Andrey Rublev (N°9 del ranking ATP) derrotó a Sebastian Korda por 6-2 y 6-3 en la definición del Gijón Open para consagrarse por cuarta ocasión en el año. El triunfo no sólo lo acercó a las ATP Finals de Turín sino que, además, lo ratificó como uno de los tenistas con más dominio sobre canchas indoor. ¿El dato clave? Ha ganado seis de sus doce títulos sobre esa superficie.
La historia dentro de la gira ATP comenzó en su lugar de nacimiento. En Moscú 2019, ubicado en el puesto N°31 del planeta, Rublev se encaminó en la que sería su primera gran campaña en indoor. Allí superó a Alexander Bublik, Egor Gerasimov, Nikola Milojevic, Marin Cilic y Adrian Mannarino para estrenarse como campeón en la superficie iniciando una historia que tres años después sería cosa seria en su carrera.
La segunda celebración sobre techo llegó al año siguiente también en Rusia. En San Petersburgo, cursando uno de los años más exitosos como profesional, alzó los brazos luego de ganar pulseadas a rivales de la talla de Vasek Pospisil, Ugo Humbert, Cameron Norrie, Denis Shapovalov y Borna Coric. Semanas después, confirmó su buen momento sellando una nueva campaña en Viena superando a Lorenzo Sonego en el cruce decisivo.
Después de un ciclo extraordinario, el tenista de 24 años afrontó un amesetamiento lógico debido al nivel desplegado en los meses previos. Sin embargo, se las ingenió para seguir ampliando palmarés y, por supuesto, lo hizo en las condiciones que más destaca: canchas duras bajo techo. En Rotterdam imprimió su marca sobre Marton Fucsovics y se despidió se las celebraciones hasta la siguiente temporada debido a las caídas en instancias finales.
Este año se reencontró con la esencia del deportista que subió maratonicamente hasta el Top 5 del ranking meses antes y sumó dos nuevos trofeos en indoor para acentuar su dominio. El primero lo consiguió frente a Felix Auger-Aliassime en Marsella y el más reciente en Gijón borrando las posibilidades de Sebastian Korda en la lucha por el campeonato.
En España celebró su docena de títulos ATP. La mitad de ellos han sido triunfos en indoor. Pero el dato se agranda aún más si se considera que ha ganado cada una de las finales a las que arribó en esa superficie y, no sólo eso, sino que nunca ha perdido sets en los partidos decisivos.
