Gimnasia eliminó a Vélez en el Amalfitani y jugará con River en cuartos de final

Vélez perdió 1-0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata en el Estadio José Amalfitani, por los octavos de final del Torneo Apertura 2026. Chelo Torres anotó par ala visita, que sumó su séptima victoria consecutiva y enfrentará a River en los cuartos.

Gimnasia pegó en el momento justo y se fue al descanso ganándole a Vélez

En un comienzo intenso, ambos equipos tuvieron llegadas como para comenzar a subir la temperatura de una noche helada. A los minutos 10’, el Lobo llegó con peligro a la zona de fuego y Joaquín García sujetó a Marcelo Torres, lo que derivó en un polémico y protestado penal.

El propio “Chelo” se hizo cargo del penal: tomó carrera, se frenó y le dio seco, cruzado, para que la pelota se estrellara en el poste derecho y se metiera en el arco velezano, para poner el 1-0 favorable al equipo platense a los 13 minutos de la primera mitad.

A los 17’, Lucas Robertone pateó un córner y Lisandro Magallán metió un frentazo que pasó a centímetros del travesaño. Allí, todo Vélez reclamó penal, ya que Magallán había sido tironeado de la camiseta por Enzo Martínez.

Los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto fueron inclinando la cancha y arrimaron peligro en varias ocasiones. Un tiro libre de Manuel Lanzini que se fue apenas alto y un remate bloqueado a Robertone fueron los avisos, hasta que llegó una clarísima, nuevamente desde un córner de Robertone: esta vez, Emanuel Mammana metió un cabezazo en el corazón del área y Nelson Insfrán debió volar hacia su derecha para adueñarse de ese balón.

A los 36, el Tripero estuvo a punto de ponerse 2-0. Pedro Silva Torrejón envió un excelente centro y Agustín Auzmendi metió un potente frentazo. Con grandes reflejos, Álvaro Montero se suspendió en el aire y alcanzó a manotear esa pelota. Al rebote lo tomó Marcelo Torres y la mandó a la red, pero Andrés Gariano cobró posición adelantada. Cuando el VAR trazó líneas, el Chelo tenía su taco en posición prohibida. Por centímetros, el Lobo no había ampliado la ventaja.}

En los minutos finales del primer tiempo, Vélez llenó de centros a Gimnasia y volvió a sentir que el empate estaba al caer. A los 44’, Joaquín García alcanzó a meter su pierna derecha cuando llovió un córner y el Lobo la despejó casi sobre la línea, mientras el Fortín reclamaba penal. Un minuto más tarde, Rodrigo Aliendro se encontró con un rebote después de un centro y le dio un fortísimo zurdazo que rebotó en un jugador de Gimnasia, mientras los velezanos protestaban, esta vez por una supuesta mano.

Gimnasia aguantó con uñas y dientes, mientras que Vélez repitió una fórmula que no le daba resultados

En el inicio de la segunda mitad, Vélez repitió la misma fórmula para generar peligro: centros y cabezazos en el área de Insfrán. A los 3’, García se proyectó por derecha y buscó a algún compañero en zona de peligro. Favorecido porque Alexis Steimbach no calculó con precisión, Florián Monzón la encontró en la línea del área chica, aunque su frentazo se fue demasiado alto.

A los 5’, Lanzini cayó lesionado por una infracción y el juego se detuvo durante un largo rato, hasta que el árbitro fue llamado por el VAR. Luego de analizar la falta, le sacó la roja a Enzo Martínez por un peligroso planchazo sobre el 22 de Vélez. Gimnasia se quedaba con uno menos y todo el partido podía cambiar.

Rápidamente, el Tripero metió un doble cambio, con los ingresos de Renzo Giampaoli y Matías Melluso en reemplazo de Silva Torrejón y Augusto Max.

En pocos minutos, el Fortín tuvo tres situaciones de peligro, aunque siguió sin dar en el blanco. En la primera, Lanzini aprovechó un centro pasado y remató al arco: la pelota se desvió en Melluso y casi se mete cerca del ángulo. A ese córner lo encontró Mammana, quien, sin saltar, conectó de cabeza, cruzado, pero se encontró con la seguridad de Insfrán. Poco más tarde, Monzón cabeceó un centro desde la derecha y la pelota terminó en otro tiro de esquina.

Pasada la mitad del complemento, los dirigidos por el mellizo seguían sin renovar ideas. La insistencia de los centros y las subidas por derecha no daba resultado, pero en su mazo no salían otras cartas.

Completamente recostado atrás, Gimnasia aguantaba con uñas y dientes. Una contra, como la que encabezó Nacho Fernández, era lo único que podía ofrecer el Lobo más allá del numeroso repliegue en su campo para sostener la diferencia.

A los 41’, luego de una serie de rebotes, Matías Pellegrini metió un larguísimo cabezazo desde la puerta del área e Insfrán volvió a lucirse, sacándola sobre el travesaño, para llevar a 14 la cuenta de córners a favor del Fortín.

La falta de puntería del dueño de casa hizo demasiado evidente en tiempo de descuento, cuando Diego Valdés metió un excelente pase filtrado para Lanzini, quien a su vez tocó hacia atrás: en el punto del penal, de frente al arco, Florián Monzón metió un derechazo furioso, que sin embargo se fue altísimo.

Incluso con su arquero Montero en el área contraria para buscar un cabezazo heroico, Vélez no pudo romper la férrea defensa de Gimnasia. En una seguidilla admirable, el Lobo aulló en terreno ajeno, estiró su gran momento y se metió en cuartos de final, instancia en la que enfrentará a River.

Los antecedentes del cruce eliminatorio River vs. Gimnasia

El cruce entre River y Gimnasia La Plata, a disputarse el próximo miércoles a las 21.30 por cuartos de final del Torneo Apertura 2026, no será la primera ocasión en la que el Millonario y el Lobo se enfrenten en una eliminatoria directa.

Los dos antecedentes más cercanos ocurrieron en semifinales Copa Argentina. En la edición 2016, los de la banda roja, dirigidos por Marcelo Gallardo, se impusieron 2-0 en San Juan, con goles de Sebastián Driussi y Lucas Alario.

En 2018, el Lobo se tomó revancha. Luego de igualar 2-2 en los 90 minutos, con goles de Pity Martínez y Pratto para River, y de Faravelli y Santiago Silva para el Tripero, los de La Plata se impusieron 5-4 en la tanda de penales en el José María Minella de Mar del Plata y llegaron a la final de la Copa.

Dos cruces decisivos entre River vs. Gimnasia en los años noventa

En 1993, River y Gimnasia se enfrentaron en la final de la Copa Centenario, con victoria del Lobo por 3-1. Hugo Romeo Guerra, Pablo Fernández y Guillermo Barros Schelotto marcaron los goles del vencedor, dirigidos por Roberto Perfumo, y Luis Villalba descontó para los de Núñez, conducidos por Daniel Passarella.

En la final de la Liguilla Pre-Libertadores 1999, por su parte, el Millonario se impuso 3-2. Pablo Aimar, Juan Pablo Ángel y Javier Saviola, integrantes de un equipo de una época dorada, anotaron para el equipo de Ramón Díaz, en tanto que Sebastián Romero y Facundo Sava lo hicieron para los de La Plata.