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Si entrenas en casa, refuerza tu hidratación

ESPN Run

Como sabemos, la hidratación es fundamental a la hora de hacer ejercicios al aire libre como correr. Y esa lógica no cambia en los días en los que nos encontramos realizando nuestros entrenamientos indoor, se trate de ejercicios de fuerza, alta intensidad, o aeróbicos en cinta de correr o bicicleta fija. Y no solo eso, sino que además debemos reforzar nuestra hidratación, tanto con agua como con bebidas isotónicas. Esto tiene que ver con nuestro sistema termorregulador y las condiciones en las que nos movemos. En promedio nuestra temperatura para adultos ronda los 36,7º, y con ella nuestro cuerpo realiza correctamente en todas sus funciones. Pero mientras nos ejercitamos producimos un aumento significativo de nuestra temperatura corporal. A partir de allí nuestro organismo utiliza el hipotálamo que actúa como sensor térmico, midiendo la temperatura en diferentes puntos del cuerpo. Cuando según la información recibida nuestra temperatura es más elevada que la preestablecida, utilizará mecanismos para perder calor. En otras palabras, por la pérdida o ganancia de calor nuestro cuerpo actúa como una balanza y lo intenta compensar de diversas maneras. Y durante una sesión de entrenamiento indoor, como todo ejercicio físico aumenta el calor metabólico, pero a él se suma al aumento de la temperatura ambiental que sin circulación de aire se ve más acentuada. Recordemos entonces que la forma que tiene nuestro cuerpo para eliminar este aumento de calor es mediante la evaporación, pero también por convección y conducción en menor medida.

Hay que entender que en situaciones donde el calor ambiental y la humedad relativa son elevados nuestro rendimiento deportivo se verá reducido en la gran mayoría de casos. En el ejemplo del entrenamiento dentro de casa o en lugares cerrados, el calor ambiental junto con la humedad relativa que se produce durante la evaporación del sudor durante el ejercicio puede llegar a deshidratarnos en menor o mayor medida en función del tiempo de ejercicio. Esta deshidratación se da por la pérdida de agua a través del sudor, que puede llegar a promediar entre 1 a 2 litros por hora. Y cuando más elevada sea esta puede llegar a causar alteraciones significativas en el sistema cardiovascular, metabólico, termorregulador y endocrino, que nos puede anticipar la aparición de la fatiga.

¿Cómo realizas la hidratación con tus entrenamientos en casa?