Para Earl Watson, los juegos en México son un regreso a sus raíces

Earl Watson fue retenido como entrenador en jefe de los Suns después de servir como entrenador interino durante la segunda mitad de la temporada 2015-16. AP Photo/Matt York

Earl Watson asistió al funeral de su hermano un día sábado de 2014. Dos días después subió a un avión que lo llevaría a San Antonio para presentarse a una entrevista para un puesto de entrenador en la organización afiliada de los Spurs en la Liga de Desarrollo de la NBA.

Watson está muy agradecido con la organización de los Spurs por haberlo incorporado "en un momento cuando me sentía muy frágil ante la vida". Pero, quizás sin saberlo, Watson ya se había preparado para un momento así al seguir tenazmente el ejemplo que le dieron sus abuelos, Jesús y Marcelina Ysles, hace mucho tiempo. Ellos vinieron a los Estados Unidos como inmigrantes indocumentados durante la Revolución Mexicana.

"Siempre la digo a mi mamá que creo que mi abuelo fue un hombre valiente, por haber afrontado la emigración y todo lo que tuvo que hacer", dijo Watson, que está en su primera temporada completa como el entrenador jefe de los Phoenix Suns, a la edad de 37 años. "Su visión era muy grande. No le importaba lo que parecía realista o no, siempre creía que habría algo más allá. Siempre se esforzó por lograrlo. Lo persiguió y lo llevó al máximo nivel.

"Solo me hubiera gustado que viera lo que su familia ha logrado. No solo en lo que a mi respecta por ser jugador o entrenador de la NBA, sino como familia en conjunto. Todos elegimos de alguna manera nuestros senderos, nuestros propios sueños y los convertimos en la realidad de su esperanza".

Para Watson, esa realidad se manifestará en el campo de juego del país de sus orígenes, cuando sus Suns enfrenten a los Dallas Mavericks (el jueves, 10 p. m. ET) y a los San Antonio Spurs (el sábado, 6 p. m. ET) en la Arena de Ciudad de México. Marcará la primera vez que la NBA juegue dos eventos de la temporada regular en México, en la misma temporada.

Watson considera a México el punto de partida más importante en "mi historia generacional". Su madre, Estella, es mexicana, mientras que su padre, Earl Sr., es afroamericano.

"Estoy muy agradecido por las convicciones de mi abuelo", dijo Watson. "Tuvieron que ocurrir muchas cosas para que yo exista".

Los abuelos de Watson vivieron en Guadalajara, México, antes de mudarse a Juárez y, finalmente, al norte de la frontera a Austin, Texas, donde buscaron refugio de las luchas y derramamiento de sangre de la Revolución Mexicana. La madre de Watson nació en Austin junto a una combinación de 15 tías y tíos, antes de que la familia se instalara definitivamente en Kansas City, Kansas.

Watson considera que toda la terrible experiencia fue "probablemente la historia promedio de muchas familias mexicanas", ya que sus abuelos realizaban lo que él denominó "trabajo de campo, trabajo agrícola", sin rechazar ninguna tarea para cubrir las necesidades familiares. Finalmente, los abuelos de Watson obtuvieron la ciudadanía estadounidense.

Mientras la familia se esforzaba para sobrevivir, la madre de Watson -- siguiendo el ejemplo de sus padres -- ya estaba cimentando el éxito de su hijo al desempeñar múltiples trabajos durante sus estudios secundarios.

Cuando Estella y Earl Sr. se instalaron en Kansas City, Earl Jr. comenzó a experimentar de alguna manera la dualidad de su crianza ya que vivía en un hogar hispano que estaba ubicado en un vecindario negro. En la década de 1950, Earl Sr. estuvo entre los primeros negros que se integraron al Ejército de los Estados Unidos.

"Me crié en la cultura mexicana solamente en mi hogar -- comida mexicana, tradiciones mexicanas, todo mexicano", dijo Watson. "Pero la verdad es que me crié en un vecindario negro".

