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MLB 2026: Radiografía de Mets y Yankees previo a la Serie del Subway

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Con la primera Subway Series de la temporada a la vuelta de la esquina, echamos un vistazo a dos equipos con filosofías muy diferentes.


Los New York Yankees y los New York Mets se enfrentarán este fin de semana en Queens en la primera "Serie del Subway" de la temporada, tras haber recorrido caminos muy diferentes para llegar a este choque.

Los Mets, asolados por las lesiones y el bajo rendimiento, ocupan el último lugar en la División Este de la Liga Nacional. Los Yankees, por su parte, ostentan el segundo mejor récord de la Liga Americana gracias a un pitcheo abridor dominante y a una ofensiva potente.

Estos resultados se producen después de que ambas organizaciones adoptaran enfoques opuestos durante sus respectivas temporadas bajas. Los Mets renovaron por completo su cuerpo técnico y su plantilla, desmantelando su núcleo de veteranos tras un colapso monumental la temporada pasada. Los Yankees, por su parte, mantuvieron prácticamente intactos tanto a su plantel como a su cuerpo técnico, tras haber ganado 94 partidos antes de caer ante los Toronto Blue Jays en la Serie Divisional de la Liga Americana.

Los Yankees -que apostaron por mantener el mismo bloque- se sitúan 10 juegos por encima de la marca de .500 y cuentan con un 97.6% de probabilidades de alcanzar la postemporada, según FanGraphs. Los Mets, en cambio, se encuentran siete juegos por debajo de .500, con apenas un 28.6% de posibilidades de conseguir su pase a los playoffs.

Aún queda tiempo de sobra para que cualquiera de los dos clubes cambie de rumbo. No obstante, a continuación, analizamos cómo han resultado hasta la fecha estos dos enfoques tan distintos adoptados durante la temporada baja.

Mets: El enfoque de la renovación


Donde ha funcionado hasta ahora

Jardín central (+0.5 WAR): Los Mets asumieron un riesgo al adquirir a Luis Robert Jr. -un jardinero central de grandes herramientas, pero con un extenso historial de lesiones- procedente de los Chicago White Sox, tras una producción desastrosa en esa posición la temporada pasada. Como era de esperar, el 30 de abril pasó a la lista de lesionados debido a una hernia discal. Y, sin embargo, los Mets han observado una mejora drástica en el jardín central. Los jardineros centrales de los Mets han sumado un total combinado de 98 en la estadística de Carreras Creadas Ponderadas Plus (wRC+), el 12.º mejor registro en las Grandes Ligas; esto contrasta con la temporada 2025, cuando seis jugadores distintos fueron titulares en esa posición y registraron un abismal wRC+ combinado de 71. Tyrone Taylor y Carson Benge se repartieron las titularidades en el jardín central durante las dos semanas posteriores a la baja de Robert; no obstante, el martes fue ascendido desde Triple-A el joven de 21 años A.J. Ewing para ocupar esa posición a diario.

Pitcheo abridor (aumento de 3.6 WAR): El pitcheo abridor fue la sentencia de muerte para los Mets de 2025, constituyendo el eje de su colapso a cámara lenta, el cual se prolongó durante tres meses y medio. Aunque los Mets ofrecieron a algunos de sus lanzadores abridores en el mercado de cambios, su prioridad era conseguir un abridor de primera línea. Lo lograron al adquirir a Freddy Peralta y Tobias Myers a cambio de los muy cotizados prospectos Jett Williams y Brandon Sproat. Peralta, Clay Holmes y el novato Nolan McLean han brindado a los Mets uno de los mejores tríos de las Grandes Ligas. El resto de los abridores ha tenido un desempeño lamentable, pero, aun así, el grupo representa una mejora con respecto a la temporada pasada.

Bullpen (aumento de 1.7 WAR): Los Mets ficharon a Devin Williams con la convicción de que este asumiría un rol de preparador una vez que renovaran al cerrador Edwin Díaz. Sin embargo, Díaz optó por unirse a Los Angeles Dodgers, lo que obligó a los Mets a cambiar de estrategia y recurrir a Luke Weaver -otro ex Yankee- para cubrir la octava entrada, designando así a Williams como el cerrador. Tanto Williams como Weaver han tenido sus altibajos, si bien ninguno de los dos ha permitido carreras limpias durante el mes de mayo. El zurdo A.J. Minter permanece en la lista de lesionados, y Luis García fue dado de baja apenas dos semanas después del inicio de la temporada. No obstante, Myers, Huascar Brazobán, Brooks Raley y Austin Warren han tenido actuaciones destacadas. Aún es prematuro afirmar que esto represente una mejora definitiva; los bullpens suelen ser impredecibles. Sin embargo, el cuerpo de relevistas ha sido uno de los puntos más brillantes del equipo de los Mets.


