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Gracias por todo, Lewa... la vida sigue

No me gustó la forma en que salió del equipo. Sinceramente creí que iba a concluir su carrera en el Bayern Munich

El nombre de Robert Lewandowski quedará grabado con letras de oro en la historia del FC Bayern München. La gran cantidad de títulos, pero, sobre todo, el increíble número de goles que conquistó con el Gigante de Baviera (344 en 370 partidos) ya lo convierten, en vida, en una auténtica leyenda.

Nunca vi jugar a Gerd Müller, pero tuve en el polaco una imagen muy semejante a la del ya trascendido “Bombardero”, uno de los mejores delanteros del planeta en su momento. Como aficionado desde la adolescencia al equipo muniqués, disfruté plenamente cada uno de los goles que el goleador histórico de la selección de Polonia marcó a lo largo de los ocho años con la camiseta del Rekordmeister alemán. Fue una época dorada, lo sé, y será muy difícil que a corto plazo aparezca otro jugador con las virtudes que ahora Robert Lewandowski regalará a los aficionados del FC Barcelona.

No me gustó la forma en que salió del equipo. Sinceramente creí que iba a concluir su carrera en el máximo campeón de Alemania. Sin embargo, con contrato vigente y restándole un año más para concluirlo, tomó la decisión de irse a otro club, a otra liga y mudarse definitivamente de Múnich. Siempre he estado a favor de la idea de que el futbolista profesional debe jugar donde mejor le plazca, donde sea feliz, le aprecien y mejor le traten. Estoy seguro de que así se sentía “Lewa” en la escuadra con la que logró el sextete en la temporada 2020-2021. Sin embargo, él quería cumplir otros sueños, vivir nuevas experiencias en un entorno distinto y quizá, probarse a sí mismo en otro equipo de máxima categoría como lo es el que actualmente dirige Xavi Hernández.

Los barcelonistas están encantados de la vida con su nuevo delantero y más su presidente Joan Laporta. El cuadro blaugrana está armando un trabuco para la temporada que está por iniciar, y más les vale, porque luego de la salida de Lionel Messi han perdido su rol protagónico en España y en Europa. Robert Lewandowski será, sin duda, una solución a sus problemas ofensivos siempre y cuando el equipo catalán aprenda a servir y a servirse del nacido en Varsovia. Si no sucede a la brevedad, será un desperdicio para ambas partes en el entendido de que los catalanes han invertido (y dicen que todavía falta) una gran cantidad de millones de euros para salir del ostracismo en el que se encuentran.

Pero la vida sigue. Luego de marcar su primer tanto con la camiseta blaugrana ante los Pumas de la UNAM, Robert en pocos días estará debutando en LaLiga contra el Rayo Vallecano e iniciará oficialmente otra etapa (no estoy seguro si la última) de su vida futbolística, mientras que el FC Bayern München ya arrancó la era post-Lewandowski con un par de sendas y categóricas goleadas: 3-5 ante el RB Leipzig en la Súper Copa de Alemania y 1-6 contra el Eintracht Frankfurt en la jornada inaugural de la campaña 2022-2023 de la Bundesliga.

¡Once goles en dos partidos y sin Lewandowski! Me queda claro que a un jugador como el polaco siempre se le extrañará como en su momento ocurrió con Gerd Müller, pero un equipo como el Bayern no puede darse el lujo de quedarse estancado. Las incorporaciones del fabuloso jugador senegalés Sadio Mané, de los neerlandeses Matthijs de Ligt y Ryan Gravenberch; de la joya francesa, exfutbolista del Rennes, Mathys Tel y la del marroquí Naoussair Mazraoui, hasta hace poco defensor del Ajax de Ámsterdam, son un claro ejemplo de que en Baviera el conformismo no existe. Quizá el dolor por perder a una gran figura pueda persistir por un tiempo entre los aficionados muniqueses y en uno que otro dirigente como Oliver Kahn o el anterior presidente Uli Hoeness, pero el panorama que se vislumbra en el multicampeón alemán es verdaderamente esperanzador con toda y la ausencia definitiva de su exgoleador.

Julian Nagelsmann vivirá su segunda temporada como entrenador en el equipo de su estado natal por lo que sus ideas técnicas y tácticas deberán asentarse de manera definitiva entre sus dirigidos. Conquistar la décimo primera Meisterschale consecutiva es un objetivo que se persigue por regla y que se ha vuelto costumbre, pero conquistar Europa mediante la UEFA Champions League es una obligación sobre todo luego de la decepcionante eliminación ante el Villarreal el curso pasado. Para mí, y fuera de todo afecto por los colores rojo y blanco del Bayern, ésta será, otra más, una temporada para seguir mandando en Alemania y retomar su poder en Europa, aun sin el siempre grandísimo y fantástico Robert Lewandowski.