El italiano atacó al inglés en el sprint, hubo toque, corte de chicana por la tierra y mensajes cruzados por radio. Hasta intervino Toto Wolff. El triunfo fue para Russell. Toda una reedición del duelo Rosberg-Hamilton de diez años atrás.
En desarrollo...Y, como se preveía, se terminó la paz en Mercedes. Justo siete días después de cumplirse diez años de la declaración de guerra total de Nico Rosberg y Lewis Hamilton en sus tiempos de compañeros de equipo en las Flechas de Plata. Las dos batallas tienen un mismo protagonista: Toto Wolff, el director de la escudería. En abril pasado, el austríaco rememoró lo ocurrido en aquel famoso GP de España de 2016 y confesó que su decisión fue ¡despedir a ambos pilotos! De hecho, confesó, que llamó al director ejecutivo de la marca de la estrella para anunciarle que prescindirían de los dos corredores porque interpusieron su duelo personal por sobre la marca. Claro, el ambiente de la F1 ya sabía que la batalla entre George Russell y Kimi Antonelli llegaría a cruzar una barrera. “Son competidores. Aceptamos la competencia. Aceptamos que corran entre ellos siempre que respeten ciertas líneas rojas. Y eso es muy simple: no choquen entre ustedes”, fue el mensaje que bajó Toto. Pues bien, duró la nada misma: llegó el toque en el sprint del GP de Canadá, el italiano se quejó agriamente por radio, acusó de “sucio” a su compañero y don Wolff se tuvo que meter en la radio para apaciguar todo… Y van cinco fechas.
Mercedes tiene el mejor auto, por lejos, bajo la nueva normativa de Fórmula 1. Y una dupla de pilotos que mezcla la experiencia de Russell con la juventud y el ímpetu de Antonelli. Claro, con este panorama, el inglés es el piloto uno de las Flechas de Plata y el boloñés, es escudero. Pero atrás de todo hay un dato no menor: Kimi es el protegido de Wolff. Fue el austríaco el que sumó al italiano al programa de desarrollo cuando el piloto andaba en karting con tan solo 12 años. Lo cobijó en su casa cada vez que viajaba a la planta y se convirtió, dicho por la mamá de Kimi, en su segundo padre. Los sentimientos son encontrados porque, otro dato para nada menor, Wolff jamás confió plenamente en Russell para que fuera el primer piloto del equipo. Cuando Toto se desayunó con la salida de Hamilton a Ferrari salió corriendo a tratar de seducir a Max Verstappen, su viejo anhelo. Cuando el neerlandés cerró filas con Red Bull para continuar, Wolff tuvo que reunirse con Russell y decirle que sería el mascarón de proa del team. Pero no fue del todo convencido.
Después de un año de aprendizaje en el mundo de Fórmula 1, Antonelli explotó este año con tres triunfos en cuatro carreras, demostró su talento y su agresiva forma de correr y hasta una cabeza privilegiada para superar momentos complejos, con tan solo 19 años. Y en las cuatro primeras carreras del año le sacó 20 puntos a Russell, a quien directamente borró de la pista en algunos momentos como Miami.
El inglés necesitaba dar un golpe sobre la mesa antes de perder definitivamente el tren y lo hizo en Canadá al quedarse con la pole position para el sprint. En Mercedes, como en cualquier otra escudería, hay cuestiones que no quedan libradas al azar. Siempre hay charlas en la interna en la que se aclaran los tantos sobre cómo se debe actuar ante alguna situación particular, más si se encuentran en pista los compañeros de equipo. Según Wolff, en Mercedes la condición sine qua non es no golpearse. Pero esas reglas que a veces parecen estar claras, cuando se combate en pista por una posición y se quiere mostrar a todos que se es mejor que el compañero, puede salirse de cauce.
Los dos Mercedes largaron bien en el sprint y se fueron adelante, con Russell seguido por Kimi. El ritmo era parejo, aunque parecía que el italiano tenía un poco más. Hasta que, al cierre de la quinta vuelta, el boloñés preparó la maniobra que terminaría en la declaración de guerra. La inició en la penúltima curva, salió pegado a la última (el Muro de los Campeones) y se tiró con todo por afuera en la primera curva. El inglés defendió su posición, dejó sin mucho espacio a Antonelli, lícitamente, y Kimi debió cortar la chicana por el pasto después de un leve roce. Sí, se tocaron los Mercedes, lo que había prohibido Wolff.
Antonelli se equivocó luego, en la misma vuelta, al intentar superar a Russell en la frenada de la chicana de la octava curva. Entró completamente desbocado y pasado por adentro en el frenaje y siguió de largo, cortó otra vez por afuera, pero con saltos fuertes al pasar por un bache. El inglés dobló redondo y siguió, con nuevo escolta, Lando Norris, quien aprovechó todo el lío de adelante para ganar un puesto.
Antonelli se equivocó luego, en la misma vuelta, al intentar superar a Russell en la frenada de la chicana de la octava curva. Entró completamente desbocado y pasado por adentro en el frenaje y siguió de largo, cortó otra vez por afuera, pero con saltos fuertes al pasar por un bache. El inglés dobló redondo y siguió, con nuevo escolta, Lando Norris, quien aprovechó todo el lío de adelante para ganar un puesto. Las quejas de Antonelli por la radio no paraban. Acusó de “sucio” a su compañero, mientras Peter Bonnington, su ingeniero de pista, trataba de calmarlo. El boloñés seguía con las quejas hasta que intervino directamente Wolff: “Kimi, concéntrate en el manejo”.
En la última vuelta, Antonelli volvió a cortar una chicana al tratar de recuperar la posición perdida con Norris, en otro pecado de juventud. Finalmente fue tercero, se bajó de su W17 y tuvo un frío saludo con su compañero Russell, el ganador de la carrera. En la vuelta de honor, el boloñés envió un nuevo mensaje al equipo: “Es bueno saber que se corre así”. Otra vez intervino Wolff: “Kimi, es la cuarta vez que hablamos de esto. ¡No se habla por radio de estas cosas!”, en un reto que se le da a un niño que hace macanas.
Después, claro, llegaron las declaraciones. Russell se mantuvo tranquilo y Kimi, tras el reto, bajó un poco los decibeles. “Quiero chequearlo, para ser honesto. Estaba bastante a la par cuando se dio el contacto. Pero fue una carrera dura. Lo hablaremos después. Creo que si estás a la par por afuera se puede pasar por afuera, es difícil, pero no creo que nunca haya habido un sobrepaso por ahí. Está claro que estaba defendiendo la posición. Si se corre así es bueno saberlo. Hacemos reuniones antes de las carreras y lo que se dice en la sala tratamos de hacerlo lo mejor posible. Entendí el significado de esa reunión diferente, quiero rechequearlo, las emociones estaban altas en carrera”, dijo Kimi.