Donde las cosas no han funcionado

Primera base (caída de 5.3 WAR): Durante siete temporadas, los Mets supieron lo que tenían en la primera base. Pete Alonso no era un defensor destacado ni una amenaza en las bases, pero tenía una gran capacidad de slugging y jugaba todos los días. Alonso concluyó su etapa en Queens como el líder histórico de la franquicia en jonrones. Conectó 38 jonrones en 2025, con 126 carreras impulsadas y un porcentaje de embasado más slugging (OPS) de .871. Jugó los 162 partidos en temporadas consecutivas y solo se perdió 24 encuentros en sus siete años con los Mets. Los Mets optaron por no ofrecerle un contrato a Alonso en la agencia libre. En su lugar, 10 días después, firmaron a Jorge Polanco con un contrato de dos años y $40 millones para jugar en la primera base -una posición que apenas había jugado como profesional-, asumiendo un riesgo significativo de lesiones que, hasta el momento, les ha pasado factura. Polanco fue titular en solo dos partidos en la primera base antes de que una bursitis en el tendón de Aquiles lo limitara a desempeñarse como bateador designado. Esa situación duró 12 partidos antes de que pasara a la lista de lesionados debido a un problema en la muñeca, sumado a la molestia en el tendón de Aquiles. Ingresó a la lista de lesionados bateando para .179, con un jonrón y un OPS+ de 53 en esos 14 partidos. Jared Young asumió parte del tiempo de juego en la primera base antes de sufrir una rotura de menisco a mediados de abril. Esto ha dejado a Mark Vientos y Brett Baty compartiendo el tiempo de juego en dicha posición.

Segunda base (baja de 3 WAR): Los Mets y los Texas Rangers concretaron un sorprendente canje de veteranos en noviembre, cuando Brandon Nimmo -tras renunciar a su cláusula de no traspaso- pasó a Texas a cambio de Marcus Semien. Este movimiento mejoró la defensa de los Mets en el eje central del diamante; si bien Nimmo es mejor bateador, Semien se había mantenido como un defensor destacado en la segunda base. Sin embargo, su producción ofensiva se había desplomado, y esta temporada ha sido aún peor. El veterano de 14 años registra una línea ofensiva de .224/.281/.306, con dos jonrones y un OPS+ de 69. Jeff McNeil, quien lideró al equipo de Nueva York con 69 titularidades en la segunda base, fue traspasado a los Athletics un mes después, tras haber bateado para .243 con 12 jonrones y un OPS+ de 110 en 2025.

Tercera base (baja de 1.9 WAR): Al día siguiente de que Kyle Tucker rechazara su oferta, los Mets firmaron a Bo Bichette con un contrato de tres años y $126 millones para jugar en la tercera base, una posición que no ocupaba desde sus años de escuela secundaria. El experimento ha quedado en suspenso. Con Francisco Lindor ya en la lista de lesionados, Bichette se convirtió en el campocorto titular de los Mets cuando Ronny Mauricio se fracturó el pulgar izquierdo el 2 de mayo. Desde entonces, Baty ha asumido la mayor parte del tiempo de juego en la tercera base. Todos los jugadores que han pasado por esa posición han tenido dificultades; los antesalistas de los Mets suman un wRC+ combinado de 69, lo que los sitúa en el 24.º lugar de las Grandes Ligas.


Lo que esto revela sobre su enfoque de reestructuración

Los Mets sustituyeron una debilidad (la prevención de carreras) por otra (la producción de carreras). Las lesiones han avivado este incendio de proporciones catastróficas, pero el bajo rendimiento generalizado constituye un problema en sí mismo. Los Mets se sitúan en el último puesto -o muy cerca de él- en la mayoría de las categorías estadísticas. Penúltimos en carreras anotadas. Últimos en wRC+ y OPS. Juan Soto y Francisco Álvarez son los únicos jugadores en la alineación titular proyectada que registran un OPS+ superior al promedio. Seis jugadores -incluidos Semien y Polanco- presentan un fWAR negativo. Bichette se sitúa en 0.0. Eso no es suficiente, y los Mets están pagando el precio.