Cuando Watson salió al vecindario, sus amigos negros le preguntaban si Estella les podría hacer burritos como bocadillos mientras esperaban en la parada del autobús a las mañanas para ir a la escuela.

Watson adoptó ambas culturas, ya que su abuela, que hablaba muy poco inglés, se ocupó de buena parte de su crianza. Watson no llegó a conocer a su abuelo, que había fallecido cuando la mamá de Watson tenía 20 años.

"Cuando ingresé a la secundaria, todos querían venir a mi casa porque había una comida diferente de la que comían en el vecindario", dijo Watson. "Entonces, cuando fuí a la casa de mi abuela, fue realmente una experiencia única, porque ella vivía en un vecindario totalmente hispano y hablaba muy poco inglés".

Eso no impidió que Watson absorbiera todas las lecciones que ambas partes de la familia le enseñaron a lo largo de los años.

"Venimos de no tener nada. Seamos honestos. Me crié en una clase baja. No crecí en clase media ni en clase alta", afirmó Watson. "Pero lo que vi y que tuvo sentido para mi y aprendí desde muy temprano es que, como padre, como madre, debes hacer lo máximo a tu alcance, sin importar si es mucho o poco.

"Mi madre conducía autobuses. Ganaba $14.000 al año. Éramos siete en total, así que teníamos que hacerlo rendir. Mi papá trabajaba en los parques y recreación, dirigiendo gimnasio e inaugurando piscinas en el verano. Todos los días veía a mis padres trabajar, trabajar, trabajar. Hicieron lo mejor que pudieron. Me podrán decir que habrían querido hacer más financieramente, pero el amor nunca faltó. Ellos trabajaron, trabajaron, trabajaron y crear esta actitud mental positiva de 'Si trabajas tan duro como puedas hacerlo, te ocurrirán cosas buenas'".

Watson tomó ese ejemplo, lo aplicó, y ganó una beca en la UCLA después de una carrera escalonada en la escuela Washington High de Kansas City, donde alcanzó un promedio de 23,4 points y 8,3 asistencias en su último año. El base finalmente se convertiría en el seleccionado en 39 lugar en el "draft", o incorporación, de la NBA en 2001, y jugaría 13 temporadas para seis franquicias.

Watson encaró el juego con la misma tenacidad, trabajo esforzado y determinación que observó que prevalecieron en la historia de su familia.

"Él fue y es una persona muy trabajadora", dijo el centro de los Spurs, Pau Gasol, que jugó tres temporadas con Watson para los Memphis Grizzlies. "Era duro, un gran defensor, presionaba a los oponentes, era físico. Trabajó duro en su juego. No era el jugador más talentoso, pero aportó cierta rudeza y potencia física a nuestro equipo. Disfruté jugar con él".

A pesar de numerosas etapas en distintos equipos de la NBA, es interesante saber que Watson admite haber usado cierta estrategia en su carrera. Esto fue observado por el gerente general de los Spurs, R. C. Buford, que contrató a Watson para su primer trabajo como entrenador en la afiliada de la organización en la Liga D. En la UCLA, Watson gustaba de compartir tiempo con el legendario entrenador John Wooden, y su lista de entrenadores en la NBA incluye a Hubie Brown, Jerry Sloan, Terry Stotts y George Karl.

Durante la única temporada de Watson en Indiana (2009-10), el presidente de los Pacers, Larry Bird, le sugirió probar su suerte como entrenador.

Pero Watson no estaba seguro de querer finalizar su carrera como jugador y convertirse en entrenador, aunque su hermano, Dwayne Hooks, esperaba con ansias que ese fuera el próximo escalón del progreso familiar. Hooks, hijo de un matrimonio previo de Estella y 13 años mayor que Watson, creía que su hermano podría convertirse en un gran entrenador y lo alentaba constantemente a que se retirara y se enfocara en esa experiencia.

