamente a Brady como “el esposo de Gisele”, lo cual hacía enojar a sus fans.

"Es el GOAT. Aunque algún día se vaya a los Jets y los meta a los playoffs, lo seguiré a donde vaya." Guilherme Lopes

Se ha vuelto común ver a Brady en eventos populares de Brasil como carnaval. Hace un mes, como parte de sus esfuerzos de conectar con fans de la NFL, ESPN Brasil lanzó una serie de videos en YouTube llamados “Buscando a Tom Brasa” (Brasa es un término coloquial para describir a un brasileño, en portugués), con el fin de encontrar a un doble para Brady.

“La gente me etiquetaba en Instagram diciendo [que me parezco a Tom Brady]”, dijo el ganador del concurso, Marcelo Taporosky, de 31 años. “Fui a las audiciones y gané, me convertí en el doble oficial de la leyenda aquí en Brasil”.

La devoción a Brady es tal que muchos brasileños se vieron ante la difícil decisión de elegir entre Brady y los New England Patriots, cuando el jugador se fue del equipo para jugar con los Tampa Bay Buccaneers.

“Me tomó un rato aceptar que se iba”, dijo Sidney Torres, fundador de NE Patriotas, una página para aficionados brasileños del equipo seis veces ganador del Super Bowl. “Me preparé psicológicamente un poco para su salida, para que cuando lo anunciara no me sorprendiera. Cuando lo vi lanzando un pase a Rob Gronkowski [con los Buccaneers] lo entendí”.

Para otros, como Guilherme Lopes, la lealtad a Brady es más importante – sin importar el uniforme que porte. “Adonde quiere que vaya, yo lo seguiré. Soy su fan para siempre. Es el GOAT”, dijo el aficionado de 39 años. “Aunque algún día se vaya a los Jets y los meta a los playoffs, lo seguiré a donde vaya”. – Gustavo Faldon

Reino Unido: Brady como fondo de retiro

Phil Jones, de Derbyshire, Inglaterra, recuerda que buscaba algo de interés en una caja de productos en descuento durante una feria de coleccionistas previa al Super Bowl XXXV de 2001 en Tampa Bay. Jones, quien gusta de coleccionar tarjetas deportivas, había visto el Orange Bowl del año anterior y recordó con una sonrisa el último juego de Tom Brady en la universidad de Michigan, lanzando cuatro touchdowns para vencer a Alabama.

Jones, de 66 años de edad, también recordó ese infame video de Brady en sus entrenamientos previos al draft de la NFL.

“Me acuerdo que pensé: ‘¿Cómo venció a Alabama?’”, dijo Jones.

Algunos meses después, revisó para ver si a Brady lo habían seleccionado para jugar en la NFL, y hasta lo eligió para su equipo de fantasy.

Entonces, cuando Jones se encontró en aquel Super Bowl con cuatro tarjetas de Brady en su año de novato, le preguntó al vendedor cuánto quería por ellas. Apenas le pidieron seis dólares. Entre la colección de Jones hay una tarjeta autografiada, del set 2000 Playoff Contenders. Una tarjeta similar obtuvo casi $50,000 en una subasta por Internet el pasado octubre, pero esa tarjeta estaba enumerada, situación distinta a la que posee Jones.

“Tom Brady es mi pensión”, bromeó Jones.

Jones es quizás uno de sus fans más grandes en todo el Reino Unido. Es el co-presidente de BucsUK, un grupo de aficionados al cual se unió en 1990, y ha ido a un total de 12 partidos de Super Bowl – su primero fue en 1991. Incluso estuvo presente en el primero de Brady, en 2002, apenas un año después de haber comprado sus tarjetas. Jones vio de frente la patada fulminante de Adam Vinatieri que selló la victoria para los Patriots sobre los St. Louis Rams.

Desde ese momento, Jones ha seguido la Carrera de Brady. Lo vio ganar otros seis anillos después de ese, incluyendo el último, que consiguió para sus Buccaneers.

“Nunca fui fan de los Patriots, soy fan de Brady”, dijo Jones.

Jones tiene resguardadas sus tarjetas en una caja fuerte dentro de su banco local, junto a su testamento y sus posesiones de mayor valor. No tiene intención de vender las tarjetas (aunque ha tenido ofertas) pero tampoco necesita lucrar con ellas. Jones es dueño de su propio negocio de textiles, y además trabaja como lechero para mantenerse en forma. Las tarjetas son un bien que algún día podrán ser heredadas, o fungir como dinero de emergencia.

