CHICAGO - Uno pensaría que un equipo que esté atrás en la Serie Mundial 3 juegos a 1 buscaría a, digamos, George Brett para inspirarse. O Willie Stargell. O incluso Don Denkinger. Pero eso no estuvo ahí cuando esos Cachorros de Chicago de 2016 miraron el domingo en la noche, cuando llegó el mometo de salvar su temporada.
Nope. Los Cachorros encontraron su inspiración en -- ¿quién más? - el gran Rocky Balboa.
La mala noticia fue que, Sylvester Stallone no estuvo disponible para ningún discurso prejuego de "Yo Adrian". La buena noticia es que los Cachorros tuvieron su propio ganador personal del concurso de imitación de Rocky Balboa, el Sr. Anthony Rizzo, disponible para suplantarlo en cualquier momento.
Así que, de repente, varias horas antes del Juego 5 de la Serie Mundial, los televisores del camerino mostraban escenas de la película "Rocky". El tema musical, "Gonna Fly Now", sonaba por los altoparlantes del cuarto. Y ahí estaba Sugar Ray Rizzo, descamisado, bailando como si estuviera en un ring imaginario de boxeo, intentado llevar un mensaje importante a un grupo de compañeros que estaban bien seguros que había perdido el juicio.
Y se preguntarán ustedes, ¿cuál era ese mensaje?
"Se trataba de inculcarles de llegar al máximo", revelaría Rizzo muchas horas después, luego de una sufrida victoria 3-2 sobre los Indios de Cleveland que le permitiría a estos Cachorros boxear al menos en un asalto más. "Solo quería dejarle saber a todos que era hora de llegar al máximo".
Ahora es probable que ellos no aprecien si tuvieramos que observar que Rocky fue uno de los más grandes subestimados en la historia de los deportes de ficción - mientras que los Cachorros de 2016 entraron a la postemporada catalogados como el mejor equipo en su deporte muy real. Por supuesto, eso sería cierto. Pero estamos en el último día de octubre. Y para estos Cachorros - que todavía andan atrás en la serie 3 juegos a 2 en esta Serie Mundial - cada día podría ser el último día de su temporada.
Así que no es hora de que la policía de analogía de un paso al frente y les diga que su representación de Rocky no es enteramente certera y que ha sido sido catalogada por los jueces como inapropiada. Pero de todos modos eso les importaría a ellos un bledo - porque para este equipo, todo lo que importa ahora mismo es esto:
Están vivos. Están respirando. Ellos vivirán para jugar en otro partido de esta fascinante Serie Mundial y en esta temporada mágica. Y para este grupo de hombres, eso tiene un significado más mallá de lo que uno podría esperar.
Sí, ellos todavía tienen vivo su sueño de ganar esta Serie Mundial. Pero hay algo más. Ganar el partido que jugaron el domingo significaba un viaje más en avión. Significaba al menos un juego más juntos. Significa al menos un día más en el estadio, compartiendo con un grupo de personas que adoran estar unas a lado de las otras y jugando béisbol juntos.
"Es esa química que tenemos", dijo Kyle Schwarber. "Ha sido un gran factor en quienes somos. Y ha sido nuestra identidad prácticamente toda la temporada".
Así que ellos se montaron en ese avión hacia Cleveland este lunes y se sintieron más agradecidos de abordarlo de lo que uno se puede imaginar. El letrero colocado en su camerino el domingo en la noche decía: "SE LES EXORTA A USAR SUS DISFRACES DE HALLOWEEN EN EL AVIÓN". Así que mientras se preparaban para jugar otro partido de vida o muerte, estos hombres estaban haciendo bromas sobre conseguir disfraces el lunes para usarlos en el avión. Porque por supuesto que lo hicieron.
Ganar partidos de postemporada siempre es un asunto serio. Pero una cosa que ha separado este equipo de casi todos los otros equipos de los Cachorros que han existido antes es que nunca dejan que el negocio se ponga demasiado serio.
No obstante, si los Cachorros realmente van a llegar al máximo en esta Serie Mundial - si ellos van a ganar el Juego 6 en Cleveland para entonces ganar un Juego 7 ante el mejor lanzador (Corey Kluber) que cualquier equipo ha enfrentado en este octubre - no vamos a necesitar muchos dedos para contar la lista de equipos que han hecho lo que ellos aspiran hacer.
Ningún equipo se ha recuperado de un deficit 1-3 para ganar una Serie Mundial en más de tres décadas, desde que los Reales de Brett de 1985 lo hicieran ante los Cardenales. Pero solo tres equipos han ganado una Serie Mundial de la forma en que los Cachorros quiere ganarla - estando atrás 3 juegos a 1, ganando el Juego 5 en casa y luego ganar los Juegos 6 y 7 como visitantes.
Están esos Piratas de Stargell de 1979 (ante los Orioles), los Tigres de Mickey Lolich de 1968 (ante los Cardenales) y los Yankees de Bob Turley de 1958 (ante los Bravos). Y paren de contar.