Yankees: La estrategia de repetir la fórmula


Dónde ha funcionado hasta ahora

Primera base (aumento de 6.7 WAR): Los Yankees volvieron a firmar a Paul Goldschmidt para que continuara alternándose en la posición con Ben Rice. Al igual que la temporada pasada, Goldschmidt -un exMVP de 38 años- estaba programado para ser titular contra lanzadores zurdos, y Rice contra los diestros. Sin embargo, Rice acaparó una mayor cuota de tiempo de juego gracias a un mes de abril espectacular. Los roles se ajustaron nuevamente cuando el bateador designado Giancarlo Stanton pasó a la lista de lesionados debido a una distensión en la ingle, lo que abrió un espacio para que ambos fueran titulares con mayor frecuencia. Ambos están rindiendo a un gran nivel. Rice ha acumulado 13 jonrones y 25 bases por bolas. Lidera las Grandes Ligas con un porcentaje de slugging de .667, un OPS de 1.079 y un OPS+ de 197. Goldschmidt está bateando bien tanto contra zurdos como contra diestros, registrando un promedio de bateo de .262, cuatro jonrones y un OPS de .915 en 70 apariciones al plato. Perder a un toletero del calibre de Stanton es un golpe duro, pero estos dos primeras bases han logrado amortiguar el impacto.

Campocorto (aumento de 3.2 WAR): El plan inicial consistía en que Anthony Volpe -el campocorto de los Yankees durante las últimas tres temporadas- retomara su puesto una vez que se le considerara listo para regresar tras su cirugía de hombro. Sin embargo, esto cambió cuando José Caballero superó las expectativas en su rol de sustituto, desempeñándose como un campocorto de élite y aportando a los Yankees una presencia dinámica en las bases. Tras un comienzo lento, Caballero registró una línea ofensiva de .305/.365/.495, con cuatro jonrones y ocho bases robadas en 13 intentos a lo largo de 29 partidos. Posteriormente, el fin de semana pasado se fracturó el dedo medio de la mano derecha, lo que abrió la puerta para el regreso de Volpe. El mánager Aaron Boone ya ha declarado que Caballero volverá a ocupar el puesto de campocorto titular. Y con sobradas razones: su rendimiento ha sido notablemente superior al que mostró Volpe la temporada pasada, cuando este bateó para .212 con un OPS de .663 y una defensa por debajo del promedio. Volpe finalizó aquel año con un fWAR de 1.0 en 153 partidos; por su parte, Caballero ha acumulado un fWAR de 1.1 en tan solo 41 encuentros en lo que va de esta temporada.

Pitcheo abridor (aumento de 7.5 WAR): El pitcheo abridor estuvo lejos de ser una debilidad para los Yankees la temporada pasada, cuando Max Fried y Carlos Rodón fueron seleccionados al Juego de Estrellas y Cam Schlittler emergió como uno de los mejores lanzadores del béisbol en la segunda mitad de la campaña. Sin embargo, la rotación de los Yankees ha sido la mejor de las Grandes Ligas en 2026, a pesar de contar con solo una apertura de Rodón y ninguna de Gerrit Cole, de quien se espera que haga su debut en la temporada a finales de este mes. Schlittler ocupa el segundo lugar en las Grandes Ligas con una efectividad de 1.35. Will Warren se encuentra empatado en el sexto lugar en ponches, junto con Schlittler y Shota Imanaga. Ryan Weathers, adquirido durante la temporada baja, registra una efectividad de 3.00 tras ocho aperturas. La salida de Fried del partido del miércoles debido a molestias en el codo resulta preocupante, aunque el lanzador insistió en que "no está demasiado inquieto" por este contratiempo. Si Fried logra evitar una estancia prolongada en la lista de lesionados y Cole regresa según lo previsto, la rotación de los Yankees será la más profunda de las Grandes Ligas de cara al mes de junio.