“La verdad no tengo idea de qué haré con ellas”, dijo. “Son mis recuerdos”. – Connor O’Hallorhan

México: Una relación de toma y dame

Entre los 48 millones de aficionados al fútbol americano en México – de acuerdo a la misma NFL – los Las Vegas Raiders, Dallas Cowboys y Pittsburgh Steelers han sido los equipos históricamente más populares en el país.

Durante 2019, la última temporada de Brady con los Patriots, una encuesta reveló que ahora New England era el equipo con más seguidores.

Brady ha ganado sus tres partidos disputados fuera de Estados Unidos, incluyendo un duelo en 2017 jugado en la Ciudad de México. Cuando el tres veces ganador del Jugador Más Valioso y sus Patriots vencieron a los Raiders en el Estadio Azteca, la afición coreó su nombre durante el encuentro.

“Eso fue una gran sorpresa”, dijo Brady a la prensa después del partido.

Pero, uno de los momentos más surreales de la carrera de Brady también está ligada de cierta forma a México. En el Super Bowl LI del 2017, el periodista mexicano Martín Mauricio Ortega robó el jersey que Brady usó durante la histórica victoria ante los Atlanta Falcons.

Ortega, quien estaba dentro del vestidor gracias a su acreditación como periodista, luego describió sus acciones como “un impulso de un aficionado que perdió el control”. – Eric Gómez

Dinamarca: El fan que lloró por Brady y los Bucs

Cuando Tom Brady firmó con los Buccaneers el 20 de marzo del 2020, su autodenominado “aficionado más grande” de Europa no tomó la noticia con ligereza.

Kenneth Jorgensen, un empleado de una fábrica en Esbjerg, Dinamarca, sintió en ese momento la tensiób entre su lealtad por Brady y su ex equipo. Jorgensen, de 39 años, faltó tres días seguidos al trabajo, argumentando los estragos emocionales que le ocasionó la decisión de Brady.

“El primer día que vi a Tom jugar en vivo [en Londres, durante la temporada 2009] me sentí como un niño en Navidad. Es el GOAT. Es mi Michael Jordan”, dijo Jorgensen, quien se convirtió en aficionado de los Pats en 1997, previo a que Brady jugara para ellos.

La afición de Jorgensen lo ha llevado a ver 16 partidos de los Patriots en vivo. Cuando Jorgensen va al estadio, el equipo siempre gana, dice. Durante muchos de sus peregrinajes, ya fuera a Londres o a Gillete Stadium en Massachussetts, lo mejor de todo, dice, era ver jugar a Brady.

“No puedo describir lo que es ver a Brady hacer lo suyo”, dijo Jorgensen. “Te deja sin aliento”.

En sus viajes se ha encontrado con algunas de las figuras más importantes de la franquicia. En su perfil de Instagram, Jorgensen publicó una foto en la que abraza al dueño del equipo, Robert Kraft. En marzo, admitió que lloró cuando recibió una carta autografiada por parte del entrenador, Bill Belichick.

Su casa en Esbjerg parece un museo dedicado a los Patriots, en donde muchas de las piezas son alusivas a Brady.

Pero al final, Jorgensen eligió al equipo sobre a la figura. Admite que le desea bien a Brady – excepto cuando juega contra New England. Esta temporada, los Bucs vencieron a los Pats por marcador de 19-17. Jorgensen no tuvo rencor hacia Brady, un gran avance comparado a lo que sintió en febrero, cuando vio a Brady llevar a su nuevo equipo a ganar el Super Bowl.

“Verlo levantar el trofeo Lombardi con los Bucs fue como si me patearan en la cabeza”, dijo. -- Eric Gómez

Australia: Emergencias médicas y fiestas eternas

Pocos fans de Tom Brady a nivel mundial pueden presumir lo que es ir a verlo desde un lugar tan lejano como Australia. El viaje puede durar hasta 21 horas, eso si las conexiones de vuelo son cortas. Todo esto, para la oportunidad de ver a la estrella más grande la NFL en persona.

Los viajeros australianos cuentan historias interesantísimas a la hora de recordar lo que hicieron para ver a Brady: desvíos en vacaciones familiares; llegar al frígido noreste de los Estados Unidos con apenas unos pantalones de mezclilla y una camiseta. Cancelaciones de vuelo, trenes averiados y un sinfín de sacrificios para poder lograr el objetivo.

Para Sam Williams, hasta una emergencia médica no detuvo su odisea para ver a Brady en 2016. Al llegar a Estados Unidos para ver a los Jets y los Patriots en Foxborough, Williams sufrió de piedras en el riñón dos días antes del partido.

