HAMILTON (Enviado especial) – En la tarde del viernes de Nueva Zelanda, y dos horas después de que Los Pumas finalizaran su Captain’s Run, los All Blacks hicieron el suyo y reconocieron el campo de juego del Waikato Stadium, con capacidad para más de 25 mil espectadores y que este sábado tendrá asistencia perfecta.
Los dirigidos por Steve Hansen, al mando de su capitán Kieran Read, trabajaron a puertas cerradas durante gran parte de la práctica y le abrieron las puertas a la prensa y el público en los últimos momentos.
“Ciertamente están jugando mejor y no es el mismo equipo que el que nos tocaba enfrentar cuando comenzaron a jugar en el Rugby Championship. Van a jugar con mucha confianza, tienen poco que perder”, sostuvo sobre Los Pumas el capitán All Black, ante medios de prensa neozelandeses y argentinos.
Los bicampeones del mundo comprobaron el excelente estado del campo de juego y afinaron movimientos de cara al duelo ante Los Pumas. Confianza no les falta: a dos semanas de finalizar la serie con sobrias victorias ante Australia, tanto en condición de visitante como en el Westpac de Wellington, Nueva Zelanda no quiere que sea la primera vez que sufra una derrota ante Argentina, y en su tierra.
Una vez terminados los trabajos físicos y ensayos tácticos, pudo verse nuevamente la tradicional amabilidad de los hombres de negro, quienes firmaron autógrafos por doquier y no dudaron a la hora de posar para las selfies de los más chicos, pero también para los mayores que estaban presentes. Los dos que más se quedaron con el público fueron Israel Dagg y Ryan Crotty, quien este sábado volverá a la titularidad una vez más.
