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Previa GP de Hungría: Ferrari quiere irse de vacaciones con doblete

Ferrari quiere unas vacaciones llenas de ilusión, pero antes deben vencer en pista a los dos Red Bull, sobre todo al del líder, Max Verstappen

El español Carlos Sainz y el monegasco Charles Leclerc, los dos pilotos de Ferrari, intentarán evitar que Red Bull -el equipo del neerlandés Max Verstappen, líder del certamen, y del mexicano Sergio Pérez- no les amargue aún más las vacaciones este fin de semana en el Gran Premio de Hungría, el decimotercero del Mundial de Fórmula 1 y el últimos antes del parón; 'Mad Max' llega con una ventaja de 63 puntos sobre el piloto del principado de la Costa Azul.

El último Gran Premio antes del periplo vacacional se disputará en el Hungaroring, el circuito de las afueras de Budapest. Charles Leclerc, ganador dos semanas antes en Austria, desaprovechó el pasado domingo una ocasión de oro para recortarle puntos a Max Verstappen en Francia; Leclerc se accidentó cuando lideraba la prueba abandonando por tercera vez este año, una carrera que había iniciado desde la 'pole'. Sirviendo en bandeja, de esa forma, el séptimo triunfo de la temporada -el vigésimo séptimo en la F1- al nuevo ídolo deportivo de los Países Bajos.

Max Verstappen asestó, casi sin quererlo, un serio golpe al Mundial, que comanda, a falta de diez carreras, con 233 puntos: 63 más que el monegasco y con 70 sobre Checo Pérez, junto al que lidera también el Mundial de constructores. Con 396 puntos, 84 más que la Scuderia, que no se puede permitir ni un fallo más si pretende evitar que la joven estrella neerlandesa revalide título.

En Paul Ricard, Leclerc perdió la parte trasera de su monoplaza y se estrelló en la undécima de las quince curvas de la muy calurosa pista gala. En el Gran Premio número 300 del séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton; que, al acabar segundo, firmó su cuarto podio seguido de un año que arrancó mal y en el que Mercedes -ganadora de los pasados ocho Mundiales de constructores y ahora tercera, a 126 puntos de Red Bull- comenzó a vislumbrar la luz al final del túnel.

En Francia, el nuevo compañero de 'Sir' Lewis Hamilton, su compatriota George Russell, le 'birló' al final el podio -tras reanudarse la carrera después de un coche de seguridad virtual- a Checo Pérez, tres veces triunfal en la F1 (una de ellas este año, en Mónaco), que apuntará a su séptimo 'cajón' de la temporada en el Hungaroring.

El hombre de moda vuelve a ser Carlos Sainz, que abrió julio con su primera victoria en la división de honor del automovilismo -en Silverstone (Inglaterra), sede, en 1950 de la primera carrera de la historia de la F1-; y, tras retirarse con el motor ardiendo en Austria, lo prolongó en Francia, en espera del cierre húngaro, con una actuación sobresaliente. Hubiese sido de matrícula de honor sin la penalización, por cambiar motor, que lo envió al fondo de la parrilla; y si su equipo no hubiera fallado en un 'pit stop' en el que, además, fue sancionado con cinco segundos por una liberación peligrosa ('unsafe release'). Sainz remontó catorce puestos para acabar quinto una carrera en la que efectuó un total de 19 adelantamientos en pista -algunos de ellos espectaculares- y que pudo haber acabado en el podio. Cada vez más adaptado a las prestaciones de su nuevo Ferrari, Carlos ocupa el cuarto puesto del Mundial, con 144 puntos; por delante de los Mercedes: Russell está a un punto; y el espectacular y cada vez más excéntrico campeón de Stevenage, a 17.

Y si las exigencias de guion de consumo interno no lo impiden, el talentoso piloto madrileño -que en Silverstone firmó la victoria 33 para España, nueve años después de la 32 de Alonso- podría apuntar en Hungría a su segundo triunfo en la F1. En una pista de 4.381 metros y catorce curvas (ocho a la derecha) a la que el domingo está previsto dar 70 vueltas para completar un recorrido de 306,6 kilómetros.

Un circuito en el que nadie se acerca a las ocho victorias de Hamilton, que el año pasado se conformó con la segunda plaza en una carrera muy alocada en la que fue el único en salir desde la parrilla y el francés Esteban Ocon, compañero de Fernando Alonso en Alpine, festejó su hasta ahora único triunfo. Beneficiándose de una impagable labor de equipo, conteniendo las repetidas embestidas del británico, del doble campeón mundial asturiano: cuarto ese día, en una prueba que Sainz acabó tercero. Después de que ambos -y el propio Sir Lewis- avanzaran un puesto, tras la descalificación del cuádruple campeón mundial Sebastian Vettel (Aston Martin), que había acabado segundo.

En la pista húngara es mucho más complicado adelantar que en Paul Ricard, por lo que este fin de semana será mucho más determinante la calificación. No tanto como en Le Castellet, pero se esperan, de nuevo, temperaturas altas; y los neumáticos experimentarán una degradación parecida a la de Francia, por lo que el suministrador único, Pirelli, eligió para este Gran Premio la misma gama de compuestos que se usó en Le Castellet. La intermedia. Es decir: los C2 (duros, reconocibles por la raya blanca), C3 (medios, raya media) y C4 (blandos, roja).

Después de Hungría, vacaciones. Y a partir del último de agosto, habrá tres fines de semana seguidos de carreras: en Spa-Francorchamps (Bélgica), Zandvoort (Países Bajos) y Monza (Italia), sede de la última prueba europea; el Mundial se cerrará el 20 de noviembre en AbU Dabi.