En apenas un año, el valor promedio de las franquicias de la WNBA creció 59%, y parece vivir su mejor momento. ¿Qué cambió?
La mexicoamericana Gabriela Jaquez, jugadora del Chicago Sky, fue elegida para hacer el primer lanzamiento en el partido entre los Chicago Cubs y los Cincinnati Reds el pasado cinco de mayo en Wrigley Field. Además, la ex estrella de UCLA cantó Take Me Out to the Ballgame en la séptima entrada del juego.
Pensar que una novata de WNBA recibiera tanta atención en una ciudad con una extensa tradición deportiva como Chicago podría resultar difícil de creer incluso hace unos años. En las últimas temporadas, la liga se ha beneficiada de múltiples situaciones que la han ido posicionando firmemente en la oferta deportiva de Estados Unidos.
Un impulso por instalaciones propias, renovaciones de contratos televisivos y de streaming, y la entrada de figuras como Caitlin Clark, A’ja Wilson y ahora, Gabriela Jaquez, abren también la posibilidad de alcanzar nuevas audiencias y crecer la base de interés en la liga.
De acuerdo a CNBC, las Golden State Valkyries, equipo que inició operaciones en 2025, es el más caro de la liga, alcanzando una valoración de mil millones de dólares y $78 millones de dólares en ganancias totales durante el año anterior. En contraparte, el “suelo” de los valores está con el Toronto Tempo, que vale $325 millones de dólares acorde a la misma lista.
En los últimos años, la expansión y los cambios de dueños en franquicias establecidas han significado una entrada de capital nuevo a la liga. En un futuro, se espera que más equipos puedan unirse a las Valkyries y sumarse a una lista todavía pequeña de equipos de deporte femenil valorados de tal forma.
El "boom" de Caitlin Clark
La marca de ropa deportiva Fanatics reportó en 2025 durante el Juego de Estrellas de la liga un incremento de más de 500% en las ventas de mercancía relacionada a la WNBA. Ciertos ítems específicos, como playeras con nombres de jugadoras, subió más de mil por ciento, es decir diez veces mayor la demanda comparada con el 2024.
Tras el fenómeno observado con Caitlin Clark desde la Universidad de Iowa, donde brilló por su gran juego y su carisma, la liga aprovechó la llegada de la jugadora a la WNBA en 2024. El efecto es tal que, a pesar de que Clark estuvo lesionada en el 2025, cuando Fanatics emitió su sondeo de data, se observaba que miles de aficionados nuevos llegaban a la WNBA para quedarse.
Otras estrellas de la liga, además de Clark, han entrado a la cultura pop estadounidense, entre ellas Angel Reese, del Atlanta Dream, A’ja Wilson, de Las Vegas Aces, Kelsey Plum, de Los Angeles Sparks, y Sabrina Ionescu, de New York Liberty. A mayor notoriedad, más oportunidades para las marcas de unirse a la liga y sus figuras para vender productos.
Eso, en turno, ha incrementado la asistencia a las arenas. El New York Liberty reportó más de $2 millones de dólares en ventas de boletos en 2024, mientras que las Valkyries han vendido más de 12 mil boletos de temporada para la próxima temporada, un récord histórico para la liga.
A partir de esta temporada, la WNBA espera que, en México, un mercado importante tanto para la NBA como para la WNBA, pueda crecer exponencialmente con la llegada de Jaquez, quien estará en Chicago, una ciudad que ostenta una población de más de tres millones de personas con ascendencia mexicana.
En el país latinoamericano, Jaquez ya es figura no solamente por su asociación con la selección mexicana, sino también por su hermano Jaime, quien brilla para el Miami Heat de la NBA.
El modelo NBA: cimiento y expansión
Al igual que la NBA, liga que impulsó la fundación de la WNBA en 1997, el modelo de negocios es de solidificar y crecer, llegando a nuevas ciudades –y países –con la expansión. Este año, se unen el Portland Fire y el Toronto Tempo, este último la primera incursión a Canadá, tal cual como lo hizo la NBA en 1995 con los Vancouver Grizzlies (hoy Memphis) y Toronto Raptors.
Hoy, la WNBA tiene 15 franquicias, con varios de los dueños siendo también dueños de equipos de la NBA. Otros, como Mark Davis (Las Vegas Aces), son dueños de equipos en otras ligas, como la NFL. El Connecticut Sun, actualmente propiedad de la tribu Mohegan, pasarán a ser la nueva versión de las Houston Comets, un equipo fundador de la WNBA que había desaparecido. La venta será, muy probablemente, anunciada en cientos de millones de dólares.
En el futuro, se espera que la liga siga expandiéndose a mercados donde la NBA tiene buen número de aficionados. Antes de que el Sun se vendiera al mercado texano, se habló de que Boston podría ser un destino posible para el equipo. Ciudades de NBA que no tienen equipo de WNBA incluyen a Miami, Orlando, Milwaukee y Boston, entre otros.
Además, la liga podría optar por ir a ciudades que no tienen franquicia de NBA pero que han tenido éxito apoyando al deporte femenil en general, como San Diego, California, donde el San Diego Wave de la NWSL es popular.
En un futuro, la WNBA podría cumplir el sueño pendiente de la NBA con México, y expandir a la Ciudad de México. Actualmente, la G League masculina tiene a los Capitanes con sede en la metrópoli mexicana.
