Por qué solo hay un latino en la cúpula de MLBPA y por qué importa

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En el conflicto laboral de la MLB, Pablo López, de Twins, es el jugador clave que da representación latina a MLBPA


HAY OCASIONES, durante las llamadas con la Asociación de Jugadores de las Grandes Ligas de Beisbol (MLBPA), en que Pablo López no entiende lo que se dice.

Cuando eso sucede, el pitcher derecho de los Minnesota Twins anota la palabra o frase que no comprendió del todo. A veces la traduce al español más tarde, o espera a que la MLBPA publique un comunicado de prensa en español.

López, nacido y criado en Venezuela, domina el inglés y se comunica con sus compañeros con facilidad. Realiza entrevistas sin el menor problema. Pero sabe que su deber crucial como representante de los Twins ante la MLBPA durante las negociaciones laborales es no sólo asimilar la información que recibe de los dirigentes sindicales, sino también comunicar correctamente un resumen detallado a sus compañeros. Y el lenguaje que se usa en esas reuniones, técnico y lleno de jerga legal, puede resultar, sin duda, complicado.

"No sabía qué significaba la palabra 'acumulado'", dijo López. "Me quedé pensando: "¿Acumulado? ¿Qué es eso?"

López, de 30 años, no ha realizado un solo lanzamiento para los Twins esta temporada, y no lo hará, al menos, hasta 2027 —si es que la hay— tras someterse a una cirugía Tommy John en febrero. En cambio, su papel más importante el próximo año será fuera del campo, ya que la Asociación de Jugadores de la MLB (MLBPA) continúa las negociaciones con la liga para un nuevo convenio colectivo que definirá el futuro del deporte.

Aunque los jugadores latinoamericanos representaban más del 25 por ciento de los 30 rosters activos de la MLB el Opening Day, López es el único latinoamericano entre los 38 jugadores que ocupan puestos de liderazgo sindical (que comprenden el subcomité ejecutivo de ocho jugadores y los 30 representantes de los equipos).

"Siento que le añade un poco más de peso a la responsabilidad", dijo López sobre su singular posición. "Es importante tener voz y voto, y es importante estar de acuerdo en todo".

Los representantes de los jugadores ya tienen una gran responsabilidad, cumpliendo mandatos de dos años como intermediarios entre los jugadores de base y la dirigencia sindical, que incluye el subcomité ejecutivo de ocho jugadores. Con el actual convenio colectivo a punto de expirar el 1 de diciembre y la expectativa de que los dueños implementen un cierre patronal, su labor es más crucial que nunca.

La liga ya ha propuesto un Draft internacional que transformaría la industria en medio de la corrupción y la explotación generalizadas, dejando aún más claro lo que más de una docena de jugadores activos y retirados, agentes y dirigentes sindicales le dijeron a ESPN: la MLBPA se beneficiaría de una dirigencia que refleje mejor a sus integrantes latinos.

Hace cinco años, durante la última ronda de negociaciones laborales, Miguel Rojas era uno de los dos latinoamericanos en la dirigencia sindical, como representante de los jugadores de los Miami Marlins. Ahora con Los Ángeles Dodgers, Rojas, nacido en Venezuela y veterano con 13 años de experiencia, que está considerando retirarse después de esta temporada, ve la continua falta de representación en la mesa de negociaciones como un problema que debe abordarse.

"Los jugadores latinos necesitan tener una voz más fuerte en el sindicato, para que podamos escucharlos tal como quieren expresarse", dijo Rojas. "Necesitamos que se involucren más. Pero también necesitamos que los jugadores quieran hacerlo".


EL MES PASADO, durante las primeras negociaciones de propuestas de convenio colectivo, la MLB ofreció un Draft internacional de 12 rondas junto con un Draft nacional de 12 rondas. El plan elevaría la edad mínima de los jugadores amateurs internacionales elegibles para unirse a una organización de 16 a 18 años. Las selecciones tendrían una asignación fija con un fondo total de bonos iniciales por firma de 200 millones de dólares para 360 jugadores aficionados residentes fuera de Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico. El director ejecutivo interino de la MLBPA, Bruce Meyer, denunció enfáticamente la propuesta, calificándola de "simplemente horrible" en una llamada con periodistas.

