Con el cierre de los playoffs, repasamos los acontecimientos más relevantes de la recta final de la temporada 2026 de las Grandes Ligas.
El primer campeonato de Serie Mundial en la historia de los Milwaukee Brewers reafirma que MLB atraviesa un gran momento, tanto por la calidad de su producto como por la atención que recibe a nivel global. En términos generales, la temporada merece una valoración excelente.
Sin embargo, no todo fue positivo. En una postemporada cargada de emociones y grandes enfrentamientos, también hubo episodios que dejaron al descubierto problemas y situaciones preocupantes, cuyas repercusiones podrían afectar el futuro inmediato de la liga.
A partir de lo ocurrido en octubre, repasamos los momentos que marcaron los playoffs de las Grandes Ligas, con un balance de lo bueno, lo malo y lo feo.
LO BUENO
Brewers y Rays demostraron que las grandes inversiones no siempre te llevan a la Serie Mundial
Los campeones de las Ligas Americana y Nacional, Tampa Bay Rays y Milwaukee Brewers, disputaron una Serie Mundial altamente competitiva que, a pesar de terminar en apenas cinco juegos, nos regaló un gran nivel de béisbol.
Esa serie contradijo por completo el argumento de que los equipos de mercado pequeño no pueden competir sin grandes inversiones. Por el contrario, mostró a otras franquicias que, mediante el desarrollo de jugadores y buenos movimientos en el mercado de cambios y la agencia libre, conquistar un campeonato es una misión posible.
La victoria de Brewers acaba con las excusas para no competir
Siguiendo con el tema anterior, el triunfo de Milwaukee Brewers sobre Los Angeles Dodgers por barrida en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y, posteriormente, en la Serie Mundial, les cierra definitivamente la puerta a los propietarios que se escudan en la necesidad de invertir grandes sumas en jugadores y agentes libres para decirles a sus fanáticos que no pueden competir contra equipos de mercados más grandes.
Nadie dijo que el camino fuera fácil, pero sí existe una ruta para llegar a la cima. Depende de cada organización decidir si está dispuesta a hacer el esfuerzo necesario para ganar o si prefiere seguir decepcionando a su fanaticada año tras año. Las excusas se acabaron para los equipos de “mercado pequeño”.
Chicago White Sox entendió el mensaje sobre la competición
Si hay un equipo ante el que hay que quitarse el sombrero por lo hecho en la postemporada, ese es Chicago White Sox. El equipo barrió a Houston Astros en la Serie de Wild Card y compitió hasta el Juego 5 de la Serie Divisional contra Cleveland Guardians.
Tras perder más de 100 partidos en tres temporadas consecutivas, White Sox entendió que tiene un núcleo con el que puede ser competitivo. Ojalá que la experiencia en los playoffs les haya dado todavía más hambre de volver a intentarlo.
LO MALO
San Diego Padres, con nuevos dueños y los mismos resultados
San Diego Padres necesita hacer una introspección profunda para definir qué tipo de equipo quiere ser: uno con una nómina elevada que constantemente queda por debajo de las expectativas y que sigue viéndose como el “hermanito menor” de Los Angeles Dodgers.
A pesar de que José Feliciano y su esposa, Kwanza Jones, son los nuevos propietarios del equipo, las cosas terminaron exactamente igual que durante los últimos años del mandato de la familia Seidler. Será interesante ver si la situación cambia durante la primera temporada baja bajo la nueva propiedad.
Cleveland Guardians son más de lo mismo
La lesión de José Ramírez y su bajo rendimiento durante buena parte de 2026 obligaron a Cleveland Guardians a buscar dentro de sí un nivel al que probablemente no habría llegado sin enfrentar esa adversidad. En el proceso, el equipo terminó conquistando la división central de la Liga Americana.
Con el regreso de Ramírez y la que ha sido la mejor postemporada de su carrera, las expectativas de avanzar más lejos en octubre crecieron considerablemente. Sin embargo, como ha ocurrido tantas veces con Cleveland, las cosas simplemente no funcionaron.
Cleveland sigue intentando obtener resultados distintos mientras continúa cometiendo los mismos errores. El equipo necesita ayuda ofensiva urgente, pues Ramírez no puede ser el único responsable de producir con el bate en la alineación.
Braves y Phillies no generan emoción
La gran temporada de Philadelphia Phillies, que los llevó a resurgir desde el último lugar del este de la Liga Nacional, y el dominio de Atlanta Braves en esa división durante todo 2026 pasaron sin pena ni gloria.
Ambos equipos se enfrentaron en la Serie de Wild Card, pero sus duelos parecen tan lejanos que daría la impresión de que ocurrieron en otro año y no hace apenas tres semanas. Resulta irónico si consideramos que ambos cuentan con jugadores muy interesantes en sus filas.
La ventana competitiva de Phillies parece estar comenzando a cerrarse, mientras que los problemas de salud llevan tiempo haciendo estragos en Braves. Los dos equipos llegaron a la postemporada, pero muchos ni siquiera recuerdan que estuvieron allí.
LO FEO
El modelo de Astros se quebró
Houston Astros fue, durante cerca de una década, el equipo a vencer en la Liga Americana. Ahora, es apenas una sombra de lo que representó y el modelo que lo llevó al éxito parece haber llegado a un punto en el que ya no puede sostenerse sin cambios importantes.
La falta de profundidad en el picheo y el envejecimiento de varias de sus principales figuras conforman una combinación de la que resulta difícil salir adelante. El hecho de que Astros fuera barrido por White Sox en la ronda de Wild Card, después de convertirse en el primer equipo en la historia en avanzar a la postemporada con marca de 81-81, evidencia el desgaste interno de una franquicia que no puede permitirse seguir cometiendo los mismos errores.
Yankees se acercan a los 18 años sin un campeonato
Otro año y otra decepcionante eliminación para la franquicia más ganadora de las Grandes Ligas. Yankees apenas han conseguido un título en los últimos 25 años y acumulan una racha de 17 temporadas sin ganar la Serie Mundial.
Para ilustrar cuánto tiempo ha pasado desde su último campeonato, basta con recordar que Yankees ganaron por última vez en 2009, mientras que Instagram comenzó a funcionar en 2010. Es decir, la red social ni siquiera existía cuando el equipo celebró su título más reciente, por lo que nadie que tenga una cuenta activa en dicho espacio y sea fanático del equipo, ha podido subir una foto actual de una celebración de Serie Mundial.
La falta de autocrítica dentro de la organización, especialmente por parte del gerente general, Brian Cashman, es una señal preocupante para el futuro de la franquicia. Por eso, no debería sorprendernos que en 2027 volvamos a escribir estas mismas palabras y, al mismo tiempo, celebremos que la sequía de campeonatos de Yankees alcance la mayoría de edad en los países donde esta se cumple a los 18 años.
