WARE (Enviado especial) -- Hace poco más de cuatro años, Los Pumas esperaban ese especial duelo con los All Blacks por los cuartos de final del Mundial. No era común enfrentarlos y menos en una Copa del Mundo. La sensación era que estaban en la antesala de una misión imposible. Y lo fue. Se jugaron 60 minutos en un nivel altísimo, pero después Nueva Zelanda cumplió con la lógica y se llevó la victoria sin problemas.
Hoy, a días del debut en Wembley, el clima es otro. El panorama es diferente. No hay un optimismo extremo, aunque si bien este grupo tampoco le pudo ganar a los hombres de negro, sienten que pueden.
Hay un motivo para dos antesalas tan distintas y los números lo grafican: de los que ingresaron al Eden Park, apenas seis habían jugado alguna vez contra Nueva Zelanda. Sí, sólo seis. Ahora, de los 31 convocados por Daniel Hourcade, 29 ya pasaron por esa experiencia. Sólo Matías Moroni y Juan Pablo Socino no lo hicieron.
El Rugby Championship cambió todo. Mario Ledesma, que en 2011 ya acumulaba 15 temporadas en Los Pumas y ya estaba tirando sus últimos cartuchos, había enfrentado en cinco oportunidades a los de negro. Por su parte, Felipe Contepomi, capitán de aquel seleccionado, había estado en tres, y Rodrigo Roncero, en dos. Juan Leguizamón, Patricio Albacete y Martín Scelzo, sólo una vez.
En 2015, es otra la realidad. Horacio Agulla, Marcelo Bosch, Juan Fernández Lobbe y Legui lideran con ocho tests contra ellos. Y cerca, con siete, están Marcos Ayerza, Agustín Creevy, Lucas González Amorosino, Juan Martín Hernández y Martín Landajo.
Daniel Hourcade, como es su característica, fue directo: "Todos los partidos que venimos jugando aprendemos algo. Hay cosas que uno dice hicimos buenos partidos, pero nunca nos alcanzó. Ni siquiera para estar cerca en los últimos años". Y agregó: "También hay un hábito de jugar con ellos. No es como antes y sí es más natural. Sabiendo que vamos a enfrentar al mejor equipo del mundo se vive de una manera diferente por la experiencia de jugar con ellos, pero por conocerlos tanto sabemos lo buenos que son y tenemos que hacer las cosas muy bien".
"Nos sirvió mucho jugar todos estos años. Aprendimos y seguimos aprendiendo de ellos. Pero siguen siendo los mejores del mundo, y nosotros necesitamos seguir mejorando, creciendo, aprendiendo. Estamos trabajando mucho para tener alguna chance de ganarles", afirmó Leguizamón. Por su parte, Mariano Galarza, que los vio cara a cara tres veces, opinó: "El hecho de haber jugado previamente y varias veces hace que le pierdas el miedo. Aunque cada vez te duela más no ganarles. Sin dudas, estamos cerca y ojalá se dé en este Mundial".
Y Leonardo Senatore, aseguró: "Los vas conociendo más, pero también es importante por lo que representan. Tener la posibilidad de enfrentarlos más seguido hace que le perdamos más el respeto".
El historial con Nueva Zelanda es contundente. Sólo un empate, allá por 1985, y después todos triunfos de los All Blacks. El Rugby Championship colaboró para que sea una costumbre medirse con ellos, pero todavía no trajo esa victoria tan deseada.
