A nueve años del 'Iniestazo' en Stamford Bridge

BARCELONA -- Andrés Iniesta disputa este domingo el último Clásico como azulgrana en una fecha, 6 de mayo, que se mantiene con letras de oro en su carrera y en los libros de historia del Barcelona: se cumplen 9 años del milagro de Stamford Bridge, la noche en que el Barça de Guardiola conquistó en Londres su billete para la final de la Champions con un gol del futbolista manchego en el último suspiro que evitó la eliminación del conjunto catalán.

El hoy capitán se mantiene en la plantilla junto a Piqué, Busquets y Messi, también hoy titulares y que disputaron aquel partido dramático, en el que Essien marcó el 1-0 para el Chelsea y no fue igualado hasta el minuto 93, después de un centro largo de Dani Alves que controló Eto’o hacia atrás para que Messi le ofreciera un pase horizontal a Iniesta, cuyo disparo se coló por la escuadra de Cech y provocó un estallido de euforia aún recordado en el club.

Aquel milagro dio paso al título logrado en Roma, frente al Manchester United de Alex Ferguson y que redondeó la primera temporada perfecta en el Barça, con la conquista del Triplete al que, meses después, añadió Supercopa de España, Supercopa de Europa y Mundial de Clubs para cerrar el año ganando todos los títulos oficiales, un hito único, de momento, en la historia del fútbol mundial.

Iniesta, como hiciera Bakero en 1991, puso su nombre en mayúsculas dentro de la historia de un Barça en el que va escribiendo los últimos capítulos de un libro que cerrará el 20 de mayo (otra fecha legendaria en el club) con la disputa de la última jornada de Liga frente a la Real Sociedad.

Al cabo de 16 años en el primer equipo, siendo ya el último representante de una cantera que transitó de la depresión al éxito, que recibió ya en 2004 a Messi para empezar a vivir los mejores momentos del Barcelona, Andrés Iniesta jugará su Clásico número 38 y último de su carrera. Lo hará, curiosidades del destino, en una fecha que el barcelonismo mantiene, inalterable, en la retina.

Porque aquel milagro de Stamford Bridge provocó tal estallido de euforia que es imposible de olvidar alrededor del Camp Nou.