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Cuando el peor "rival" de México es México

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Faitelson: 'El aficionado mexicano se ha convertido en el principal rival de la Selección' (2:45)

En 'La Mirada', David Faitelson es contundente acerca del comportamiento de los aficionados mexicanos respecto al grito homofóbico que ha traído consecuencias al Tri. (2:45)

Increíble, pero son sus propios aficionados. Esos sectores, porque no podemos generalizar, que aprovechan la oportunidad de cada partido para exponer su falta de educación y cultura. A los estadios de futbol no se va a insultar ni a lastimar a nadie. Y puede que, dentro de su ignorancia, sigan profesando que el grito no es de carácter homofóbico, pero quizá no lo sea para él, usted o yo, pero sí para otra persona y eso es suficiente para detenerlo. Debe existir una “tolerancia cero” con esta manifestación que lo único que hacer es avergonzar al país a través del futbol. Una pena, pero el peor rival de México es México, al menos en el futbol.

SAN DIEGO, California.- Lo que son las cosas: el principal rival de la Selección Mexicana no son sus oponentes sobre la cancha. No, son los aficionados, sus propios aficionados que han prolongado la práctica de un grito de carácter homofóbico que ha terminado por exasperar a la FIFA.

La cara de preocupación de Yon de Luisa, el presidente de la Federación Mexicana de Futbol, parecía decirlo todo el viernes al mediodía cuando anunciaba que desde Zurich habían determinado un castigo de 62 mil dólares y los dos primeros juegos de la eliminatoria mundialista sin aficionados en el Estadio Azteca. Estas son las primeras consecuencias, advierte la FIFA. Lo que sigue es perder puntos en la eliminatoria e incluso quedar fuera del Mundial de Qatar 2022 y hasta perder la sede, la organización, parte de ella, que México tiene para el Mundial del 2026 junto con Estados Unidos y Canadá.

El grito homofóbico en los estadios es responsabilidad de un sector de aficionados sin educación, sin valores y de una confusa y tardía reacción de la Federación Mexicana de Futbol. No olviden que, en un principio, las autoridades apoyaron y hasta solaparon el grito aduciendo que era parte de nuestro “folklor”.

“El Grito” es también una herencia que las administraciones de Justino Compéan y de Decio de María le han dejado a De Luisa. La actual administración ha intentado a través de campañas de concientización persuadir al aficionado de que desista de hacerlo. Sucede tanto en territorio mexicano, la FFA ha sancionado lo que ocurrió en el preolímpico de la Concacaf de Guadalajara, como en Estados Unidos, donde recientemente aconteció en la fase final de la Liga de las Naciones de la Concacaf. El peligro radica ahora en el torneo de julio, la Copa Oro, donde la FIFA estará, nuevamente, muy pendiente del comportamiento de los aficionados mexicanos.

Celebro, totalmente, la decisión de la FIFA. A los estadios de futbol no se va a insultar ni a lastimar a nadie. Es un tema de educación, que, lamentablemente, arroja una imagen negativa a través del futbol y de sus tribunas acerca de nuestro país. Estoy avergonzado por ello.

Y el problema es que no hay una manera de erradicarlo más que la concientización y la educación sobre esos temas. Hay muchas personas en México que sigue asegurando y hasta defendiendo la idea que el grito no tiene repercusiones homofóbicas. Y puede que no para ellos, pero con que lastime o moleste a alguien más, es suficiente para que se inapropiado y para que tenga que desaparecer.

Insisto: Vi a De Luisa preocupado. Cuando la mañana parecía la idónea para hablar de futbol y de destrabar todos los temas que atañen a la cancha, el tema “Chicharito”, la convocatoria de Funes Mori y hasta quienes serán, finalmente, los tres refuerzos mayores para Juegos Olímpicos, ha llegado una sanción y una multa que no debemos tomar a la ligera. Se nota que la FIFA tiene grandes presiones internacionales por resolver el asunto. Y lo va a perseguir hasta las ultimas consecuencias. Cuidado.

@Faitelson_ESPN