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El Puma Martínez listo para la revancha

Hubo fiesta en La Boca. Para ser precisos, en la sede –ya legendaria, parte del folclore de Buenos Aires- de los Bomberos Voluntarios de la Boca. Es que Fernando Martínez, el Puma, campeón mundial supermosca de la Federación Internacional de Boxeo, dio una conferencia de prensa. Que fue, además, fundirse con el pueblo de la Boca en la despedida, porque dentro de una semana, el campeón viajará a los Estados Unidos.

El 8 de octubre en Carson, California, Martínez volverá a medirse con el filipino Jerwin Ancajas, a quien le arrebató la corona en tremenda pelea, llena de emoción, el 26 de febrero en Las Vegas y que transmitió ESPN KNOCK OUT. Esa noche, el Puma le ganó ampliamente a “Pretty” Boy por 118-110 en dos tarjetas y 117-111 la restante. Ancajas quedó con 32-2-2, 22 KO y el argentino suma ahora 14-0, con 8 KO.

El filipino hizo valer la cláusula de revancha y se verán nuevamente las caras. En la misma velada, que transmitirá ESPN KNOCK OUT se enfrentarán Carlos Adames con Juan Carlos Montiel, título Interino vacante WBC y Sebastián Fundora con Carlos Ocampo, título super welter Interino WBC.

Pero ahora el protagonista es Fernando Martínez. Quien tuvo su último contacto con la prensa antes de viajar a los Estados Unidos.

Un Puma exultante y alegre fue recibido por toda una barra bullanguera en Bomberos Voluntarios. Flanqueado por su gente, como su entrenador, el profesor Rodrigo Calabrese, el Chino Marcos Maidana, Pileta –match maker de Chino Maidana Promotions-, su esposa Micaela Torta y Agustín Gauto, Martínez fue recibido al son de los redoblantes y los bronces, en medio de banderas azul y oro. No faltó el Himno Nacional Argentino interpretado por Daniel Torres.

“Estamos con todo dispuestos a ganar y eso espero”, dijo entre otras cosas. “Esto para mí es muy valioso, ustedes son mi gente y prometo que voy a ganar, voy a dejar todo para traerme de nuevo el título a la Argentina, a mi barrio de la Boca, y poder hacer más cosas en el boxeo. Y, claro, me gustaría un día defender mi título en la Bombonera”.

El trabajo previo incluyó la contratación de dos sparrings extranjeros y según su técnico, Rodrigo Calabrese, “Tenemos ya un plan A, un plan B y hasta un plan C, para esta pelea, que sabemos será muy dura. Contamos con el apoyo de Carlos Milanesi, el jefe de Bomberos, o con Roberto “Mata” Rodríguez, del Sindicato de Empleados de Comercio, o Jorge Frías, del Sindicato de Obreros de Maestranza, por ejemplo, es muy importante para nosotros. Como también Luis Díaz, el presidente del club Renunciamiento, en donde estuvimos y estamos entrenando. Hicimos campamento aquí, en nuestro país, pero le agregamos sparrings duros y buenos, estamos de lo mejor”.

También estuvieron presentes Horacio Rivero, de Barrio Familia Lealtad o Gastón Frutos, secretario general de la Federación de Obreros y Empleados Panaderos de la Provincia de Buenos Aires. “Oxicámaras nos ayudó mucho con los entrenamientos –afirma Calabrese-, como también recibimos el aporte Legacy… en fin… Todos nos han apoyado y nos apoyan para que el Puma esté de la mejor manera posible”.

“Me gusta mucho el estilo del Puma. Mi primo, Pileta, me habló de él cuando todavía era un chico y no se equivocó, porque ya lo tienen como campeón mundial, y ojo que uno que tiene experiencia sabe que pelear y ganar en Las Vegas no es nada fácil”, dijo El Chino Maidana.

Estuvieron también la varias veces campeona mundial La Pantera Farías, como así también Eva Gatica, la hija del recordado Tigre o el Mono. No faltó, por supuesto, el doctor Walter Quintero, el Médico de los Campeones y Nicolás Díaz, nutricionista del Team.

Y hubo una comunión muy fuerte entre el público y el campeón, que lució el saco del Comité Olímpico Argentino y la corbata celeste y blanca.

“Son los colores de mi país, con la ropa con la que competí muchas veces y que llevo en el corazón y que llevo en el alma. Viajo con toda la ilusión y que se será una gran pelea y sé que tengo todo para ganar, porque trabajé a conciencia todo este tiempo”, nos dijo.

Luego, entre bombos, platillos, el cántico de la gente y la alegría de todos, se fue terminando una fiesta breve, intensa, palpitante y ruidosa. Una fiesta a lo Boca…