“Llamaron a los paramédicos al hotel como a las 3 de la mañana, y estuve seis horas en emergencia [dentro del hospital]. Pero no me lo iba a perder, había esperado demasiado para no ir a ver a los Patriots y a Brady en vivo”, dijo Williams. “Me fui al partido con medicamento para no sufrir dolor, y casi al final del partido dejó de hacer efecto”.

Para ese entonces, los Patriots estaban más que encaminados a la victoria, en un duelo que terminó 41-3.

“Estoy muy feliz de la paliza que les dimos”, dijo.

Cuando no sufren emergencias médicas, los aficionados australianos destacan por pasarla de fiesta cuando arriban – y de hacer buenos amigos rápidamente.

Jaymz Clements hizo honor a esto último cuando fue a Gillete Stadium en octubre del 2018. Al momento de subir al tren que iba de Boston a Foxborough, recuerda que muy temprano conoció a otro pasajero que le sugirió un toque de alcohol a su café para el camino.

“El viaje en tren duró casi una hora, y amé cada segundo. Hasta el muchacho pálido en la camiseta de Gronkowski, que parecía que iba a vomitar cada tres o cuatro minutos”, dijo Clements. “Pero la mejor parte fue llegar al estadio y ver las fiestas que organizaban los aficionados en sus autos. Me regalaron más cervezas que en cualquier otro momento de mi vida, y me hice mejores amigos con como 20 personas”.

Con sus nuevos amigos, Clements disfrutó de la destrucción que Brady y los Patriots impartieron sobre los Miami Dolphins, por marcador de 38-7.

“Tenía que ver a Brady en persona una vez más, en un juego, porque – a menos de que seas Scottie Pippen, ¿quién puede decir que ha visto al GOAT en persona?”, dijo. -- Laurence Horesh

Bolivia: Amor en familia

Daniel Nemtala creció en La Paz, Bolivia – donde el fútbol es el deporte rey. Su introducción al fútbol americano llegó mayormente gracias a videojuegos y Hollywood.

“Una de mis películas favoritas de niño era Los Suplentes, con Keanu Reeves”, dijo Nemtala, un productor de televisión deportiva en su país natal. “Jugaba los videojuegos de Madden en mi PlayStation, y así aprendí a entender ese deporte”.

Posteriormente, un viaje a Boston para visitar a su familia creó un vínculo relacionado al futbol americano que sigue siendo parte importante de su vida.

"Todos los domingos, pasara lo que pasara, mi familia se juntaba para ver jugar a Tom Brady. Esos son algunos de los mejores recuerdos que tengo en toda mi vida." Daniel Nemtala

“Tom Brady es un semidiós para mi familia”, dijo Nemtala, de 31 años. “Desde que llegué allá, en todos lados estaba Tom Brady. La gente solamente hablaba de él, sobre todo cuando era temporada de fútbol americano”.

Nemtala comenzó a compartir la adoración que tenía su familia, y se convirtió en aficionado de los Patriots, aunque dice que sigue apoyando a Brady en Tampa Bay.

Previo a la pandemia, Nemtala hacía viajes anuales a Waltham, Massachusetts, para visitar a su familia y compartir el amor por el futbol americano. Esos momentos se mantienen como especiales dentro de su memoria.

“Todos los domingos, pasara lo que pasara, mi familia se juntaba para ver jugar a Tom Brady. Esos son algunos de los mejores recuerdos que tengo en toda mi vida”, dijo Nemtala.

Nemtala ha utilizado su plataforma laboral para tratar de ganar nuevos adeptos para la NFL en Bolivia. Esos esfuerzos, dice, están teniendo éxito, ya que cada temporada hay nuevos aficionados al deporte.

“Antes, eran nada más los que habían vivido en los Estados Unidos que tenían noción del fútbol americano”, dijo. “Pero ahora, cada vez más gente ve el Super Bowl o empiezan a seguir a equipos o jugadores específicos”.

Nemtala tiene planes de volver a Estados Unidos cuando el COVID-19 lo permita. Mientras tanto, admite que hablar de Brady con ciertos familiares quizás ya no sea buena idea.

“Uno de mis primos lo odia”, dijo. “¿Yo? Pienso que Brady es un genio, y le tengo mucho respeto. No importa en qué equipo juegue, siempre será el mejor jugador de la historia”. -- Eric Gómez

El reportero de ESPN, Dan Hajducky, colaboró con esta historia.