<
>

Pelea entre hinchas de Dépor y Atlético deja un muerto en Madrid

MADRID -- Un aficionado del Deportivo La Coruña falleció esta mañana en el hospital San Carlos de Madrid a consecuencia de un paro cardiorespiratorio, tras una pelea entre ultras del Atlético de Madrid y el conjunto gallego. La riña tuvo lugar en la zona de Madrid Río, cercana al estadio, alrededor de las 9:00 horas locales de este domingo, horas antes de que diera inicio el encuentro entre los dos equipos y que se saldó con 13 heridos, tres por amar blanca, y 11 detenidos, según reportes.

El aficionado del conjunto coruñés fue rescatado luego de haber sido arrojado al río junto con uno de sus acompañantes. Según indicaron fuentes del Servicio de Emergencias Samur, el hombre de alrededor de 40 años de edad habría llegado con un cuadro de hipotermia al hospital. Los elementos del servicio de emergencias madrileño que acudieron al lugar habían informado inicialmente que había sido declarado clínicamente muerto, versión que fue desmentida, horas después, por personal del hospital San Carlos donde es atendido en la Unidad de Cuidados Intensivos. Finalmente, tras disputarse el partido entre Atlético de Madrid y Deportivo La Coruña, el hospital reportó una hora después que el sujeto había muerto.

Según reportara la Cadena SER española, la Policía Nacional continuó registrando la zona para detener a miembros del Frente Atlético y Riazor Blues, los grupos enfrentados, hasta pasado el mediodía, momento en que dio inicio el encuentro en un ambiente de alta tensión, pues la pelea se había extendido ya por las calles aledañas al estadios y había "focos de violencia" en varios puntos.

El encuentro estuvo a punto de ser suspendido dada la gravedad de los acontecimientos. Según afirmara la LFP a través de un comunicado oficial "La LFP ha sido firme en su intención de suspender la disputa del encuentro sin que haya sido posible" mientras condenaba "la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el futbol profesional".

No explica, sin embargo, la razón por la que no pudo suspender el encuentro, que de acuerdo con diversos reportes se debió a que el organismo que preside Javier Tebas no logró ponerse en contacto con la RFEF; si bien por las gradas del Vicente Calderón circula la versión de que su propuesta habría sido rechazada por ambas directivas.

En la zona que habitualmente ocupa el Frente Atlético detrás de la portería imperaba un inusual silencio en los primeros minutos del encuentro, y aunque poco a poco empezaron a animar al equipo, se abstuvieron de mostrar pancartas o banderas. Eso sí, parte de la afición presente en el estadio les dedicó una sonora rechifla en repudio a las acciones de algunos de sus elementos, mientras en la zona reservada para la afición visitante, fuertemente custodiada, se escuchaba el grito de "¡Asesinos!"

Durante el partido, el club rojiblanco hizo público un comunicado de prensa en el que condenó "energéticamente los incidentes acaecidos en la zona de Madrid Río" entre los hinchas de ambas escuadras y afirma que "los valores que fomenta el deporte deben prevalecer por encima de cualquier rivalidad", si bien no se salvó de las críticas desde distintos sectores de la sociedad española que utilizaron las redes sociales para manifestar su rechazo a la decisión de ambas directivas de seguir adelante con el encuentro tal como estaba programado y por haber permitido la entrada al estadio al grupo ultra de aficionados rojiblancos.