ZAGREB -- Es "el" hombre de Croacia. A los 28 años, Marin Cilic llega con mucha confianza y su mejor posición en el ranking de la ATP. El N°6 del mundo arriba a la gran final de la Copa Davis contra Argentina, en Zagreb, con mucha responsabilidad sobre sus hombros, como corresponde por su jerarquía, y debe intentar ratificarlo ante su gente.
Singlista número uno y clave en dobles con Ivan Dodig, aparece Cilic como el jugador a vencer por parte del conjunto liderado por Juan Martín del Potro, otra figura de su generación y con quien tiene una muy buena relación. Viene de jugar su segundo Masters ATP y esta vez sí se dio el gusto de ganar su primer partido en la selecta cita que cierra la temporada en Londres, con los ocho mejores. Es cierto que venció al japonés Kei Nishikori ya sabiendo que estaba eliminado, pero tuvo un gran valor.
De hecho, los puntos de esa victoria le permitieron a Cilic mejorar su 7° lugar en el listado para quedar 6°, como nunca antes en 11 años de profesional. Y llega con la mano caliente, ya que en 2016 obtuvo dos de sus 16 títulos, el Masters 1000 de Cincinnati (su única copa de ese nivel), contra el escocés Andy Murray (era 2º) en la final, y el ATP 500 de Basilea, contra Nishikori en la definición.
Por eso, está firme, ilusionado, pero a la vez con los pies sobre la tierra. Fiel a su perfil, no habla de grandezas y sabe que Del Potro y compañía darán muchísima pelea en Zagreb, con el plus de que Argentina, tras cuatro finales perdidas, busca ganar por primera vez la mítica Copa Davis. El récord del croata en este año es 48-23, siendo su segunda temporada más exitosa, ya que en 2014 firmó 54 triunfos, con la corona del US Open como pico máximo de su carrera.
"Ganar es importante para los dos equipos. Ninguno de nosotros, excepto Karlovic, pudo conseguir la Copa y estamos motivados, muy motivados. Se trata de una gran ocasión", afirmó el abanderado local. "La motivación es enorme. Es fenomenal que hayamos llegado hasta aquí y que tengamos la oportunidad de jugar ante nuestro público. Espero que ellos nos lleven hasta la victoria. Esta final será muy dura. Yo me siento muy bien, con gran confianza y sabemos que Argentina tiene un gran espíritu de equipo".
A diferencia de su adversario, Croacia celebró en su hasta ahora única definición copera, al vencer a Eslovaquia de visitante en 2005. Por eso, se trata de la primera oportunidad de poder imponerse siendo anfitrión. Y Cilic sabe que el clima será muy caliente, ya que los simpatizantes croatas, al igual que los argentinos, son efusivos y muy demostrativos, por lo que brindarán un clima realmente de final.
Con 390 partidos ganados en su trayectoria profesional, incluidos 21 en la Davis, disfrutó especialmente dos de los 26 contra rivales Top 10. Uno fue frente a Roger Federer, ya que derrotó al suizo, por entonces Nº3, en semis del Abierto de Estados Unidos 2014, previo al duelo decisivo ante Nishikori, y hace tres semanas contra Novak Djokovic en cuartos de París-Bercy, en una superficie dura y bajo techo, muy parecida a la utilizada en este duelo en la capital croata. Y así "ayudó" a Murray a desplazar al serbio de la cima.
Dueño de un juego muy agresivo, apoyado en su gran saque y una fuerte derecha, intenta imponerse con esas armas y suele atacar, aprovechando su contextura física para cerrar puntos en la red. En Copa Davis busca hacerse más fuerte que nunca. Ya jugó 19 series y sus marcas son de 21-9 en singles y 7-6 en dobles. En el camino a esta final, está 4-2 en singles y 2-0 en dupla con Dodig, con quien hilvanó dos victorias de primera. Si bien no pierde de local desde 2010, ante Djokovic, hay que reparar en el dato de que apenas le tocó disputar dos eliminatorias en casa en este período.
Cilic tiene en esta final como aliado a Ivo Karlovic, el gigante, el hombre récord de la historia en aces, y un duelo particular frente a Del Potro, con quien se enfrentó y se conoce mucho, desde la época de juveniles. Será ese el gran cruce de la serie, en el cuarto punto y llega el visitante con una amplia ventaja de 8-2 en el historial, tras ganar los cinco últimos partidos y 12 sets, desde 2012. "Es muy bueno ver a Del Potro de nuevo en el tenis. Es fenomenal que haya logrado volver y con tan buen nivel", comentó.
Sincero y políticamente correcto, es evidente que Cilic le desea suerte a Del Potro... pero para 2017. La gran coincidencia en las carreras de ambos pasa por el principal título que consiguieron: el US Open. El argentino fue campeón en Nueva York en 2009 y el croata lo imitó cinco años más tarde. Ahora, el Top 10 tiene la carga de una final que debe tratar de sobrellevar de la mejor manera para intentar ponerle su sello y darle la segunda ensaladera de plata a su país. El desafío es muy grande.
