River perdió 1 a 0 con Atlético Tucumán en el Monumental por la postergada fecha 9 del Torneo Apertura 2026 y, aunque finalizó en el segundo lugar de la Zona B, sumó más dudas de cara a los octavos de final del campeonato.
Un gol de Tesuri en el primer tiempo le dio los tres puntos al Decano, dirigido por Julio César Falcioni, que no solo no ganaba como visitante desde ¡enero de 2025!, sino que no sumaba fuera de casa desde agosto.
El equipo de Eduardo Coudet, por su parte, cortó la racha de dos victorias que había conseguido luego de la derrota en el Superclásico y, además, volvió a jugar mal, lo que le valió los silbidos de su gente al término de cada etapa.
Atlético Tucumán sorprendió a River y se fue al descanso con una ventaja que no fue mayor gracias a Beltrán
De movida, el Millonario se mostró agresivo y dinámico. A los 7 minutos, de hecho, demostró esas cartas con una jugada en la que Fabricio Bustos generó dos paredes consecutivas –primero con Maxi Meza y luego con Tomás Galván– hasta llegar a la puerta de área y pegarle de media distancia, aunque la pelota se fue sobre el travesaño.
Más allá de las ambiciones de los dirigidos por el Chacho, los tucumanos no se metieron atrás y llegaron en dos ocasiones, pero fallaron en los últimos metros, incluso con un gol anulado por posición adelantada de Leandro “Loco” Díaz.
A los 15’, los de Núñez volvieron a subir la temperatura en el área con un remate de Facundo Colidio que rebotó en un defensor y le quedó de frente a Maximiliano Meza: el número 8 de la banda roja le dio un potente derechazo y Clever Ferreira alcanzó a bloquearlo con lo justo.
Sin complejos, Atlético Tucumán siguió buscando y tuvo su premio para romper el cero. Franco Nicola hizo un gran amague para desbordar por izquierda a Germán Pezzella y lanzó un centro que picó en el área y llegó a Maximiliano Villa por el segundo palo: el lateral derecho le pegó mordido, pero ese remate salió hacia el corazón del área y encontró al capitán Renzo Tesuri, quien la colocó cerca del palo derecho y le puso su sello a un festejadísimo 1-0.
El local fue a buscar la igualdad y, a los 27’, tuvo dos ocasiones consecutivas en pocos segundos. Primero, Colidio avanzó por el centro y tocó para una diagonal de Agustín Ruberto, quien frenó, giró y soltó un zurdazo de media vuelta que Luis Ingolotti sacó al córner volando sobre su poste izquierdo.
A ese tiro de esquina lo peinó el Loco Díaz hacia su área, por donde llegaba Pezzella: el capitán la enganchó frente al arco pero con su cuerpo muy desacomodado, por lo que la pelota se fue demasiado alta.
Disconforme con su equipo, Coudet no dejó de hacer gestos y señas para que su equipo mostrara mayor convicción para buscar el arco del elenco tucumano. En ese afán, Ian Subiabre casi da en el blanco a los 39’.
En una clara falta de comunicación en el fondo, Ingolotti salió a cortar un largo pase junto a dos defensores: el arquero se chocó con Ferreira y la pelota quedó sin dueño. Subiabre, sin demasiado ángulo, zafó de la marca de sus rivales y la picó desde fuera del área, por encima del arquero, pero su remate se fue cerca del poste derecho.
Atlético tuvo la chance de irse al descanso con una ventaja mayor, pero Santiago Beltrán mostró sus enormes cualidades. La acción nació de un jugadón de Nicolás Laméndola, quien condujo de manera excelente una contra y la cedió para Leandro Díaz: el Loco le dio con la derecha y el arquero de la banda roja alcanzó a cerrar con su pierna izquierda, llevándose los aplausos de las tribunas riverplatenses, que venían murmurando y expresando fastidio por la tarea de su equipo.
River se ilusionó con Pereyra, pero Atlético Tucumán fue firme y aguantó la victoria
En su primera conexión con el balón, el pibe Lautaro Pereyra exhibió una notable habilidad. Recibió de espaldas, sobre la banda izquierda, giró y se sacó de encima a su marcador, pasó entre dos defensores y buscó de media distancia con un derechazo que pasó a centímetros del parante izquierdo de Ingolotti.
Pereyra, de 18 años, volvió a levantar al público del Monumental a los 12’ de la segunda etapa, cuando aprovechó un pase desafortunado de Atlético, eludió con categoría a Villa y tocó de zurda para la llegada de Kendry Páez: el ecuatoriano controló de derecha y pateó de zurda sin potencia, lo que permitió el lucimiento de Ingolotti, quien la sacó volcándose hacia su costado derecho.
La creatividad de Páez y Pereyra y las corajeadas del Marcos Acuña por izquierda comenzaron a abrir espacios y el Millonario fue poniendo al Decano contra su arco.
Maxi Salas, que había entrado al comienzo de la segunda mitad, tuvo las dos chances siguientes. La segunda de ellas, cuando la visita estaba con 10 hombres por lesión de Gastón Suso, fue la más clara: Acuña tiró un centro desde la izquierda y el centrodelantero se arqueó en el aire y cabeceó una pelota que superó la estirada del arquero y se estrelló en el travesaño.
A los 28’, Juanfer Quintero lanzó un tiro libre que Lautaro Rivero cabeceó en zona de fuego pero sin dirección. Los de la banda roja parecían cada vez más cerca de la igualdad, aunque el reloj seguía avanzando, tanto como la impaciencia en las tribunas.
Con el dueño de casa jugado en ofensiva, Atlético llegó dos veces con peligro en los minutos finales, pero no estuvo fino para quebrar el juego.
A 20 segundos de cumplirse los 45’, Colidio buscó de media distancia, pero la pelota se fue sobre el travesaño. Y en el tercer minuto adicionado, Juanfer Quintero recortó de derecha a izquierda y sacó un zurdazo que Ingolotti contuvo contra su poste izquierdo.
Los silbidos de la hinchada riverplatense y la alegría del equipo tucumano marcaron claros contrastes cuando se bajó el telón en Núñez. Para los simpatizantes de la banda roja se sostiene una incómoda sensación de que el equipo no se termina por afirmar, pese a los buenos resultados del ciclo Coudet. Atlético, en cambio, disfrutó de su primer triunfo fuera de casa en 464 días, para romper una racha de 22 partidos sin ganar como visitante.
Pese a tener la pelota durante casi todo el partido, River volvió a jugar mal y perdió: finalizó en el segundo puesto de la Zona B, con 29 puntos, y en octavos recibirá a San Lorenzo o Defensa y Justicia, en caso de que derrote por dos o más goles a Gimnasia en Mendoza.
Atlético Tucumán, por su parte, cerró en la decimotercera posición del grupo, con 14 unidades, y ganó su primer partido como visitante desde enero de 2025.
