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LIDOM: Las claves del campeonato de Águilas Cibaeñas

Águilas Cibaeñas completaron un improbable regreso para coronarse como campeones de LIDOM. MLB Dominicana

Las Águilas Cibaeñas lograron un regreso histórico para obtener su campeonato número veintidós en el béisbol profesional de la República Dominicana

Las Águilas Cibaeñas completaron un regreso histórico frente a los Gigantes del Cibao, para convertirse en el segundo equipo desde la creación de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) que logra remontar una desventaja de tres victorias contra una para ganar el campeonato.

Las Águilas Cibaeñas vencieron las adversidades durante toda la postemporada, ya que también realizaron un regreso frente a Toros del Este durante la semifinal, al vencer una ventaja de dos partidos contra cero y alcanzar la Serie Final LIDOM.

Las Águilas tuvieron un inicio complicado en contra de los Gigantes del Cibao, perdiendo los primeros dos compromisos de manera consecutiva y tres de los cuatro encuentros iniciales en la final. La clave para voltear la situación no fue la ofensiva de las Águilas, la cual volvió a estar por debajo, sino el manejo del cuerpo de relevistas y las entradas de calidad que los abridores amarillos le dieron al conjunto.

El bullpen amarillo permitió carreras en seis de los partidos disputados durante la Serie Final LIDOM, pero terminó en una posición superior con respecto al de sus contrincantes, culminando la serie con una efectividad de 3.94. Los relevistas amarillos toleraron dieciséis carreras, catorce de ellas limpias, en 31.2 entradas de trabajo.

El trabajo realizado por los abridores de las Águilas fue sumamente importante para lograr el campeonato. Andy Otero llevó la voz cantante como el lanzador más importante del conjunto, limitando en dos ocasiones a los bateadores de los Gigantes. Carlos Martínez, tuvo una mala primera entrada en su única salida, permitiendo tres carreras, pero a partir de ahí, no otorgó ningún tipo de libertad.

Del lado ofensivo, las Águilas conectaron 54 hits en 228 turnos para un promedio de .237. Remolcaron 28 carreras y conectaron ocho jonrones. Terminaron con un porcentaje de embasarse (OBP) de .304 y un slugging (SLG) de .395, buenos para un OPS de .699. Sin embargo, el bateo oportuno fue vital en situaciones con corredores en las bases.

Con hombres en posición de anotar, las Águilas tuvieron 38 turnos y dispararon 13 hits, para un promedio de .342. Lo más importante fue que llevaron a 20 corredores al plato durante dichas apariciones. En general, terminaron bateando para .304 con hombres en las bases y remolcaron 10 carreras luego de dos outs, lo que demuestra que, a pesar de no generar tanta ofensiva en términos generales, sí fueron más efectivos que los Gigantes del Cibao.

La veteranía de Félix Fermín, dirigente del equipo, quien alcanzó su sexta copa de campeón, continuando como el más ganador en la historia de LIDOM, fue otro elemento destacable para impulsar a las Águilas a su corona número 22.

En resumen, el trabajo de equipo fue la clave en el triunfo aguilucho. Desde las oficinas que conformaron un equipo competidor, hasta cada uno de los jugadores que en situaciones apremiantes no bajaron la cabeza y un dirigente que conoce la liga dominicana como pocos, no queda duda de las razones por las que hoy las Águilas Cibaeñas son campeones del béisbol dominicano.