"Una reducción en la cantidad de dinero que recibirían los jugadores internacionales", dijo Meyer. "Retrasar su entrada sin, según entiendo, ofrecerles muchas opciones para aprovechar ese año extra. Literalmente, eliminar un año entero de firmas internacionales. En general, hay muchos aspectos negativos."

Un Draft transformaría el funcionamiento de la industria del beisbol en los países de Latinoamérica, aunque de maneras diferentes. Cada nación tiene su propio sistema educativo, factores socioeconómicos e infraestructura beisbolística. Tanto en Venezuela, país natal de López, como en República Dominicana, los buscadores, quienes identifican y entrenan a los jugadores antes de actuar como intermediarios con los equipos de las Grandes Ligas y quedarse con hasta el 50 por ciento del bono por firma, tienen un gran poder, y muchos aspirantes a jugadores abandonan la educación tradicional años antes de ser elegibles para firmar a los 16 años para dedicarse por completo al beisbol. Esto no es común en otros países como México y Panamá, donde el panorama del beisbol amateur es diverso y se firman muchos menos jugadores cada año.

La MLBPA sostiene que se está escuchando la voz de los jugadores latinoamericanos. Los representantes del sindicato señalaron que cuentan con varios jugadores latinos retirados en puestos dedicados a la atención del jugador. Indicaron que ofrecen servicios de interpretación en tiempo real durante las reuniones de equipo en las que participa personal de habla hispana y que las presentaciones se traducen al español. En los últimos seis meses, han apostado por el uso de notas de audio en aplicaciones de mensajería como WhatsApp —un medio de comunicación muy popular en América Latina— como herramienta para difundir información y educar a los peloteros. Asimismo, confían en que el creciente número de latinos en cargos de liderazgo en las Ligas Menores (actualmente cinco representantes de jugadores y 18 representantes suplentes) fomente una mayor participación voluntaria en las Grandes Ligas.

Los funcionarios reconocen que al sindicato le vendría bien contar con más jugadores latinoamericanos en dichos puestos. No obstante, insisten en que el progreso debe darse de manera orgánica, dado que el sindicato tiene prohibido establecer cuotas de representación. Al solicitarle comentarios para esta pieza, la MLBPA remitió a ESPN a una declaración realizada por Meyer a principios de este año.

"La diversidad de nuestro sindicato es un elemento clave de nuestra fortaleza; representamos a jugadores de casi 18 países de todo el mundo", afirmó Meyer en el comunicado. "La Asociación de Jugadores solicita y recibe habitualmente opiniones de peloteros de toda nuestra membresía, independientemente de su nivel o procedencia, y no se limita únicamente a los integrantes de nuestra junta directiva. Nuestras posturas en la mesa de negociación reflejan directamente esas opiniones, incluidas las cuestiones de índole internacional.

"Si bien los cargos electos están abiertos a todos los jugadores, consideramos que la representación va mucho más allá de ostentar un título en la junta directiva. Con ese espíritu, nuestro personal de servicios al jugador y los líderes mantienen una comunicación constante con los peloteros sobre asuntos de diversa índole; además, antes de las últimas negociaciones, buscamos y recibimos opiniones de jugadores latinos —por diversas vías— acerca de las propuestas para el mercado internacional y otros temas".

La educación limitada, las barreras de idioma y los desafíos que implica dedicar el tiempo necesario tanto durante como después de la temporada han reducido el grupo de posibles líderes en las Grandes Ligas.