Donde las cosas no han funcionado

Segunda base (caída de 1.8 en WAR): Jazz Chisholm Jr. inició su año contractual con un objetivo ambicioso: lograr la segunda temporada de 50/50 en la historia de las Grandes Ligas. Se fijó esas altas expectativas tras conectar 31 jonrones y robar 31 bases en 2025, año en el que fue seleccionado para el Juego de Estrellas. Hasta el momento, su desempeño en 2026 ha resultado decepcionante. Chisholm suma 11 bases robadas, pero batea para .203, con apenas cuatro jonrones y un OPS de .607 en 171 apariciones al plato. Sus estadísticas subyacentes tampoco resultan alentadoras: su tasa promedio de barrels (batazos sólidos), su promedio de embasado ponderado y su porcentaje de slugging esperado han sufrido una caída en picada con respecto a la temporada anterior. Esta semana, Boone sugirió que Chisholm está sintiendo la presión; de hecho, el mánager decidió no incluirlo en la alineación titular el martes frente al lanzador zurdo Trevor Rogers. No obstante, los Yankees seguirán apostando por Chisholm la mayoría de los días, con la esperanza de que logre recuperar el nivel exhibido en 2025 a medida que las temperaturas comiencen a subir.

Receptor (caída de 2.8 en WAR): Austin Wells, tras una sólida temporada de novato, experimentó una ligera regresión ofensiva en 2025. Este año su rendimiento ha sido aún peor. Wells registra una línea ofensiva de .180/.308/.280, con tres jonrones. Ese porcentaje de slugging de .280 lo sitúa en el puesto 190 de entre 199 bateadores con al menos 120 apariciones al plato. Wells sigue siendo uno de los mejores receptores en el arte del framing (encuadre) en todo el béisbol -ubicándose en el percentil 98-; sin embargo, los Yankees confiaban en que se consolidaría como uno de los receptores ofensivos más destacados del juego, algo que hasta ahora no ha sucedido. J.C. Escarra, un suplente cuya principal fortaleza es el bateo, batea para .182 con un OPS de .529 en el escaso tiempo de juego que ha tenido. Wells, Escarra y Rice -quien teóricamente funge como el tercer receptor de los Yankees- son todos bateadores zurdos. Por ello, adquirir a un receptor bateador diestro antes de la fecha límite de cambios podría ser una decisión sensata.

Bateador designado (caída de 4.6 WAR): Giancarlo Stanton conectó 24 jonrones con un OPS de .944 en 77 partidos la temporada pasada, tras hacer su debut en 2025 a mediados de junio. Es una presencia respetada en el vestuario y cuenta con un camino potencial hacia Cooperstown. Que los Yankees decidieran prescindir de él era algo que nunca iba a suceder. Incluso si los Yankees lo hubieran deseado, desprenderse de un bateador designado a tiempo completo -con movilidad limitada y a quien le restan $54 millones en su contrato a lo largo de dos años- resulta prácticamente imposible. Así pues, Stanton regresó y, tras registrar un OPS de .724 en 24 partidos, fue incluido en la lista de lesionados el 28 de abril debido a una distensión en la pantorrilla que ha persistido. Este contratiempo le abrió las puertas a un rol titular a Jasson Domínguez; sin embargo, este último también pasó a la lista de lesionados la semana pasada a causa de una lesión en el hombro, sufrida tras chocar contra la pared del jardín al intentar realizar una atrapada durante su segunda aparición en los jardines. Desde entonces, Judge, Rice y Spencer Jones se han turnado en la posición de bateador designado. Entre Rice y Judge, los Yankees deberían obtener una mejor producción desde este puesto.


Lo que esto revela sobre su estrategia de "repetir la fórmula"

Los Yankees decidieron repetir la fórmula porque estaban convencidos de que su plantilla era realmente buena. Hasta el momento, esa convicción ha quedado demostrada. Su cuerpo de abridores es de élite. La parte alta de su alineación tiene una capacidad de bateo demoledora. Son claros aspirantes al título en una Liga Americana que, en términos generales, resulta mediocre. No obstante, existen áreas que requieren mejoras. El bajón en el rendimiento de Chisholm y Wells ha reducido el nivel mínimo de la ofensiva. El bullpen ha mostrado cierta inestabilidad en algunos momentos, pero los Yankees reforzarán este grupo con recursos internos: por un lado, el regreso de Cole probablemente desplazará a Weathers o a Warren de la rotación; por otro, Carlos Lagrange -un lanzador de gran potencia- asoma ya desde Triple-A. También podrían recurrir al mercado de traspasos para potenciar la plantilla en su conjunto, tal como hizo el gerente general Brian Cashman el verano pasado, cuando adquirió a siete jugadores antes de la fecha límite. Los Yankees van camino de llegar a octubre. La gran incógnita es qué tan lejos llegarán una vez entrado ese mes.