El destituir y colocar de nuevo a un entrenador no es nuevo en el futbol mexicano, pues además de lo que Jaguares pretende hacer con José Cardozo, en Tigres vivieron algo similar durante el 2010.
Debido a los malos resultados y a que la quema del descenso acechaba a los felinos en el Bicentenario 2010, la directiva decidió cortar a Daniel Guzmán tras sufrir la séptima derrota en 10 partidos.
Un domingo Guzmán fue destituido, el lunes presentaron como interino a Carlos Turrubiates y el martes de nueva cuenta se presentó a las prácticas el ‘Travieso’.
En aquella ocasión el grupo de jugadores también presionaron para mantener al entrenador en su puesto.
La historia no cambió mucho para los felinos con la continuidad de Daniel Guzmán, pues el equipo apenas consiguió 19 unidades para ubicarse en la posición número 15 de la clasificación general.
