Bayern Munich se enfrentó este miércoles al equipo con más mística copera del mundo, Real Madrid, y lo dejó afuera con un 6-4 en el resultado global. Repleto de confianza por ese hecho, afrontará las semifinales de la UEFA Champions League 2025-2026 ante otro gigante como PSG pero es ineludible la pregunta sobre si la forma en que consiguió su clasificación no lo transformó automáticamente en el gran favorito al título.
Si bien llegaba con ventaja al partido de vuelta, por el triunfo 2-1 de la ida, eso quedó anulado en el comienzo mismo del encuentro en el Allianz Arena, cuando un error garrafal de su arquero y capitán, Manuel Neuer, le dejó en bandeja el gol al Merengue.
Con todo en contra, se supo recuperar, mantuvo el temple y, en el momento exacto -con el tiempo a punto de expirar- metió una ráfaga de dos goles para quedarse con la victoria y la clasificación a semis.
Si en el encuentro de ida su gran figura había sido el francés Michael Olise, en la revancha el protagonismo estuvo más dividido: se destacaron el colombiano Luis Díaz, el inglés Harry Kane, Alekzandar Pavlovic y, sobre todo en el segundo tiempo, el propio Olise.
Con esos nombres como estandartes, si Neuer y Gnabry recuperan su nivel, Bayern Munich será un hueso muy duro de roer.
Es sabido que cuando estos titanes del fútbol mundial toman confianza, son muy difíciles de parar.
El equipo teutón está a solo tres partidos de conquistar su séptima orejona. Pero se le viene una parada difícil ante un PSG entonado tras avanzar con contundencia a semis al eliminar a Liverpool con un resultado global de 4-0.
Será un choque de favoritos, con pronóstico reservado.
Sin embargo, haber eliminado a Real Madrid en cuartos de final, y de la forma que lo hizo, le da un plus a Bayern.
La mesa está servida para otro enfrentamiento entre gigantes.
