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¿Cómo fue la frénetica noche de Óscar Jiménez previo al Clásico Joven?

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Óscar Jiménez: "No hubo tiempo de calentar, pero estoy feliz" (3:05)

El portero del América manifestó en ESPN Radio Fórmula que siempre está listo para cuando se requiera, por lo que aprovechó la lesión de Guillermo Ochoa para cubrir la puerta del América ante Cruz Azul. (3:05)

Óscar Jiménez comentó cómo fue la noche previa al Clásico ante Cruz Azul al enterarse de la lesión que sufrió Guillermo Ochoa

Los porteros del América, Óscar Jiménez y Fernando Tapia, tuvieron una noche frenética el sábado, cuando de repente uno y otro se enteraron que el primero iría de titular y el segundo de suplente, debido a que Guillermo Ochoa se había lesionado mientras calentaba y le era imposible jugar el clásico joven ante Cruz Azul.

El vestidor del América era un hervidero, pues faltando 10 minutos para el silbatazo inicial, el técnico Miguel Herrera tomaba apuradas decisiones. Óscar Jiménez no había ni siquiera calentado y camino a la cancha lo hizo como pudo.

En tanto, Fernando Tapia se encontraba lejos del Estadio Azteca y fue llamado de emergencia para que se pusiera el uniforme y ocupara la banca. El canterano tuvo que vestirse en donde se ubican los suplentes, cuando el balón ya rodaba en la el terreno de juego.

La historia solamente pudo pasar antes de un duelo que levanta tanta expectativa como un clásico.

Óscar Jiménez hizo el relató a ESPN Radio Fórmula aun con la emoción de saber que por fin volvería a jugar un partido con el América.

“Uno siempre quiere jugar esos partidos y al momento en que me dicen que voy a entrar, pues no hubo tiempo ni de calentar ni de nada; pero esto es el ser constante en los días de entrenamiento. Estoy feliz por la oportunidad”, dijo vía telefónica.

“A la hora de cerrar el calentamiento con el grupo, Memo sintió una molestia, fue con los doctores y Alex Arredondo se acercó y me dijo: ‘calientas’ y se rio, porque ni había tiempo para hacerlo. Todos mis compañeros me brindaron esa confianza, al igual que Memo”.

Agregó que “también le cambió la noche a Tapia. No sé dónde estaba; creo que hizo tiempo récord para llegar al estadio de donde estaba. Lo saludé rápido y hoy temprano vi el video que se cambiaba en la banca. Esto que pasamos a él también le ayudará muchísimo como a mí. Fue una noche diferente para todos y creo que todos nos acordaremos de esta noche”.

Dijo que quedó a gusto por cómo se sacaron los imponderables adelante en el partido de ayer, correspondiente a la fecha 12 de Guardianes 2020, y a sabiendas que Guillermo Ochoa estará inactivo de cuatro a seis semanas comentó que ya habrá tiempo para charlar con su entrenador y preparar el encuentro contra Pumas.

“En la vida de los porteros hay que tener mucha paciencia y cuando menos lo esperas llegan las oportunidades. Sé que en esto no hay que desesperarse. Siempre he pensado que hay que trabajar, trabajar y trabajar y te va a llegar la oportunidad. Estoy contento en el club y el momento en que me toca jugar un partido lo disfruto al máximo, no sé si van a ser dos, tres, cinco o toda la temporada”.

Añadió Óscar Jiménez que momentos como los que vivió lo motivan a seguir entrenando, “porque sé que cuando me toque lo tengo que hacer bien, sin pretextos; la gente no va a entender que no es porque tenga ritmo. Y conocemos la responsabilidad que hay estando en el América. Estoy contento por el partido que hice”.

Fue justo que no marcaran el penalti

En cuanto a la jugada polémica que tuvo con el uruguayo Ignacio Rivero, la cual para muchos debía marcarse como penalti, dijo que tal vez en cámara lenta pareció ser así y a su juicio si se marcaba o se dejaba de marcar como fue, nadie iba a decir nada, por lo rápida y apretada que fue.

Comentó el guardameta que es muy difícil saberlo al momento; señaló que achicó y el campo mojado provocó que se resbalara un poco y se lo llevo. “No iba a alcanzar la pelota y él también iba con el cuerpo abajo; creo que como se dieron las cosas había más posibilidades que no marcaran penalti a que lo marcaran. Fue justo que no se haya marcado”.

Resaltó que fue un partido atípico del que salieron bien librados al final, con el 0-0, tras muchas lesiones y cambios de esquemas en el equipo.

Luego comentó que el siguiente clásico “no lo podemos perder” y la exigencia es a tope porque el América está en los primeros sitios y Pumas debajo de ellos.

“Nos queremos despegar pegar. Si ganamos sería como dar un salto de calidad enorme; luego vendrá un descanso y podemos tener una semana de estar más tranquilos”.