Jorge Campos está de plácemes este sábado, pues llegó a 50 años de vida y lo celebra trabajando como comentarista, pero con la satisfacción de haber hecho un nombre como portero, el cual quedó grabado en la historia del futbol mexicano con letras de oro.
El ‘Brody’ es el arquero mexicano más goleador, ya que durante parte de su carrera futbolística desempeñó las dos posiciones y lo hizo bien, aunque sus inicios con los Pumas fueron como delantero, pues Adolfo Ríos era el portero titula y paulatinamente, bajo las órdenes de Miguel Mejía Barón, fue alternado en ambos puestos.
El Emperador Claudio Suárez, defensa histórico de la escuadra del Pedregal ,y quien se desempeñó en esta escuadra en la misma época que lo hizo el nativo de Acapulco, de quien a través del tiempo se ha hecho amigo entrañable, recuerda entre risas que “una vez que él estaba en la portería, e íbamos perdiendo 1-0, Mejía Barón metió a Óscar Resano en lugar de Jorge, este va a la delantera y el primer balón que toca es gol. Empata el partido y en una jugada medio complicada, Resano comete falta y lo expulsan, así que Jorge regresa a la portería. Era espectacular lo que pasaba con él”.
Dijo que “la misma tribuna siempre lo pedía. A veces Mejía Barón lo metía en el ataque y a Sergio Bernal en la portería. Era una locura verlo jugar como portero y delantero”.
Suárez no se anduvo por las ramas para expresar que “lo conozco de muchos años, iniciamos casi juntos en Pumas, en la selección. Nos seguimos frecuentando, es uno de mis mejores amigos, si no es que el mejor. Trae ese carisma desde que iniciamos, a pesar de que no era tan conocido. Después inventó sus uniformes con colores raros (fosforescentes), que nacieron de su afición por el surf. Hasta en eso se adelantó a la época, pues ahora los porteros utilizan esos colores”.
Dijo que en esa época, la presencia de Campos era necesaria en los Pumas, porque como guardavalla estaba convertido en un defensa más, ya que salía jugando el balón y desde ahí los felinos no solamente alejaban el esférico de su portería, sino que también iniciaban su ataque.
Asimismo, expresó que “la gente lo empezó a querer mucho y se convirtió en un ídolo”, además de sostener que el ‘Brody’ nunca pierde su amplia sonrisa, ya que “siempre se le ve alegre, incluso, en los malos momentos, como fue el secuestro de su papá y después, su fallecimiento”.
Recordó que lo unen tantas cosas a Jorge Campos Navarrete, que “yo ´fui quien abrió la puerta de la habitación, pues estábamos juntos, cuando Manuel Lapuente le dio la noticia de que habían secuestrado a su papá. Era de madrugada en Hong Kong, donde estábamos concentrados con la Selección Mexicana”.
Explicó el Emperador: “Creo que será difícil encontrar a alguien como él, por su carisma, por su habilidad para hacer goles y defender la portería, por cómo vive la vida”.
UNA VIDA COLMADA DE SATISFACCIONES
Jorge Campos nació el 15 de octubre de 1966 en Acapulco, Guerrero. Aunque se probó en varios equipos, Cruz Azul entre ellos, en el 88 ingresó a la Reserva Central de los Pumas, para debutar con el primer equipo el 20 de noviembre de 1991.
También defendió la camiseta del Atlante, Galaxy de Los Angeles y Chicago Fire de la MLS, además del uniforme del Cruz Azul, Tigres y Puebla, mientras que sus andanzas como seleccionado nacional las comenzó en 1992. Con el tricolor disputó las Copas del Mundo: Estados Unidos 94, Francia 98 y Corea/Japón 2002, además de varias Copa Confederaciones, al igual que algunas Copa América.
Ganó un título de Liga con los Pumas y otro con los cementeros, y fue campeón de la otrora Copa de Campeones de la Concacaf, lo mismo que de Copa Oro, Juegos Panamericanos y Copa Confederaciones.
Campos Navarrete anotó poco menos de 50 goles en toda su carrera y su carisma, su habilidad como delantero y su gran personalidad y capacidad de reacción como guardameta, son sólo algunas aptitudes de las que puede presumir el guerrerense, quien se retiró como jugador activo en 2003.