El jardinero de los New York Mets, Juan Soto —quien firmó el contrato más cuantioso en la historia de MLB antes de la temporada 2025—, se unió a los Washington Nationals procedente de la República Dominicana en 2015 por un bono de 1.5 millones de dólares. Aprendió inglés rápidamente, lo suficiente como para conceder entrevistas con fluidez cuando era un novato de 19 años; sin embargo, recientemente señaló que el idioma sigue siendo un obstáculo en asuntos de gran trascendencia, como las negociaciones laborales.

Comentó que ex jugadores de Grandes Ligas contratados por el sindicato, como Carlos Gómez y Francisco Cordero —también oriundos de República Dominicana—, lo mantienen al tanto de las negociaciones.

"Diría que es realmente difícil debido a toda la terminología que se maneja", dijo Soto en español. "Ya no se trata sólo de términos beisbolísticos; se entra en el terreno de las negociaciones, y para un latino eso resulta muy complicado. Imagino que Pablo López es una persona con mayor formación académica y que probablemente domina el inglés a un nivel adecuado para negociaciones de alto calibre".

López coincidió en que quien no posea un dominio sólido del inglés difícilmente podría desempeñar un papel de liderazgo dentro de la MLBPA.

"No quieres equivocarte", afirmó López. "Quieres acertar. Quieres hacer las cosas bien. Quieres ser el mejor. Sé que es importante entender esos temas, pero igual de importante es lograr que todos los demás los comprendan; si siento que no puedo cumplir esa función, no me considero la persona indicada para hacerlo. Resulta un poco intimidante en ese aspecto".

López comentó que fue representante suplente de los Marlins durante la última ronda de negociaciones del convenio colectivo (CBA), pero que se mantuvo al margen de las discusiones. Su interés cambió en 2023, durante su primera temporada con los Twins, cuando el lanzador zurdo Caleb Thielbar —quien entonces era el representante de los jugadores del equipo— le dijo que creía que él sería un buen representante.

"Me decía cosas como: 'Esto podría ser para ti algún día; podrías tomar el relevo'", recordó López. "'Eres la persona indicada para esto. Eres responsable, estás al tanto de todo y sabes comunicarte'. Y él ya sabía lo importante que es poder comunicarse en español".

Con el tiempo, Thielbar —que ahora juega para los Chicago Cubs— intuyó que la temporada 2024 sería la última que pasaría en Minnesota, por lo que propuso a López para ocupar su puesto.

"Representamos una parte importante del colectivo de jugadores, así que me gustaría ver a más compañeros latinos ejerciendo como representantes", señaló López. "Pero es algo que uno tiene que querer hacer. Si no tienes ganas, se te hará pesado. Implica muchas reuniones y mucha comunicación de ida y vuelta. Se utiliza un lenguaje muy técnico, y tengo la suerte de contar con la capacidad para desempeñar esta labor".

López comentó que sus padres daban mucha importancia a la educación —y al aprendizaje del inglés— mientras él crecía en Venezuela. En lugar de inscribirse en una de las muchas academias de beisbol del país, donde los prospectos residen y se entrenan a tiempo completo, López asistió a una escuela secundaria convencional y practicaba beisbol por su cuenta.

De niño adelantó un curso escolar, lo que le permitió graduarse de la secundaria antes de firmar su contrato a los 16 años. López obtuvo su diploma en junio de 2012. Un mes después, firmó con los Seattle Mariners por 280,000 dólares y eligió el beisbol por encima de la facultad de medicina.

"Pero, aun sabiendo que me graduaría el mismo año en que era elegible para firmar, el año previo a eso me generó cierta presión", dijo López. "Porque me preguntaba si debía dedicarme a tiempo completo al entrenamiento. Por un momento, una parte de mí pensaba: 'La escuela interfiere con eso'".

Es un dilema con el que pueden identificarse especialmente los jugadores que provienen del sistema internacional amateur; una cuestión que, según muchos, repercute finalmente en el liderazgo del sindicato de jugadores.

