MINNEÁPOLIS.- El frío fue un gran factor en el juego entre Seahawks y Panthers, no cabe ninguna duda de eso. Los jugadores de ambos equipos lo tomaron con ligereza antes del partido, pensando que no les iba a afectar en absoluto. Pero, en los últimos instantes del partido, Blair Walsh vio los efectos del clima y la presión a la hora de patear el gol de campo que les daría la victoria.
Echarle la culpa al clima o al pateador de los Vikings por fallar el gol de campo decisivo a segundos del final son parte de los comentarios que se escuchaban de todos los fanáticos locales abandonando el estadio, incrédulos todavía por lo que acababa de ocurrir.
A pesar de ese gran fallo, se vio a una línea defensiva que supo responder en momentos vitales.
Kam Chancellor provocó el balón suelto de Adrian Peterson, Michael Bennett estuvo en jugadas vitales para detener el ataque de los Vikings y Richard Sherman organizó a su secundaria. Estos jugadores que han sido la columna vertebral de este equipo, hacen la diferencia bajo cualquier circunstancia y cuando se espera que no hay respuesta, siempre están ahí para responder.
Se vivió uno de esos juegos de NFL que quedarán para el recuerdo, el tercer juego más frio de la liga en toda la historia.
Con una temperatura de -22 grados centígrados a la hora de la patada inicial, poco a poco se fueron congelando las jugadas a la ofensiva de ambos equipos. Una primera mitad que fue muy triste para la ofensiva, el peor juego de la temporada en cuanto a números, pero un touchdown de Doug Baldwin fue suficiente para marcar la diferencia por un solo punto.
Mucha gente no verá al equipo de Seattle con muchas posibilidades ante los Carolina Panthers el próximo domingo, pero todo puede ocurrir.
Hay que recordar que la última vez que se enfrentaron, esta temporada en Seattle, los Seahawks llevaban la ventaja hasta el último cuarto, cuando Cam Newton lanzó un pase a Greg Olsen para el touchdown del triunfo. Además, el equipo de Pete Carroll recuperaría a Marshawn Lynch, ausente en el juego ante Vikings.
Así que todo indica que se verá un gran juego de postemporada el próximo fin de semana en Charlotte.
