La estrella de Brewers está protagonizando un mes de octubre de récord. Ponemos en contexto su joven trayectoria en la postemporada comparándola con la de los grandes del béisbol.
Si los Milwaukee Brewers vencen a Los Angeles Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y luego -sí, nos estamos adelantando a los acontecimientos, pero los aficionados de los Cerveceros tienen derecho a soñar- ganan la Serie Mundial, el turno al bate de Jackson Chourio en el segundo juego de la Serie Divisional de la Liga Nacional pasará a la historia de Milwaukee.
Enfrentándose a los San Diego Padres y a Mason Miller -el relevista más difícil de batear de las Grandes Ligas esta temporada-, con las bases llenas, dos outs y los Cerveceros perdiendo 3-2, Chourio conectó una línea sólida por el centro del campo; la jugada impulsó dos carreras y selló una emocionante victoria que dejó a los rivales tendidos en el terreno en Milwaukee.
Es cierto que Miller no estaba en su mejor momento: había llenado las bases mediante boletos, estaba lanzando su segunda entrada, posiblemente estaba revelando sus lanzamientos y, como supimos al día siguiente, su esposa estaba a punto de dar a luz. Aun así, fue una magnífica demostración de bateo oportuno en octubre por parte de Chourio.
Miller se puso arriba en la cuenta 1-2. Durante la temporada regular, los bateadores le bateaban para .066 cuando tenían dos strikes en contra. Chourio conectó de foul una recta de 103.5 mph, un lanzamiento bajo y alejado, hacia la esquina exterior. Luego dejó pasar una slider que quedó fuera de la zona de strike. El sexto lanzamiento de Miller fue una recta de 101.3 mph, no tan veloz ni tan bien ubicada. Chourio conectó un imparable a 109.5 mph, la segunda pelota bateada con mayor fuerza de todo el partido. Fue la tercera victoria de postemporada de los Brewers decidida con un walk-off.
Decir eso no hace justicia a la intensidad del momento.
Ha habido 174 desenlaces de walk-off en la historia de la postemporada de la MLB, incluidos 152 hits que pusieron fin al partido. Solo 15 de ellos ocurrieron cuando el equipo estaba perdiendo. Apenas 10 de esos casos se dieron con dos outs. Y solo cinco de esos 10 sucedieron cuando el bateador tenía dos strikes en su cuenta.
Que Chourio responda en los momentos decisivos a pesar de su juventud ya no es ninguna sorpresa. El jugador de 22 años registra una línea ofensiva de .300/.333/.600, con cinco jonrones y 17 carreras impulsadas en 16 partidos de postemporada en su carrera. Contra los Padres, su jonrón de dos carreras en la tercera entrada del primer juego -un auténtico misil conectado a 113 mph- empató el marcador en un encuentro que los Brewers terminaron ganando 3-2. Chourio conectó el histórico hit que decidió el segundo partido, permitiendo a su equipo viajar al Petco Park -donde los Padres tuvieron un récord de 51-30 como locales en la temporada regular- con una ventaja de dos juegos. En el tercer partido, conectó un elevado de sacrificio que igualó la pizarra. Su sencillo impulsador en el cuarto juego, el de la victoria definitiva, puso a los Brewers arriba 2-1. Ha impulsado seis de las 13 carreras de los Brewers en estos playoffs.
El éxito de Chourio en la postemporada -que incluye un partido de dos jonrones en la serie de comodines de 2024 para mantener con vida a los Brewers en el segundo juego, así como dos partidos consecutivos con tres carreras impulsadas contra los Chicago Cubs en la Serie Divisional de la Liga Nacional del año pasado- se sitúa entre los mejores desempeños de un jugador joven hasta la fecha.
