Tomás Verón Lupi: el apellido doble, el número 27 y el por qué no querían jugar con él cuando era niño

Tomás Verón Lupi ha comentado en ESPN Uruguay algunas de las particularidades de su carrera, como el apellido doble, la importancia del número 27 y el por qué no querían jugar con él en el colegio.

En una entrevista realizada en 2024, el actual futbolista de Nacional explicó por ejemplo la razón de su ‘doble apellido’: “Verón es por mi papá Gustavo y Lupi por mi mamá Valeria; como que queda bien decirlo junto y tanto en Argentina como en Uruguay dicen Verón Lupi, parece que es compuesto, pero en realidad son dos. Queda bien y me copa porque cuando tengo que buscar algo en Twitter o en alguna red social, al poner Verón Lupi ya sé que sale siempre”.

Habiendo tanto Verón, el Verón Lupi me distingue un poco más”, dijo sonriendo.

A su vez, el argentino contó que su madre también está presente en el número de su camiseta, dorsal que tuvo en Racing y que tiene en Nacional: “Ella nació el 27 de abril, así que cuando elegí la camiseta en Racing fui un poco por ese lado, después terminaron saliendo bien las cosas, me tatué el número y quedó firme. Ella también cree mucho en la Virgen de la Medalla Milagrosa que también tiene que ver con el 27”.

El desarrollo de su gambeta y la búsqueda de duelos

Verón Lupi contó sobre las posiciones que ocupó en su carera: “Desde chiquito jugaba de cinco y de repente en un momento me probaron de nueve y me di cuenta que era rápido, y a partir de ese momento empecé a jugar siempre adelante. En novena (en Quilmes), con trece años, me tiraron un poco para el costado e hice todas las inferiores de extremo; he jugado de extremo, mediapunta y en 2023 en Racing también lo hice de interno”.

En la citada entrevista con ESPN Uruguay en 2024, recordó respecto al desarrollo de su gambeta: “De chiquito no se la pasaba a nadie, la realidad es esa. Me criticaban mucho y mis compañeros no me querían porque no se la daba a nadie; yo creía que corriendo hasta el arco iba a llegar más rápido que con pases. Después me empecé a dar cuenta que no es tan fácil llegar al arco corriendo; sí a veces no la largo cuando la tengo que largar, pero obviamente creo que ese pensamiento de chico me ayudó un poco a completar la gambeta después de grande”.

“Si sabés tocar y pasar, y también gambetear, creo que sos muy completo. Y si te falta alguna de las dos se puede trabajar obviamente, pero creo que todo lo que uno va aprendiendo de chico es clave para cuando uno es más grande, y después sí intentar formarse de grande desde lo táctico es importante, pero creo que la gambeta y los controles no se deberían perder’, expresaba en su momento.

Verón Lupi también comentaba entre risas que hoy mantiene muy buen relación con aquellos compañeros que se enojaban con él: “En la gran mayoría, ellos terminaron estudiando; entonces digo ‘¡qué suerte que no se las pasaba porque me iban a devolver un libro!’ Estudiaron un montón y consiguieron cosas gigantes como profesionales; a mí no me tocó ese camino, pero la verdad estoy contento por ellos”.

Me encanta proponer duelos con los rivales. De eso depende mi juego, cuanto más duelos gane más peligroso voy a ser yo y más peligro vamos a generar”, sentenció.