MADRID -- Cristiano Ronaldo dejó el Real Madrid con un saldo de 30 clásicos disputados. 18 en Liga, cinco en Copa del Rey, cinco en la Supercopa de España y dos en Champions League. Fue el partido que en más ocasiones disputó con la camiseta merengue; y en general, pues con el Manchester United jugó tres más. Se fue tras igualar el récord de Alfredo Di Stéfano como máximo goleador merengue del partido ‘grande’ de España, 18 tantos en total.
Goles que engrandecen su figura como goleador histórico del equipo merengue; pero que no alcanzaron para que el Real Madrid marcara una época de dominio en el clásico español. Ese sigue siendo del Barça. Cristiano Ronaldo solo pudo cosechar ocho victorias frente al eterno rival.
En una nueva era sin él, Real Madrid llega al Camp Nou sin una estrella de referencia a la que aferrarse; pero con la esperanza de poder ‘obrar un milagro’ que rara vez estuvo al alcance del portugués: la reivindicación de una temporada torcida a costa del eterno rival.
En nueve años, se perdió únicamente dos partidos contra el Barcelona. Un problema en la rodilla lo dejó fuera de la final de la Copa del Rey de 2014 en que Gareth Bale tiró del Real Madrid para proclamarse campeón; cuatro temporadas después, fue la gran ausencia en la vuelta de la Supercopa de España en 2017-18, cuando cumplía un castigo de cinco partidos de suspensión por un manoteo al árbitro tras ver la segunda amarilla en la ida. El conjunto merengue tampoco lo necesitó entonces para vencer por 2-0 al rival y llevarse el título luego del 1-3 en la ida, si bien Cristiano había marcado el tercero antes de dejar a su equipo con diez.
En Liga, no faltó a la cita en una sola ocasión.
Pero su presencia estuvo lejos de cumplir con las expectativas, particularmente en los clásicos disputados en el Camp Nou. En las nueve temporadas del portugués como estrella de referencia, las visitas al feudo azulgrana dieron más penas que gloria al Real Madrid, con solo dos victorias, por tres empates y cuatro derrotas.
Y aunque es cierto que el conjunto merengue suma ya tres visitas a Barcelona sin perder, hace dos años que no saca una victoria en un clásico en el torneo español, desde abril de 2016 en que volviera a Madrid con una victoria por 1-2 sobre los catalanes.
Aquella victoria, en que Cristiano puso el segundo tanto merengue, no llegó a tener impacto real en una Liga prácticamente decidida y que de todos modos fue a parar a manos azulgranas.
En las dos campañas siguientes su contribución fue ínfima. Solo un tanto en el empate 2-2 de la temporada pasada. El último de los 18 goles que le marcó al Barcelona con la camiseta merengue y que al Madrid le sirvió de poco (acabó tercero) pero a Cristiano para igualar un récord más.
En cuanto a títulos decididos en un clásico se refiere, Cristiano solo fue decisivo en una ocasión, cuando dio la Copa del Rey al Real Madrid en la campaña 2010-11 al poner el 0-1 definitivo en tiempo extra. También fue en el torneo de Copa donde se apuntó el último de los dos dobletes que llegó a marcar al Barcelona; en la ronda semifinal en la campaña 2012-13, para una victoria por 1-3 que dejaba eliminado al rival. Real Madrid no logró proclamarse campeón, pero al menos dejó en el camino a su némesis. Que ya era algo.
Esa misma temporada había vacunado al Barcelona por partida doble por primera ocasión en un empate 2-2 en el Santiago Bernabéu que sirvió para lavar la imagen de un equipo al que Messi había hecho trizas para remontar el 1-0. Y que tampoco pudo evitar que Barcelona se proclamara campeón esa temporada.
El de este domingo será el primero de una nueva era sin él. Tampoco estará quien que todavía funge como la gran estrella en el conjunto azulgrana, Lionel Messi, y máximo goleador de todos los tiempos del clásico con 26 tantos.
Hace una semana que no se habla de otra cosa; será la primera vez en once años en que ninguno de los dos estará en la cancha. Al Madrid, en sus horas más bajas y con problemas de cara a la portería, le duele, a medias, la de Cristiano; pero le alivia por completo la de Messi.
Sin ellos, resulta que es el Real Madrid el que tiene en sus filas al ‘siguiente’ máximo goleador en los clásicos en activo: Karim Benzema, con nueve goles, a uno de alcanzar la marca compartida por Hugo Sánchez, Juanito y José Samitier. Y con él, la esperanza de emprender el vuelo desde el abismo. Casi un milagro.