Echa un vistazo a algunas de las tablas de líderes:
Más carreras impulsadas en playoffs hasta la temporada de los 22 años
Carlos Correa: 18
Jackson Chourio: 17
Andruw Jones: 17
Mayor OPS hasta los 22 años (mínimo 40 apariciones al plato)
Jimmie Foxx: 1.069
Jackson Chourio: .933
Gleyber Torres: .928
Más jonrones hasta los 22 años
Carlos Correa: 7
Evan Longoria: 6
Jackson Chourio: 5
Kyle Schwarber: 5
Juan Soto: 5
Probablemente no sorprenda que la mayoría de los grandes jugadores jóvenes en la postemporada suelan ser también grandes jugadores durante la temporada regular, o que estuvieran encaminados hacia carreras brillantes. Si bien la ampliación de los playoffs inclina las listas de líderes hacia jugadores de los últimos 30 años, Chourio ya figura empatado en el décimo puesto con 18 imparables. Entre esos 12 jugadores se encuentran dos miembros del Salón de la Fama (Andruw Jones y Derek Jeter), un futuro miembro (Miguel Cabrera) y dos candidatos con grandes posibilidades de ingresar (Francisco Lindor y Juan Soto), además de otros buenos peloteros como Correa, Ronald Acuna Jr., Cody Bellinger y Corbin Carroll. El líder histórico de hits a los 22 años es Elvis Andrus, quien terminó su carrera con un WAR de 34 y más de 2.000 imparables. Ty Cobb y Mickey Mantle se quedaron justo fuera de los diez primeros puestos.
Se trata, obviamente, de una compañía impresionante que sugiere, tal vez, un futuro aún más brillante para Chourio. Sin embargo, la lista de jugadores más similares a él hasta los 22 años, según Baseball-Reference, no está repleta de miembros del Salón de la Fama: Jones -elegido el año pasado gracias principalmente a su defensa- es el único. Los demás pertenecen más bien a lo que se podría llamar el "Salón de los Muy Buenos": Justin Upton, Rubén Sierra, Jason Heyward, Greg Luzinski, Jack Clark y José Canseco.
Esa lista se basa principalmente en estadísticas ofensivas y en la posición. Algunos de esos jugadores no son realmente como Chourio: Luzinski y Clark eran lentos al correr, aunque llegaron a convertirse en bateadores de gran poder. El joven Canseco sí tenía velocidad, pero la perdió rápidamente. Chourio posee una velocidad y unas habilidades defensivas de las que carecía aquel trío, y habrá que ver si desarrolla más potencia de bateo.
En cuanto al WAR acumulado hasta los 22 años, la cifra de 10.9 de Chourio lo sitúa en un empate por el puesto 54. Puede que no parezca impresionante, pero lo es. Sesenta jugadores de posición han acumulado al menos 10 de WAR hasta la temporada en la que cumplieron 22 años; 30 de ellos son miembros del Salón de la Fama y hay varios más en camino. Esto sugeriría que Chourio tiene un 50 % de probabilidades de ingresar al Salón de la Fama si sigue la misma trayectoria.
Por supuesto, no ha registrado números como los de un joven Mike Trout o un joven Ted Williams; sin embargo, al centrarse en un grupo de jugadores más similar a Chourio -aquellos que acumularon entre 8 y 13 de WAR hasta los 22 años-, esa lista de 64 incluye a 20 miembros del Salón de la Fama, además de figuras como Barry Bonds, Cabrera, Lindor y Mookie Betts, entre otros. Esto sigue sugiriendo que Chourio tiene un gran potencial para llegar al Salón de la Fama.
Nos estamos adelantando a los acontecimientos. Chourio aún tiene margen de mejora al bate. Tuvo su mejor temporada en 2026, aunque esta pasó algo desapercibida debido a que no jugó su primer partido hasta el 4 de mayo. Aun así, bateó para .291 con 25 jonrones y logró su tercera temporada consecutiva con al menos 20 jonrones y 20 bases robadas (temporada 20/20). Si bien su bateo es lo que le gana el protagonismo en octubre, su juego integral -es un jardinero izquierdo excepcional que jugaría en el jardín central en muchos otros equipos- genera un gran valor añadido e incrementa su WAR.
Por ahora, está en plena forma y concentrado. Es el hombre que los Brewers quieren ver en la caja de bateo. Si van a vencer a los Dodgers, no cabe duda de que Chourio estará en el centro de los momentos decisivos para la victoria.
