MADRID -- Santiago Solari restó importancia a los problemas del Real Madrid de cara al gol. Poco más puede hacer con el plantel que tiene, sin un goleador experimentado y sin tiempo ya para detenerse a lamentos en las horas previas a un nuevo clásico, el de Liga.
La derrota por 0-3 ante Barcelona que significó la eliminación en la Copa del Rey del conjunto merengue dejó expuesta, como en ningún otro momento, la gran debilidad de su equipo. La falta de un goleador. El conjunto merengue fue un equipo organizado, pero inocuo. Creó una veintena de ocasiones sin llegar a nada, para frustración de una hinchada que empezó a abandonar el barco con más de 15 minutos por disputarse y acabó pidiendo la cabeza del entrenador argentino.
A dos días de su peor naufragio como técnico merengue, Solari prefiere destacar el buen funcionamiento de su equipo en las semanas previas a la debacle.
“Hemos hecho goles, ¿eh?. No hemos hecho goles en el último partido, pero en los anteriores hicimos goles y bastantes. (El clásico del jueves) ya pasó; ya lo hablamos, debieron entrar algunas de las pelotas que no entraron pero esto también es futbol y es así. Tenemos otra oportunidad de que entren todas las que no entraron el otro día”, dijo Solari en su intención de dejar el tema por zanjado.
Sin embargo, partidos clave como el de Copa en que el Real Madrid padece la ausencia de un goleador le están costando la temporada entera y al entorno le resulta difícil sustraerse, particularmente con la eliminatoria de Champions League a la vuelta de la esquina.
La temporada del Real Madrid apuntaba a fallida ya desde agosto, cuando quedó claro que no habría reemplazo para Cristiano Ronaldo esta temporada. El club estimó que con Karim Benzema, Gareth Bale, Marco Asensio, Lucas Vázquez, un jovencísimo Vinicius Júnior y Mariano tenía suficiente pólvora y no haría falta nada más para pelear por tres frentes.
Siete meses después se ha despedido del entrenador con el que empezó la campaña. También de la Copa del Rey, mientras tiene la Liga casi imposible. El conjunto merengue suma ya nueve partidos sin ver puerta; cuatro al hilo en un amargo otoño que le costaron media liga y una nueva marca de sequía goleadora, y cinco desde principios de noviembre cuando el técnico tomó las riendas del equipo.
Su máximo goleador, Karim Benzema, apenas ha llegado a la marca de 20 goles esta campaña. Le siguen Gareth Bale, con 13, y un defensa, Sergio Ramos, con 11, como los únicos miembros del plantel que han superado la barrera de los diez goles.
Vázquez y Asensio suman cinco cada uno. Vinicius, prácticamente inédito hasta la llegada del argentino, ha registrado tres. Mariano, heredero del '7', juega poco y marca menos. Dos goles en 14 partidos.
No hay más delanteros puros en el plantel. Ni hombres con un perfil de ataque de gusto del entrenador, pues Isco ha sido condenado prácticamente al ostracismo.
“Nosotros trabajamos sobre lo necesario y lo posible; intentamos mejorar lo que debemos mejorar y por supuesto la definición, el juego en el campo rival, es tan importante trabajar con otros aspectos...”, señaló Solari, quien ha defendido particularmente a Vinicius Júnior, el último ejemplo notorio en la falta de eficacia de su equipo después de fallar varias oportunidades en el clásico.
“Me gusta mirar todo o positivo que hacen los futbolistas; Vinicius tiene muchísimas cosas positivas más allá de juventud, frescura, profundidad, sacrificio, ganas de aprender, cómo soporta el peso de la presión. Tantas cosas en tan poquito tiempo. Por supuesto que mejorar también es trabajo de él y todos los que lo rodeamos”, afirmó.
En la misma línea, Solari también restó importancia a los problemas en defensa de su equipo, que ha encajado dos goles en solo dos tiros a puerta del rival, pues prefiere “tener una mirada positiva” al respecto.
“Solo nos remataron dos veces a puerta. Hay que hacer muchas cosas bien para que te rematen solo dos veces a puerta. Tenemos que hacerlo mejor para evitar que esos dos tiros entren. Es difícil decirlo con el resultado final, pero hicimos muchas cosas bien.
Pero de nada sirve hacer ese repaso de la imaginación”, aseveró.
