Pato Fernández: "Es una oportunidad muy grande"

El rosarino sigue sumando experiencia con el equipo francés. Getty images

BUENOS AIRES -- La historia y las decisiones difíciles ubicaron a Patricio Fernández en uno de los clubes más prestigiosos del rugby francés. Tras más de seis meses en Clermont, el apertura rosarino atraviesa un momento colmado de expectativas, que lo mantiene atento ante la mínima chance de adueñarse de un puesto difícil y muchas veces injusto. Es que, tras sumar algunos minutos con intermitencia -190 minutos entre partidos como titular y suplente-, la ida confirmada de Brock James a La Rochelle le abre una puerta enorme al rosarino para apretar el acelerador y confiar en quedarse con la número diez del líder del Top 14 francés.

Inmerso en un manto de confianza y esperanza, el ex hombre de Jockey Club de Rosario dialogó con Scrum sobre el presente que vive su equipo, la posibilidad que se le abre ante la ida de James y su futuro dentro de la institución.

-Los números demuestran un gran inicio de temporada. ¿Desde adentro qué análisis hacés de este momento de Clermont?
-Sí, la verdad es que venimos teniendo una buena temporada, con altibajos, pero son cosas del rugby y de un año muy largo. Arrancamos la pretemporada en agosto, todos muy juntos y con un mismo objetivo, tirando para un mismo lado. Esas metas se están dando, estamos yendo paso a paso. Es un año muy largo pero estamos haciendo las cosas para que todo salga bien y poder cumplir el objetivo que, obviamente, es ser campeones.

-¿Qué te genera la ida de Brock James? ¿Cómo sigue la pelea por la 10?
-Todavía no se fue, se va una vez que termine el año. Él es muy importante para el club, un gran jugador. Pero no habrá llegado a un acuerdo con los dirigentes o querrá buscar otro aire, otro desafío para su carrera. Ahora queda uno menos, je... Queda Camille Lopez y como Brock también está lesionado la estoy peleando sólo con Camille, que también es un gran apertura. Esto es lo que tiene el rugby profesional, mucha competencia, hay que entrenar duro y hacer las cosas bien para jugar.

-¿Sentís que se te abre una puerta grande? ¿Te ilusionas con despegar en esta etapa?
-Sí, se abre una puerta muy grande porque vamos a quedar dos aperturas nada más. No sé si traerán a otro, no creo que traigan a un apertura neto, sino a alguien que también juegue de centro. Pero sí, es una oportunidad muy grande. Aún así, además de los jugadores que tengo adelante, pienso en mí, en las cosas que tengo que hacer para jugar porque está en mí.

-¿Sumaste los minutos que te imaginabas a principio de año?
-Arranqué la temporada bien, metí todos los partidos pero después diferentes lesiones en el aductor, en el recto, me tuvieron parado un mes aproximadamente. Así que fue algo que me frenó. Pero después seguí con minutos y ahora espero seguir sumando juego.

-¿Cuáles fueron las palabras de los entrenadores para frenar la ansiedad?
-Charlo bastante con el entrenador porque es un puesto complicado, uno de los más importantes en el rugby y al ser joven, llegar sin experiencia profesional es difícil. Hablo mucho, pero obviamente la ansiedad la tengo. Aunque soy un pibe tranquilo, nunca me desespero. Siempre tomo lo que me dice el coach y sé que la oportunidad me la va a dar. En realidad, ya me la dio y cumplí.

-Luego de más de seis meses en el club, ¿pudiste asentarte y acostumbrarte al ritmo, idioma, costumbres? ¿Te sentís como en Rosario?
-No me siento como en casa pero estoy cómodo en el club, con el departamento, con la vida que llevo. Con el francés ando muy bien, desde que llegué que estoy tomando clases y ya hablo, me puedo comunicar perfectamente. Es complicado el hecho de ser chico, dejar a tus amigos, tu familia, pero quería probar otra experiencia.

-¿Cuándo termina tu vínculo?
-
Tengo contrato por tres años, así que hasta julio de 2018.

-¿Estás planificando el futuro?
-No, si te digo te miento. No tengo ni idea. Quiero estar acá, disfrutar y mejorar, jugar bien al rugby, aprender de todo, sacarle jugo y después ver.