El neerlandés fue chocado por el italiano Kimi Antonelli en la primera vuelta y debió abandonar. Su sueño del pentacampeonato empieza a esfumarse.
Red Bull se jugaba una carta importante en el GP de Austria, no solo por tratarse de la carrera de casa para la marca de las bebidas energizantes. Además, los ingenieros estrenaban en Spielberg la primera parte del paquete de actualización que concluirá en una semana en Silverstone, la última carta del team de Milton Keynes en el objetivo de pelear por una corona teñida de color McLaren. Lo dijo Helmut Marko, si el intento no funciona, se pasará directo al auto de 2026. Si había algo que no necesitaba Max Verstappen era abandonar, y lo hizo en apenas la primera vuelta.
Tres curvas duró el tetracampeón en carrera y no tuvo la culpa en nada. Al llegar a la tercera, Kimi Antonelli se tiró con mucha velocidad por adentro para superar a Liam Lawson y llegó totalmente pasado al momento de frenar. Con las ruedas bloqueadas y su Mercedes descontrolado, impactó directo contra el RB21 del neerlandés, quien no tuvo más remedio que abandonar. El boloñés reconoció su error y se disculpó con Max.
Verstappen acumulaba una racha de 31 Grandes Premios sin abandonar, desde que un problema en los frenos lo dejara tirado en el GP de Australia de 2024. Y su última deserción por un incidente fue en el GP de Italia de 2021, el día que terminó arriba del Mercedes de Lewis Hamilton tras una batalla durísima. El halo fue clave para que aquella maniobra no terminara en tragedia.
El GP de Austria puede haber marcado el final del sueño de Verstappen de convertirse en pentacampeón de F1 en 2025. Llegó a 43 puntos del líder, Oscar Piastri y la brecha creció. Para colmo, la mejora en el RB21 no rindió en Austria, porque más allá de que la bandera amarilla del final de Q3 lo complicó, el campeón se mostró incómodo con el auto todo el fin de semana y largó desde el séptimo cajón. La mira, poco a poco, se posa en 2026.