Así que las probabilidades en contra de que los Cachorros se unan a ese grupo son más largas que el Lake Shore Drive. Pero solo digamos que este equipo ya ha desafiado 71 años de probabilidades que anteriores equipos de los Cachorros nunca tuvieron oportunidad de llegar a este punto en primer lugar. Así que ¿por qué no creer que estas probabilidades no se aplicarán a ellos tampoco?
"Nosotros queremos escribir nuestra propia historia", dijo Kris Bryant, cuyo cuadrangular para empatar el partido del domingo en la cuarta entrada podría definirse como el momento que cambió el rumbo de la Serie si los Cachorros terminan ganándola. "Este equipo es uno especial. Y nosotros hemos pasado por tantos momentos en la temporada en los que no hemos jugado bien, pero sentimos que podemos darle la vuelta.
"Alguien me dijo hoy", dijo Bryant, "que en 17 ocasiones esta temporada, nosotros perdimos un partido para luego ganar tres de forma seguida. ¿Por qué no puede volver a pasar eso ahora?"
En realidad, la forma de lograr eso que ellos están intentando lograr es exactamente como lo describe Joe Maddon - con "tres rachas de una victoria". Y la historia nos dice eso también.
Uno podría sorprenderse al saber que en el 61 por ciento de los equipos que han estado atrás en una Serie Mundial, 3 juegos a 2, han ganado el Juego 6. Y de los 37 equipos que han logrado esto, poco más de la mitad (19 para ser exactos) también han ganado el Juego 7.
Así que la totalidad de esta tarea está en el desafío. Pero con cada juego que gana un equipo como este, parece que sea más probable que también pueda ganar el siguiente partido. Así que solo digamos que estos Cachorros se van con eso.
"Estamos haciendo historia", dijo Addison Russell. "Así que ¿por qué detenernos? Esto es entretenido para nosotros. Es divertido. Y vivimos para esto. Vemos muchos retos delante de nosotros, y nosotros los abrazamos".
En todo este camerino, podemos encontrar hombres que nos recuerdan que este no es su primer momento de verdad en esta postemporada. Ellos tuvieron que anotar cuatro veces en la novena entrada en San Francisco para ganar la Serie Divisional de la Liga Nacional. Ellos estuvieron atrás ante los Dodgers, 2 juegos a 1, en la Serie de Campeonato para luego ganar tres partidos en fila. Así que esta no es la primera vez que han sido puestos a prueba. Pero esta es la que más presión les ha causado.
Pero nunca habían tenido que pasar algo como esto. Cayendo atrás temprano, gracias a un cuadrangular de José Ramírez. Sentir la tensión en todo el estadio entre los 42 mil asistentes. Y luego recuperarse para tomar ventaja 3-1, solo para ver como los Indios recortaban la ventaja a una carrera, ver a Jon Lester salir del partido y forzar Joe Maddon a traer a Aroldis Chapman para el primer salvamento de ocho outs de su vida.
Casi nadie en este roster había jugado en un partido tan intenso como este, con la temporada en juego y con cada lanzamiento vibrando de intensidad - entrada tras entrada, hora tras hora. Así que luego del mismo, se podía sentir en el camerino tanto alivio como euforia.
"Esto fue duro", dijo el receptor David Ross, mientras intentaba describir como fue el haber visto a Chapman hacer 42 lanzamientos llenos de presión para terminar el partido. "Yo seguía corriendo aquí [hacia el camerino] entre entradas y diciéndole al guardia de seguridad, 'Mi corazón no puede aguantar mucho más de esto'".
"Esto fue una gran ansiedad", dijo. "Cada lanzamiento. Y fue aquí, en Chicago. Se podía sentir el nerviosismo y la energía. [Pausa dramática.] Fue algo asombroso".
Bueno, seguro. Fue algo asombroso si lo ganas. Es asombroso si lo sobrevives. Pero solo puede ser absolutamente asombroso si tu equipo se queda con algo de un juego como este que se muestra en los partidos restantes. ¿Es posible que esto ocurriese el domingo en la noche? Ross dice que sí.
"Es importante", dijo con voz de conocimiento veterano. "Uno tiene que seguir añadiendo a su hoja de vida las cosas que ha tenido que enfrentar, y mentalmente, lo que uno tiene que pasar, y como prepararse para hacer lo que te corresponde en el terreno. Y mientras más cosas siguen colocándose encima de los hombros de estos chicos todo el año, más ellos siguen respondiendo al llamado".
Pero todavía tienen dos llamados más que responder. Y ambos serán en Cleveland, donde una ciudad completa estará saboreando la oportunidad de ver como acaban con su propia sequía en su propio terreno. Así que todavía tendrán que enfrentar las pruebas más grandes. Pero para Rocky Balboa y los Cachorros de 2016, ellos solo sienten agradecimiento por cada oportunidad de pelear en otro combate por el título.
"Nunca he esperado", dijo Joe Maddon, "con tantas ganas el jugar en un Juego 7 de una Serie Mundial en mi vida".