Pero antes de la muerte de Hooks, Watson nunca tuvo la oportunidad de decirle a su hermano que estaba considerando seriamente iniciarse como entrenador.

"Cuando uno hablaba con él [durante el proceso de la entrevista], podía apreciar la decisión con que había encarado los pasos previos a convertirse en entrenador jefe", explicó Buford. "El tiempo que había pasado con los grandes entrenadores para los que tuvo oportunidad de jugar, como los Jerry Sloans, Hubie Browns y otros más, lo usó para estudiarlos, no solo para ser un mejor jugador para ellos, sino para aprender acerca del juego. El aprendió mucho de Jerry West. La biblioteca de recursos que tenía a su disposición y que él supo aprovechar con dedicación, creo que lo pusieron en el camino que contribuyó a su rápido ascenso".

El entrenador de los Spurs, Gregg Popovich estuvo de acuerdo, agregando que podía ver en Watson características como jugador que podían contribuir a desarrollarlo como un entrenador sólido. Buford admitió que Watson "había sido su objetivo durante un tiempo" antes de que la organización de los Spurs lo contratar en 2014 para servir como entrenador asistente en los Austin Toros, de la Liga D porque "probablemente cualquiera que haya visto jugar a Earl, sabría que él iba a ser un candidato a entrenador de calidad".

"Es simplemente su esencia. Es un hueso duro de roer. Es un joven muy competitivo. Cuando entra en el campo de juego, se nota que está allí para dar pelea y competir al máximo nivel para tratar de ganar", dijo Popovich. "Como entrenador, puedes ver las mismas características en sus ojos. En ese sentido, será necesario ver si va a ser sistemático en la práctica, exigente en la práctica, justo, pero mantener el mismo estándar de rudeza mental y física que tuvo como jugador. Hasta ahora, lo ha demostrado como entrenador.

"Junto con ello, tiene un trato amable. No es excesivamente autoritario ni demostrativo en ese sentido. Él prefiere dejar que los jugadores tengan su espacio, puedan opinar, ese tipo de cosas. Pero saben perfectamente que al final, las cosas se tienen que hacer como él está tratando de enseñarles".

Algo de lo que Watson está enseñando lo aprendió de vivir con el viaje de su familia y escuchar las innumerables historias de su abuela Marcelina, que falleció en 2010, y de su madre.

El hermano de Watson falleció tres días después de haber recibido disparos en las piernas después de un altercado doméstico el 27 de agosto de 2014, en Kansas City. Un ex-policía de 48 años, Hooks desarrolló coágulos de sangre como resultado de los disparos y falleció por esas heridas. Tremayne Quinn, el novio de una parienta, no refutó los cargos de asesinato involuntario y el año pasado recibió una condena de 36 meses de probatoria y no fue encarcelado.

Dos días después del funeral, Watson se sentó frente a Buford, Popovich y el ex asistente del gerente general de los Spurs, Scott Layden, que ahora es gerente general de los Minnesota Timberwolves.

"Mi hermano acababa de ser asesinado. Fui a su funeral un sábado y llego aquí a encontrarme con los Spurs un lunes. Tres días", dijo Watson. "Se podría decir que tuve suerte porque terminé en un lugar que no tenía relación con el básquetbol. Se trataba de familia y amor".

Pero para Watson, ese ha sido el caso casi siempre con respecto a la familia y el amor. Es por eso por lo que está de nuevo en México, preparándose para mostrar a su equipo en un escenario internacional como parte de los Juegos Globales de la NBA.

"Mis padres siempre dirían que era posible que no estuviéramos donde queríamos estar financieramente. Pero siempre tuvimos la esperanza de que el trabajo duro ofrece recompensa y uno puede aprovecharla y llevarla a otro nivel", dijo Watson. "Y luego serán tus hijos los que lo lleven a otro nivel. Se convierte en una especie de crecimiento generacional. Es inspirador para mí porque crecí entre ambas culturas".