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Astros repiten la dosis a Yankees y están a medio camino de la Serie Mundial

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Aaron Judge, el máximo jonronero en la historia de Yankees (0:54)

Los 62 cuadrangulares que ha pegado en esta temporada lo colocan por encima de Roger Maris. (0:54)

HOUSTON – Los Houston Astros continuaron el jueves lo que habían comenzado un día antes: Lanzar strikes y esperar por el bateo oportuno.

El estelar abridor Framber Valdez lanzó siete entradas, en las que ponchó a nueve New York Yankees para poner a medio camino del Clásico de Otoño a sus Astros, después de la victoria 3-2 en el segundo partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

41 mil 650 aficionados que pagaron boleto en el Minute Maid Park vieron como Valdez con 101 pitcheos cada bateador que enfrentaba lucía más completo y dominante. El único daño que recibió de los Yankees en la pizarra fue provocado por él mismo.

Cometió dos errores en una misma rola al pitcher, que llegó a su guante, pero que primero tuvo problemas para controlar y después en la desesperación por alcanzar a poner out, lanzó terrible hacia la primera base.

“A partir de ahí, traté de enfocarme aún más“, dijo Valdez. “Yo no podía hacerle daño a mi propio equipo. Me propuse sacar outs, ponchar y retirar bateadores, porque sabía que la ventaja que tenía había que cuidarla contra un equipo tan poderoso como el de ellos“.

Alex Bregman abrió el marcador en la tercera entrada con Martín Maldonado y Yordan Álvarez en las bases. Fue el décimo cuarto vuelacercas de Bregman en postemporada; la mayor cantidad de la historia para un tercera base.

Fueron las únicas carreras de la noche de los locales, que fueron suficientes, con Valdez en la loma, seguido del relevista Bryan Abreu y el cerrador Ryan Pressley, quien dio otra vez su golpe de autoridad con tres bateadores y tres ponches.

Los tres lanzadores de Houston se combinaron para 14 ponches, apenas un día después de que habían ponchado a 17 rivales, incluyendo 11 de Justin Verlander.

“Ver la manera en que Verlander lanzó ayer (miércoles) me motivó aún más para salir con el plan de lanzar strikes“, dijo Valdez. “Sé que si mantengo el partido cerrado, mis compañeros se encargarán de lo demás. Así sucedió otra vez“.

La realidad es que después de dos partidos, los Astros han lucido superiores en casi todos los aspectos del juego, ofensivo y defensivo. De arriba hasta abajo en la alineación de bateo los Astros han cooperado.

El primera base Yuli Gurriel sigue haciendo las jugadas de ambos lados, ofensa y defensa, cuando más se necesitan. Igual el parador en corto Jeremy Peña, quien jamás ha parecido novato en la actual postemporada.

Peña conectó imparable e hizo al menos un par de lances en las paradas cortas que han ayudado a que los Astros no sólo estén 2-0 en la Serie de Campeonato, sino que hayan llegado a ella derrotando a los Seattle Mariners.

“Este equipo te da toda la confianza“, dijo Peña. “Siempre digo que nos levantamos mutuamente en cualquier noche. A veces, cuando no ponemos buenos turnos al bate, los lanzadores nos llevan. Y cuando tenemos bateo, nosotros los cargamos a ellos. Eso es trabajo de equipo“.

Los Astros ni siquiera han necesitado del bateo de José Altuve, quien no tiene hit en 23 turnos al bate en esta postemporada, en la que se convirtieron en el séptimo equipo en la historia de la Liga Americana que gana sus cinco primeros partidos en unos mismos playoffs.

“Tenemos algunos muchachos que están calientes (con el bate)“, dijo el manager de los Astros, Dusty Baker. “Nos gustaría que todos estuvieran calientes antes de que esto termine. Pero así es el béisbol. José va a comenzar a batear cuando más lo necesitemos. Así ha sido siempre…“.

Las esperanzas de remontada en la serie para los Yankees van rumbo a su mejor abridor, Gerrit Cole, quien enfrentará a Lance McCullers Jr. el sábado por la noche en el Yankee Stadium.

“Tenemos que comenzar a batear en los momentos importantes para ayudar a nuestros lanzadores“, dijo el manager de los Yankees, Aaron Boone, después de que su abridor, Luis Severino, se fue con la derrota en cinco entradas y un tercios, en los que permitió el jonrón de Bregman entre sus cinco hits.

Los Yankees promedia .138 con el bate y se han ponchado 30 veces en los primeros dos partidos.