Rojas señaló que la falta de formación académica entre la mayoría de los jugadores que firman contratos desde Latinoamérica limita su participación en la MLBPA (Asociación de Jugadores de la MLB). Destacó el elevado número de jugadores que abandonan la escuela en sus países de origen a los 12 o 13 años para entrenarse a tiempo completo. Estos jugadores compiten con otros para firmar oficialmente con una organización a los 16 años —la edad mínima para que un agente libre internacional aficionado pueda firmar—, a menudo tras haber llegado a un acuerdo previo con el club. En última instancia, él considera que la mayoría de estos jugadores no están preparados para afrontar esas conversaciones, independientemente del idioma.

"Es algo que debemos solucionar", afirmó Rojas. "Es una de las razones por las que los jugadores latinos no se involucran y no tienen la formación suficiente para seguir todo lo que escuchan y reciben, ni para procesar toda esa información. Quiero decir, ya nos resulta bastante difícil aprender el idioma. Ahora imagina todo lo que incluyen en un correo electrónico para que entendamos la logística detrás de cada propuesta".

En algunos casos, según diversas fuentes, la logística y el desinterés general son factores que influyen en la situación. Un agente destacado señaló que los jugadores no quieren comprometerse a asistir en persona a reuniones fuera de temporada —algo que se espera del subcomité de ocho jugadores durante las etapas finales de las negociaciones— y prefieren regresar a sus hogares. Otro agente comentó que el sindicato no involucra lo suficiente a los jugadores como para que estos se sientan interesados.

"Es una combinación de factores", dijo un representante de larga trayectoria de jugadores latinos. "También son tímidos, en cierto sentido. Si no dominan el idioma, piensan que no deberían participar".


EN LAS TRES NEGOCIACIONES laborales anteriores, desde 2011, la MLBPA contó con un latino en su subcomité ejecutivo. Carlos Villanueva, lanzador dominicano, formó parte de la junta en 2011. En 2016, fue el turno del shortstop venezolano Elvis Andrus. En 2021, el único latino fue el campocorto de los Mets, Francisco Lindor. Sin embargo, Lindor nació y creció en Puerto Rico y cursó la secundaria en Florida, por lo que no firmó a través del sistema internacional de agentes libres amateurs.

Lindor comentó que se informó sobre las problemáticas del sistema internacional de agentes libres aficionados mientras integraba el subcomité ejecutivo, conversando con jugadores retirados de República Dominicana y Venezuela —entre ellos, Edwin Encarnación, Rafael Furcal, Víctor Martínez y Carlos González— y señalando que los jugadores retirados disponen de más tiempo para involucrarse directamente.

Durante la última ronda de negociaciones, la MLB propuso eliminar la oferta calificada a cambio de implementar un Draft internacional, una medida que la liga ha buscado instaurar desde 2002. Por primera vez en su historia, el sindicato presentó sus propias propuestas para un Draft, pero ambas partes no lograron ponerse de acuerdo sobre la cantidad de dinero garantizado para los jugadores. La MLBPA rechazó el intercambio relacionado con la oferta calificada, manteniendo así vigente el sistema internacional de agentes libres amateurs bajo el actual convenio colectivo.

"Seremos muchos los latinos que estaremos muy atentos a esto", afirmó Lindor. "No voy a participar directamente en las discusiones de las negociaciones como lo hice la última vez. Pero, sin duda, habrá muchos latinos que estarán muy atentos. Creo que a los latinos les importa el bienestar de sus compañeros y el propio. Por eso, creo que a muchos de nosotros nos interesa asumir un papel de liderazgo, estar involucrados y participar activamente".

Nelson Cruz, originario de República Dominicana, ejerció como representante de los jugadores de los Texas Rangers durante las negociaciones del convenio colectivo (CBA) en 2016 y asumió un papel de liderazgo informal entre los latinos durante la última ronda de negociaciones. Como jugador, se opuso rotundamente al Draft internacional y expresó abiertamente su postura al respecto en 2021.

