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Como Lamar Jackson y la ofensiva de Ravens se convirtieron en su peor enemigo

Las cosas no salen como quisieran, pero el margen de mejora es mucho y los errores han costado… poco

OWINS MILLS, Md. – Los Baltimore Ravens llegaron a su semana de descanso con una racha anotadora que se compara a la de Rams en “Greates Show on Turf”. Pero, la narrativa predeminante es lo que ha estado mal en Lamar Jackson y la ofensiva de Ravens.

Ya sean expectativas históricas, penalizaciones, falta de comunicación, o pases largos fuera del objetivo, Baltimore y el actual JMV de la NFL se han convertido en su peor enemigo.

Jackson y los Ravens no han encajado como lo hicieron la temporada pasada, pero quizás ese sea un barómetro injusto porque la liga nunca verá una ofensiva como esa. Baltimore estableció el récord de todos los tiempos de la NFL en yardas terrestres en una temporada, y Jackson sumó la mayor cantidad de pases de anotación en la liga y la mayor cantidad de yardas terrestres de un mariscal de campo.

La ofensiva de este año ha sido productiva, incluso a un ritmo histórico. Los Ravens han anotado en cada uno de sus primeros 24 cuartos esta campaña, lo que empata a los Rams del 2000 en la racha más larga al comenzar una temporada de la NFL, según datos de Elias Sports Bureau. Baltimore también habían anotado la mayor cantidad de puntos en la liga (179) antes de los juegos del lunes.

¿Están Jackson y Ravens sujetos a estándares pocos realistas?

“Creo que es natural. Creo que es comprensible”, dijo el entrenador de los Ravens, John Harbaugh. “Usamos el mismo estándar. Es donde queremos estar y queremos mejorar lo hecho en el pasado. Claro, no estamos donde queremos estar. Sabemos que tenemos mucho trabajo por hacer”.

Harbaugh señaló que el problema no es el esfuerzo. Les dio a sus jugadores una calificación de 10 por lo duro que trabajan en la práctica y juegan en los juegos.

La mayor diferencia entre la ofensiva de este año y la del año pasado, es la eficiencia. En 2019, parecía fácil la frecuencia con la que Baltimore movían el balón arriba y abajo del campo. A lo largo de seis juegos en 2020, Baltimore puede quedar tres y fuera en un abrir y cerrad de ojos.

Los Ravens ocupan el puesto 26 en yardas totales (342.2), el 16to en conversión de tercer intento (4 2.1 %) y el puesto 18 en eficiencia en zona roja (63.2 %).

Jackson cree que la ofensiva está cerca de cómo la quieren.

“Son cosas realmente pequeñas las que ralentizan nuestra ofensiva. Solo tenemos que arreglar pequeñas cosas y estaremos allí. Estaremos bien”.

Lo que frenó la ofensiva de Baltimore en la victoria del domingo 30-28 en Philadelphia, fueron los errores. Los Ravens cometieron nueve sanciones ofensivas, la mayor cantidad de la franquicia desde el menos 2001 (que es lo que respecta en cuanto a penalizaciones específicas).

Este fue el desglose de los penaltis: tres salidas en falso, tres agarres, hombre ilegal en el campo, una formación ilegal y un bloqueo ilegal. Se puso tan mal el domingo que Baltimore enfrentó un primero y 35 en el segundo cuarto después de haber sido penalizados en tres ocasiones consecutivas.

“Simplemente nos matamos con penalizaciones”, recordó Jackson. “Realmente nos detuvimos. Siento que estábamos conduciendo la pelota por el campo bien. Siento que el cielo es el límite para nosotros”.

Un área en la que Ravens también se han detenido es en el aire. Ha habido una reciente tendencia, al menos en dos ocasiones en los últimos juegos, en la que Jackson ha lanzado al receptor abierto Miles Boykin y no está mirando o va en una dirección diferente. Es responsabilidad de Boykin hacer esto bien.

“Hablamos de eso en la reunión de hoy”, dijo Harbaugh. “Es un problema de comunicación entre esos dos tipos. Eso tiene que ser arreglado, y lo será”.

Lo mejor para Jackson es aprovechar la forma en que los equipos juegan contra Baltimore esta temporada. Las defensivas están eliminando profundos para apilar la bolsa y defenderse del juego terrestre, y los Ravens tienen que hacer un mejor trabajo para superarlos.

Jackson ha completado el 36.8 % de sus lanzamientos (14-38) que viajaron 15 o más yardas, por lo que ocupa el puesto 28 en la NFL. Solo Joe Burrow, Carson Wentz, Jimmy Garoppolo y Dwayne Haskins son peores.

“Tenemos que hacer que la gente pague pore so”, dijo Harbaugh.

Los dolores no han afectado al equipo hasta ahora. Los Ravens (5-1) han tenido su mejor comienzo desde su temporada de Super Bowl 2012. Jackson tiene marca de 24-4 (.857) desde que asumió como titular a mediados de la temporada 2018, la mejor marca de la liga en ese lapso. Y Baltimore están a un juego de empatar a Peyton Manning y los Denver Broncos (2012-2014) por el récord de la NFL de más juegos consecutivos de anotar al menos 20 puntos (la marca es 30 consecutivos).

“Queremos jugar mucho mejor. Queremos ser mucho más consistentes”, dijo el tackle derecho de los Ravens, Orlando Brown Jr. “La mentalidad aquí con Lamar y (el coordinador ofensivo Greg Roman) y todo lo que Lamar aporta al juego, en lo que respecta a la mentalidad, es anotar en cada drive. Ahí es a donde queremos llegar. Queremos ser perfectos. Queremos ser la mejor ofensiva: jugar dentro, jugar fuera, serie por dentro, por fuera. Simplemente no hemos llegado todavía. Entendemos que tenemos mucho trabajo por hacer”.