BARCELONA -- 38 mil 505 aficionados acudieron este miércoles al partido de Ida de las Semifinales de Copa del Rey entre el FC Barcelona y la Real Sociedad, en el Camp Nou. La cifra, la más baja de los últimos años en un encuentro de estas circunstancias, confirma un hecho que empieza a preocupar en el entorno del club catalán: el abandono que aumenta de la hinchada.
Jordi Cardoner, vicepresidente azulgrana, aseguró el pasado martes que entre la directiva "no preocupa el descenso de asistencia al estadio", pero las cifras descubren que el aficionado se encuentra cada vez más alejado del equipo. Y, lo más preocupante, no se observa un cambio de tendencia en el futuro inmediato.
La televisión es puesta como una de las razones para explicar esta tendencia, que siendo general en todo el futbol español no se había producido de manera tan clara en el caso del FC Barcelona hasta esta campaña. Pero no es la única. Y los precios, claro.
Con todo, la principal circunstancia se explica en los horarios. Hasta el encuentro frente a la Real, la media de aficionados en el Camp Nou en los partidos de Copa fue de 37 mil 377 espectadores, destacando como mejor entrada los más de 47 mil que hubo en el choque frente al Cartagena por tratarse de la jornada solidaria. Frente al Getafe apenas se superaron los 39 mil, y 25 mil 551 acudieron en los Cuartos de Final ante el Levante.
Todos esos encuentros, como este, se jugaron a las diez de la noche, un hecho que provoca la reticencia de muchos abonados pero que, a la vez, frena la venta de entradas a través de la fórmula del 'Seient lliure' ideado por el club, por el cual el abonado puede vender su localidad para un partido concreto repartiéndose el beneficio con la entidad.
Jugar a las diez de la noche se ha convertido en un horario tan habitual como, se ha demostrado, rechazado por el aficionado. El equipo de Martino ha jugado siete partidos en el Camp Nou a las diez de la noche esta temporada y la entrada media de todos ellos está en los 43 mil 593 aficionados.
La pasada temporada, el Barça solamente jugó tres partidos de Liga a las diez de la noche y el de Supercopa frente al Real Madrid a las diez y media. Y la media de espectadores de los cuatro partidos fue de 70 mil 080 espectadores. La comparación de un año a otro es alucinante.
Sin embargo, la rebaja de afluencia se ha multiplicado en cualquier franja horaria y eso es lo que ha motivado la alarma. El precio de las entradas no ayuda, pero es que el pasado sábado, a las cuatro de la tarde y ante un rival de entidad como el Valencia no se llegó a las 67 mil 000 personas, mientras ante el mismo una temporada antes acudieron 76 mil 352.
Disputados 19 partidos oficiales, la pasada temporada se sumaron 1 millón 337 mil 639 espectadores en el Camp Nou, lo que da una media de 70 mil 402 aficionados por partido. Contando la entrada de este miércoles, la afluencia total en los mismos 19 encuentros ha sido de 1 millón 226 mil 964 hinchas, lo que ofrece una media de 64 mil 577 por partido. Los números hablan por sí mismos.
Más aún, la entrada media de los primeros seis partidos de este 2014 se ha situado en los 48 mil 452 aficionados, cuando en la primera media docena de encuentros del año 2013 obtuvo una entrada media de 62 mil 559 espectadores. Un descenso de 14 mil 107 hinchas de media que descubre el desafecto que sigue creciendo.
ABANDONO
"A veces tengo la sensación de que jugamos fuera de casa" denunció el pasado sábado Dani Alves en una frase que por desafortunada no dejó a nadie indiferente. El lateral brasileño hizo patente la preocupación existente en el vestuario respecto al poco calor que siente el equipo por parte de los aficionados, sin referirse a su poca presencia pero dando por hecho este aspecto.
Las quejas de Alves aumentaron de tono el miércoles por la noche, tras el encuentro frente a la Real, señalando de forma indisimulada a la afición, poniendo en duda su compromiso con el club y llegando a afirmar que "los que no vienen al campo no son tan culés como dicen", en una frase que incendió el entorno.
La directiva explica el descenso de público en el estadio azulgrana por las horas y los días de frío y lluvia, rechazando que pueda deberse al juego del equipo y se constata que la anarquía de los horarios, que se reparten los fines de semana entre el sábado a las cuatro de la tarde y el domingo a las nueve de la noche (sin contar los encuentros entre semana), motiva por igual despiste y hartazgo entre los aficionados.
Si las circunstancias no pueden compararse con la pasada temporada en la misma eliminatoria, por cuanto el rival era el Real Madrid y arrastró a las gradas a más de 95 mil 000 espectadores, es destacable observar cómo en la Semifinal de Copa de hace dos temporadas, ante el Valencia, acudieron 69 mil 476 espectadores o 49 mil 875 acudieron en la misma ronda en 2011 ante el Almería, y 52 mil 932 lo hicieron en 2009 en la Semifinal con el Mallorca.
La directiva encabezada por Josep Maria Bartomeu se mantiene firme en su apuesta de remodelar el estadio, ampliando su capacidad por encima de las 105 mil 000 localidades, pero esta campaña solamente en el partido de Liga frente al Real Madrid se ha llenado el coliseo azulgrana con 98 mil 761 aficionados.
Lo más destacable, sin embargo, es que solamente en seis partidos de Liga y dos de Champions (ante el Milan y Ajax) la entrada estuvo por encima de los 70 mil 000 espectadores, y que mientras el pasado curso solo en cuatro oportunidades asistieron menos de esos 70 mil 000 aficionados, en el presente eso es habitual.
La junta asegura no estar ocupada en ello. Pero la preocupación en el entorno es a cada día que pasa más evidente.