Ahora retirado, Cruz trabaja para la MLB como asesor especial de operaciones de beisbol y ha adoptado la postura de su empleador respecto al Draft, el cual también incluiría a peloteros de Asia, aunque allí los aficionados eligen mayoritariamente jugar en sus ligas profesionales nacionales tras terminar la secundaria antes de dar el salto a las Grandes Ligas. Él sostiene que un Draft es la mejor opción para resolver los problemas generalizados provocados por coaches y clubes sobre el terreno en América Latina, entre los que se incluyen el aumento del uso de esteroides, la falsificación de documentos de nacimiento, los préstamos abusivos y los equipos que se retractan de acuerdos verbales preliminares. Asimismo, afirma que el sindicato no hizo lo suficiente para educar e incluir a los latinos en las conversaciones cuando él era jugador.

"Obviamente, para tomar decisiones siempre consultan a los jugadores", dijo Cruz. "Pero siempre es importante tener a alguien en la junta directiva, porque es la única manera de, bueno, primero, escuchar de primera mano todo lo que está sucediendo. Y, segundo, llevar esa información a los jugadores y tener datos más claros sobre las decisiones que pueden tomar en beneficio de sus intereses".

Unos días después de la propuesta de Draft de la MLB, Soto dijo que no sabía si estaba a favor o en contra del sistema porque desconocía los detalles. Rojas comentó que "el Draft podría ser una solución, sin duda", siempre y cuando no redujera las oportunidades de los jugadores para ingresar al sistema. Por su parte, López —reconociendo que sólo puede hablar desde su experiencia en Venezuela— señaló que su prioridad es la educación de los aspirantes a peloteros, independientemente de si se implementa o no un Draft internacional, y que cualquier cambio sistémico requeriría un preaviso de unos cinco años para llevarse a cabo de manera gradual y adecuada.

"Para mí, el mayor problema es la educación", dijo López. "A veces dudo o me planteo internamente: '¿Es el Draft internacional el problema o es simplemente que firmamos a una edad demasiado temprana?'. Como firmamos a los 16 años, eso nos genera mucha presión. La mayoría de la gente termina la secundaria a los 17 o 18 años. Así que, si sabes que tienes que firmar para jugar beisbol profesional a los 16, eso ejerce mucha presión; es como pensar: 'Si quiero ser beisbolista, no puedo ir a la escuela'. Tienes a un montón de chicos de 12 o 13 años que dicen: 'No voy a ir a la escuela porque quiero ser jugador de beisbol'. Ése es su sueño. Está bien tener ese sueño. Pero ves muchos casos como el de aquel chico de 12 o 13 años que no fue a la escuela y no firmó contrato: ¿dónde lo deja eso? ¿En qué situación queda ese chico?"

López tendrá la oportunidad de expresar su opinión durante las negociaciones. El lado positivo de su lesión en el codo es que dispone de más tiempo para centrarse en cuestiones administrativas. Por eso, se mostró partidario de cumplir un segundo mandato consecutivo como representante de los jugadores de los Twins antes de ser reelegido por sus compañeros el mes pasado. No descartó intentar unirse en el futuro al subcomité ejecutivo, si considera que es la mejor manera de impulsar la educación para los prospectos latinoamericanos. Por ahora, espera que más jugadores latinoamericanos asuman puestos de liderazgo dentro del sindicato.

"Simplemente necesitamos más", dijo López. "Sería bueno que los chicos que están empezando a ascender comprendan lo que esto representa".

En cuanto a Rojas, afirmó que seguirá participando en las negociaciones durante este ciclo a título extraoficial, incluso si decide seguir adelante con su retiro. Confía en que la próxima generación de líderes latinos dé un paso al frente para ayudar a guiar al sindicato a través de una etapa trascendental que podría cambiar el deporte para las generaciones venideras, tanto en Estados Unidos como en sus países de origen.

"Al fin y al cabo", dijo Rojas, "puedo seguir luchando por mis derechos".

Información de Alden Gonzalez, de ESPN fue utilizada en esta nota.